Psicologos, Psiquiatras y Acompañantes Terapeuticos

REDBA - Red Asistencial de Buenos Aires (Asistencia y Docencia en Salud Mental)

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REDBA - RED ASISTENCIAL DE BUENOS AIRES

DIRECTOR GENERAL: Lic. Sergio Sáliche

CURSO: Acompañante Terapéutico (Especialización en Patologías Graves)

DOCENTES: Lic. Sergio Sáliche y Prof. Nancy Vera

MONOGRAFÍA: "NUEVAS ADICCIONES: LUDOPATÍA"

AUTORA: MABEL ENCINAS

CURSADA: Agosto - Noviembre 2009

ENTREGA CERTIFICADO: 19 de Diciembre de 2009

 

INDICE DE CONTENIDO

A) INTRODUCCION
1.-     Aspectos generales sobre Nuevas Adicciones
1.1.-  Resumen de Nuevas  Adicciones.
1.2.-  Las fases del ciclo adictivo.
2.-     Aspectos generales sobre Ludopatía
3.-     El rol de la familia
4.-     Acompañamiento terapéutico.
Servicio para personas con Adicción a Ludopatía.

B) DESARROLLO
1.- El ludópata y su mundo.
2.- EL ludópata, niñez y su madre.
4.- El ludópata y la sociedad
5.- EL ludópata, formas de ayudarlo y aparición del AT

C) CONCLUSIONES.

D) Bibliografía – Citas.

 

A) INTRODUCCION
1.- Aspectos generales sobre Nuevas Adicciones
Hablar de las nuevas adicciones nos obliga a pensar que hay unas viejas y eso, en cierta manera, es cierto. Las viejas adicciones son las universales: las sustancias como los opiáceos, el tabaco, la cocaína, el alcohol y las anfetaminas, la adicción al sexo, al poder político, económico, o al poder de la vanidad.
El concepto de adicción apareció en el siglo XX. Antes, en el siglo XIX, se hablaba más de embriaguez, relacionada con el alcohol, el opio y, en general, con los derivados depresores del sistema nervioso central. En el siglo XXI se habla más de dependencias, de introducir sustancias y prácticas, que nos hacen dependientes.
Algunas de las características de las nuevas adicciones son: - dependencia, -poco control voluntario, - compulsividad, - repetición, - vehiculización de la angustia, - evasión y, a menudo, cierto - síndrome de abstinencia. La adicción ocupa el consciente fijando un presente. Cuando una persona es adicta a algún comportamiento, hace eterno este comportamiento desde el punto de vista de vivir un presente intensivo y continuo.

1.1.- Resumen  de Nuevas Adicciones: este listado no pretende ser definitivo, ya que según los profesionales de la salud pueden ir agregándose.
- El salutismo es el sistema de creencias, valores y prácticas sociales que conforman una conciencia falsa o limitada sobre la salud. Determinados mensajes sobre la salud, muy arraigados en nuestra sociedad, nos inducen a pensar que la salud es un valor absoluto que se logra a través del esfuerzo personal, sin tener en cuenta otros factores sociales, económicos, políticos y medioambientales. Quizá por ello muchas personas busquen, actualmente, vivir para estar sano en lugar de estar sano para vivir. Se tiende a la preventivitis (término desarrollado por Le Fanus en su libro Preventivitis editado en 1994), de manera que la prevención se ha vuelto un elemento obsesivo en el campo de la salud y parece más bien ser una de las manifestaciones que acompaña el ambiente de alta desconfianza, incertidumbre e inseguridad que afecta al mundo moderno.
- Vigorexia: También denominado complejo de Adonis o anorexia de los ´90. Trastorno causado por una percepción distorsionada del propio cuerpo que lleva a las personas que lo padecen a realizar compulsivamente ejercicios de desarrollo de su musculatura. Los síntomas que presenta son: la obsesión por verse musculoso, la constante comparación física con otras personas; presentando un cuadro obsesivo compulsivo.

Presentan un alto riesgo de abusar de sustancias como hormonas o anabolizantes; con cambios dietéticos consistentes en dietas bajas en grasas y ricas en hidratos y proteínas. Pasan la mayor parte del día haciendo ejercicio físico con cambios dietéticos que mejoren su masa muscular. Para mejorar la musculatura se consumen anabolizantes o esteroides en altas dosis, lo que puede favorecer patologías como lesiones hepáticas, cardiacas, disfunción eréctil, problemas de fertilidad y cáncer de próstata, entre otras.

- Ortorexia u ortorexia nerviosa es un término acuñado por Steven Bratman en 1997, después de una experiencia personal ortoréxica, para calificar como trastorno alimenticio la obsesión de comer comida considerada saludable por la persona, que en sus últimas consecuencias puede llevar a la muerte (procede del griego orthos, “correcto”, y orexis, “apetito”, literalmente “apetito correcto”).

Bratman describe la ortorexia como “una obsesión perjudicial para la salud con lo que el paciente considera alimentación saludable”. El sujeto puede evitar ciertos alimentos, como los que contienen grasas, preservantes, o productos animales, y tener una mala alimentación, buscando aquellos productos que no contienen aditivos o elementos artificiales que puedan provocar reacciones orgánicas que incrementen la posibilidad de enfermar. Está muy relacionado con algunos estudios que relacionan algunas enfermedades como el cáncer, dermatitis o enfermedades autoinmunes. Bratman afirma que “la desnutrición es común entre los seguidores de las dietas de comida saludable”.

La ortorexia nerviosa es más prevalente en las personas dedicadas de manera extrema al deporte, sobre todo culturismo. Es común que debido a su preocupación por la calidad de la comida desarrollen sus propias reglas alimentarias, además gran parte de estas conductas vienen avaladas por el incesante bombardeo de los medios de comunicación y de varias publicaciones con carácter “pseudocientífico” que resaltan estos puntos.
- Adicción a nuevas tecnologías videos juegos, Internet: Para muchos están consideradas como auténticas adicciones, dado que provoca efectos cerebrales placenteros y además llega a convertirse en obsesiva, afectando al carácter; igualmente presenta tolerancia dado que precisa incrementar la actividad para alcanzar la misma satisfacción y que cuando se retira o se limita la actividad presenta sentimientos de disconfort.

En relación con los videos juegos, la posibilidad de participar “on line” con varios jugadores simultáneamente, son particularmente seductores al permitir presentar una personalidad que enmascara la identidad del jugador, de manera que el vivir una vida irreal puede ser más satisfactoria que la propia, de manera que se produce un alejamiento de las amistades, perdiendo el interés por los estudios, llegando incluso a “olvidarse” de comer o dormir. Se pierden habilidades sociales.

En algunos casos se han desarrollado alteraciones obsesivo-convulsivas o casos infra diagnosticados de ansiedad. Si bien es cierto que hay poco consenso en relación con estas nuevas adicciones no siendo reconocido por la Asociación Médica Americana ni está incluido en la DSM-IV.
- Adicción al alimento o Fago adicción: La figura del cuerpo como un problema personal. La silueta ofrecida para cada cual es el resultado de la interacción de varios factores genéticos y ambientales. Todos somos en mayor o menor medida escultores de nuestro propio cuerpo. La moderna imposición de un perfil corporal estilizado se apoya en tres razones: que prolonga la vida, porque hace el acto amoroso más placentero, y porque la estética lo ha elegido como el modelo ideal. Hoy no se discute que el obeso tiene una edad de vida media más corta que la población general debido a su vulnerabilidad en afecciones cardiológicas  y metabólicas. La elección de compañeros”magros” para relaciones amorosas es hoy recomendada y elegida por muchas mujeres. Por último la inclinación estética en general hacia la delgadez se ha encumbrado apoyándose en las dos declaraciones anteriores.
- Adicción al sexo: es una de las que peores consecuencias puede tener para la salud de quien la sufre ya que la necesidad de mantener relaciones sexuales en cualquier lugar y a cualquier hora a veces les puede llevar a olvidar el uso del preservativo para evitar las enfermedades de trasmisión sexual.
- Adicción a las compras. No es una adicción muy conocida pero al igual que la ludopatía, lleva a quien la padece a gastar grandes sumas de dinero en ropa, electrodomésticos, relojes, coches, etc. La intención de estas personas es aparentar un nivel de vida que no es el suyo y que está muy por encima de sus posibilidades.
- Adicción a la televisión: La hipnosis  televisiva, los gérmenes televisivos de la violencia, la psicopatología del éxito en las estrellas televisivas. La televisión influye poderosamente sobre los espectadores, configurando su personalidad. Predispone, condiciona, y genera actitudes, conductas, formas de pensar, gustos, costumbres y modas. Por eso es que ejerce su influencia especialmente sobre la cultura infantil y la juvenil. La personalidad de un niño o de un adolescente no se conforma de la misma manera viendo o no televisión.
- Adicción al trabajo: al contrario que todas las adicciones anteriores es el único que obtiene un beneficio económico de su adicción. Se trata de profesionales liberales que suelen tener problemas familiares o de pareja y se refugian en el trabajo para no afrontarlos. Llegan a trabajar sábados, domingos, festivos con tal de evitar la vuelta a casa.
- Adicción a móviles, líneas eróticas, los 806 o las party-lines: por ejemplo dedica todo el tiempo que puede a llamar a estos números, desde casa o desde el trabajo. Suelen ser personas que tienen problemas para establecer relaciones personales 'cara a cara' y recurren a estos métodos para socializarse.
- Adición Afectiva: es una dependencia emocional desmedida hacia la pareja. Muchas personas lo pueden confundir con 'exceso de amor' o con celos, pero en realidad se podría definir como una obsesión por la otra persona. Esta dependencia emocional es, en algunos casos, tan grande que hace que mujeres maltratadas sean incapaces de romper sus matrimonios.

1.2.-  Las fases del ciclo adictivo.
1.-  Aficción desmedida o apetito excesivo.
2.- Organización existencial adictiva.
3.- Pulsión incontrolable.
4.- Sindrome de privación o ernuncia.
5.- Acto impulsional.
6.- Sistema de recompensas
7.- Pos saciedad
8.- Contra recompensa
9.- Repetición de la impulsión adictiva.
10.- Consecuencias nocivas.
11.- Resistencia al cambio.
12.- Recaídas y recurrencias.

2. .-     Aspectos generales sobre Ludopatía: El juego patológico, también llamado ludopatía (de unas palabras griegas que significan exactamente juego patológico) es definido como trastorno mental, tanto en el ICE-10, el manual de clasificación de enfermedades Mentales de la OMS, como en el DSM, de la Asociación Americana de Psiquiatría
De acuerdo con el DSM-IV, el juego patológico se define actualmente de manera separada a la de un episodio maniaco. Sólo cuando el juego se da de forma independiente de otros trastornos impulsivos, del pensamiento o del estado de ánimo se considera como una patología aparte. Para recibir el diagnóstico, el individuo debe cumplir al menos tres de los siguientes síntomas:

  1. Preocupación. El sujeto tiene pensamientos frecuentes sobre experiencias relacionadas con el juego, ya sean presentes, pasadas o producto de la fantasía.
  2. Tolerancia. Como en el caso de la tolerancia a las drogas, el sujeto requiere apuestas mayores o más frecuentes para experimentar la misma emoción.
  3. Abstinencia. Inquietud o irritabilidad asociada con los intentos de dejar o reducir el juego.
  4. Evasión. El sujeto juega para mejorar de su estado de ánimo o evadirse de los problemas.
  5. Revancha. El sujeto intenta recuperar las pérdidas del juego con más juego.
  6. Mentiras. El sujeto intenta ocultar las cantidades destinadas al juego mintiendo a su familia, amigos o terapeutas.
  7. Pérdida del control. La persona ha intentado sin éxito reducir el juego.
  8. Actos ilegales. La persona ha violado la ley para obtener dinero para el juego o recuperar las pérdidas.
  9. Arriesgar relaciones significativas. La persona continúa jugando a pesar de que ello suponga arriesgar o perder una relación, empleo u otra oportunidad significativa.

10. Recurso a ajenos. La persona recurre a la familia, amigos o a terceros para obtener asistencia financiera como consecuencia del juego.
Como en otros muchos trastornos, la definición del DSM-IV del juego patológico está ampliamente aceptada en la práctica e investigación clínica internacional.
¿Por qué algunas personas no pueden jugar de forma "normal", y llegan a la ruina económica y moral jugando incesantemente su dinero en casinos, bingos, loterías? El juego patológico se considera un trastorno del control de los impulsos, tal y como puede ser la piromanía (provocación de incendios), la cleptomanía (robar repetidamente sin necesidad) o las crisis de agresividad episódica e incontrolada. La persona enferma de ludopatía juega, de forma obsesiva, aunque con distintas connotaciones según los casos.
Hay quienes dicen disfrutar con la "acción", con la emoción que supone el juego. En este caso, pueden aumentar sus apuestas para conseguir mayor excitación al aumentar el riesgo. Otros ludópatas mienten diciendo que "suelen ganar" o, como mínimo, "quedar en paz". Algunos de ellos juegan como medida para liberar sus tensiones en situaciones de ansiedad o de depresión. Otros dicen que deben reparar las pérdidas, y que esto se producirá cuando llegue la buena racha…
3.-       El rol de la familia: La familia del Ludópata, este término lo utilizamos teniendo en cuenta la gran influencia de tener un ludópata en la familia, y las consecuencias importantes que produce en el resto de los miembros de la misma.
Al convivir un largo periodo con el cónyuge “adicto”, no se sabe cómo reaccionar ante los continuos cambios de carácter o indiferencia de este ante las obligaciones familiares o de otra índole, incluso termina por tenerlos la esposa o compañera, sobre todo cuando durante años se ha intentado hacerle ver a esta, que solo son “imaginaciones tuyas”, “estás loca”,etc. Ella llega a dudar de su propia capacidad, sigue el juego que la enfermedad obliga a inventarse al ludópata y, creyendo que les ayudan, llegan a ser tan victimas como ellos del Juego, porque va minando sus vidas ya que comparten “esa vida”, mañana tarde y noche.
Pueden aparecer celos infundados por parte del ludópata, que dificultan más la relación, desde la comunicación, hasta las relaciones sexuales.
La pareja generalmente va caminando hacia la pérdida de valores y estima, se va sembrando el distanciamiento afectivo, el cual se ve reforzado por la actitud de rechazo del cónyuge o compañero/a, que al aumentar las distancias, hace que el acto de sincerarse por parte del ludópata, se vea dificultado.
4.-  Acompañamiento terapéutico.
            Servicio para personas con Adicción a Ludopatía.

B) DESARROLLO

1.- El ludópata y su mundo.
Jugar es una actividad de gran importancia en el desarrollo infantil, que cuando se encuentra inhibida señala algún escollo en el crecimiento. Así se suele decir, de manera muy acertada, que todo niño que no juega es un niño triste. El ser humano, que nunca abandona del todo aquellos lugares donde posó su libido prolonga la actividad lúdica infantil en la fantasía. El adulto sustituye el juego por la fantasía, tan necesaria para las creaciones artísticas como para la construcción de un pensamiento científico, ya que a cualquier producción nueva,  sólo es posible acercarse en un principio imaginándola.

Jugar y fantasear son actividades constitutivas del sujeto, sin embargo mientras hay quien en su fantasear tiene en cuenta la realidad y pinta un lienzo, la naturaleza humana puede también retirar todo su interés del mundo exterior y recluirse en la fantasía, como ocurre en los trastornos neuróticos. Los mismos mecanismos que sirven para escribir un poema intervienen en la producción de un síntoma.   Los juegos de azar se convierten en un camino de ruina y destrucción, en el que van dejando su familia, el trabajo, las amistades, el dinero.    El ludópata no juega para ganar sino para perder. El juego no termina para él hasta que ha perdido.

2.- EL ludópata, niñez y su madre. El primer amor de todo el mundo es la madre. Tanto el niño como la niña toman como primer objeto amoroso a la madre, que es percibida desde la indefensión inicial del bebé como omnipotente, capaz de subvertir cualquier necesidad. Al amor de esta madre mítica, que jamás existió, el ser humano nunca renuncia del todo. Más tarde con la llegada de un tercero, que como sabemos es el deseo de la madre por otra cosa que no sea su bebe, el niño siempre atento a la mirada de la madre, que ahora desvía su atención hacia otro lugar que no es él, descubre el mundo. Aquel amor, que se vivió como único y exclusivo sufre la decepción de ver que hay otros, que su madre no sólo lo desea a él. Es por medio de una decepción amorosa que ingresamos en el mundo. Cuando el niño le quita a la madre esa grandiosidad que él mismo le atribuyó, se transforma en un ser normal, es decir, mortal. Y su falta de inmortalidad viene a develar la propia muerte del sujeto, que para seguir gozando de la relación con esa madre mítica, que en psicoanálisis llamamos madre fálica, la reprime y la hace inconsciente.
La pérdida nos constituye como sujetos psíquicos y toda pérdida implica siempre una ganancia. El niño se ve obligado por la prohibición de lo social a renunciar al padre o la madre como objetos de amor y a cambio gana el mundo, en ese aceptar con papá no puedo acceder a todos los otros hombres.
En la ludopatía el sujeto pierde su vida familiar, el trabajo, las relaciones, lo entrega todo ¿y qué gana? los brazos de aquella madre mítica, en los que todos caemos cada vez que nos sentimos decepcionados por la realidad. El juego se transforma en el único lugar donde siente que esa angustia que experimenta en todas las demás situaciones se calma.     El ser humano siempre se mueve por un paso en falta, esto es, sólo después sabremos y es necesario aprender a tolerar cierta cuota de angustia, que es constitutiva del psiquismo humano para poder con algún proyecto. Ante lo nuevo siempre hay angustia y sumarse a lo nuevo es aprender a ganar, si bien la diferencia es algo que el sujeto no acepta de buen grado, pues ésta siempre remite a las diferencias sexuales, que le recuerdan al hombre su procedencia mortal.
4.- El ludópata y la sociedad. Se da mucho el caso, del enfrentamiento entre el cónyuge / compañero, y la madre del adicto como: “es que no lo sabe llevar”, “no lo entiende”, o al revés, “la culpa es de su madre que siempre lo mimó y le quitó la responsabilidad de sus propios actos”.
Con bastante frecuencia, un ludópata no empieza a cambiar o a dejar de jugar, hasta que no ocurre un cambio radical en la actitud y comportamiento de sus allegados. El adicto para llegar a concienciarse de su problema, generalmente, tiene que “tocar fondo”, es decir, debe sentir que ya no tiene salida porque los problemas (económicos, familiares, etc.) le han desbordado, por parte de la familia actitudes agobiantes de insistir sobre el tema, de forma “histérica”, en malos momentos, sin coordinación entre los miembros de la familia, llegan a convertirse para el adicto, en monólogos que “el ” escucha en el mejor de los casos, “como el que oye llover”.
El entorno (esposa, familia, amigos etc.) tiene que enfrentarse a un adicto, que o bien no reconoce el problema, o se niega a ponerse en tratamiento. Lo primero que debe hacerse ante esta situación es:

A esto el Ludópata tiene su propio discurso, tal vez amenazante como por ejemplo:
– Yo en la vida me juego entero.
 
– Y si es necesario no vacilo en jugarlo todo a una carta.
 
– Hay muchos que son cobardes  y no se juegan.
 
– El que no juega a todo o nada es un cobarde.
Sin embargo lo único que acrecienta el Ludópata son los problemas pues a medida que se acumulan las deudas los afectados recurren a otras fuentes de dinero como el robo o el tráfico de drogas. Los préstamos con usura pueden añadir presión en la medida en que confían en estas fuentes de adquisición de capital. El afectado puede tener ideaciones suicidas por desesperación si no recibe tratamiento.[]

Criterios Diagnósticos del juego patológico DSM IV (APA, 1995)
F63.0: Juego Patológico. [321.31

A: El  comportamiento de juego:  desadaptativo, persistente y recurrente, como indican por lo menos cinco (o más) de los siguientes ítems:
1. Preocupación por el juego (por ejemplo preocupación por revivir experiencias pasadas de juego, compensar ventajas entre competidores o planificar la próxima aventura o pensar formas de conseguir dinero con el que jugar).
2. Necesidad de jugar con cantidades crecientes de dinero para conseguir el grado de excitación deseado.
3. Fracaso repetido de los esfuerzos para controlar, interrumpir o detener el juego.
4. Inquietud o irritabilidad cuando intenta interrumpir o detener el juego.
5. El juego se utiliza como estrategia para escapar de los problemas o aliviar la disforia (por ejemplo, sentimientos de desesperanza, culpa, ansiedad, depresión).
6. Después de perder dinero en el juego, se vuelve otro día para intentar recuperarlo (tratando de cazar las propias pérdidas)
7. Se engaña a los miembros de la familia, terapeutas u otras personas para ocultar el grado de implicación con el juego.
8. Se cometen actos ilegales, como falsificación, fraude, robo o abuso de confianza, para financiar el juego.
9. Se han arriesgado o perdido relaciones interpersonales significativas, trabajo oportunidades educativas o profesionales debido al juego.
10. Se confía en que los demás proporcionen dinero que alivie la desesperada situación causada por el juego.
La clasificación de los trastornos mentales realizados por la Organización Mundial de la Salud
(CIE-10) difiere en el diagnóstico de esta patología de los criterios vertidos por la Asociación de Psiquiatría Americana (APA).CIE – 10:

B.- Episodios: Tres o más episodios de juego sobre un período de al menos un año.
2 - Continuación de estos episodios a pesar del malestar emocional personal y la interferencia con el funcionamiento personal en la vida diaria.
3 -  Incapacidad para controlar las urgencias a jugar, combinado con una incapacidad de parar.
4 - Preocupación mental con el juego o las circunstancias que lo rodean.
También menciona tres criterios para realizar un diagnóstico diferencial:

5.- EL ludópata, formas de ayudarlo y aparición del AT
El tratamiento de las personas con ludopatía comienza con su propio reconocimiento del problema. Dado que la ludopatía se asocia a veces con la negación del problema, muchas veces estas personas se niegan a aceptar que están enfermas o que necesitan tratamiento ludopatía. La mayoría de los ludópatas comienzan el tratamiento ludopatía bajo presión ejercida por otros, más que por haber aceptado voluntariamente la necesidad de tratamiento.

Las opciones de tratamiento de la ludopatía incluyen psicoterapia individual y grupal, medicamentos y grupos de apoyo y autoayuda, como Jugadores Anónimos un programa de 12 pasos,


PROGRAMA de RECUPERACION
1- Admitimos que somos impotentes ante el juego y que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.
2- Llegamos a creer que un Poder más grande que nosotros mismos podría devolvernos la manera normal de pensar y vivir.
3- Decidimos poner nuestra voluntad y nuestras vidas al cuidado de este Poder, según nuestro propio entendimiento.
4- Realizamos cuidadosamente y sin miedo un inventario moral y financiero de nosotros mismos.
5- Admitimos ante nosotros mismos y ante otro ser humano la naturaleza exacta de nuestros errores.
6- Estamos totalmente dispuestos a eliminar estos defectos de carácter.
7- Humildemente le pedimos a Dios, según nuestro propio entendimiento, que elimine nuestros defectos de carácter.
8- Hicimos una lista de las personas a las que habíamos dañado y estuvimos dispuestos a indemnizarlos a todas.
9- Indemnizamos directamente a tales personas cuando fue posible, excepto si al hacerlo dañara a ellos o a otros.
10- Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando estábamos equivocados rápidamente lo admitimos.
11- Buscamos a través de la oración y la meditación mejorar nuestro contacto consciente con Dios, orando sólo para conocer su voluntad para con nosotros y el poder para llevarla a cabo.
12- Habiendo hecho un esfuerzo para practicar estos principios en todos nuestros asuntos, tratamos de llevar este mensaje a otros jugadores compulsivos.

Los principios de abstinencia que se aplican a otros tipos de adicción, tales como la drogadicción y el alcoholismo, también pueden ser de ayuda para el tratamiento de la ludopatía.

Se han realizado unos pocos estudios sobre medicamentos para el tratamiento de ludopatía. Los resultados iniciales sugieren que los antidepresivos, los antagonistas opioides y los estabilizadores del ánimo pueden ser de ayuda para tratar los síntomas de la ludopatía y mejorar el tratamiento
En la consulta con el Psicoanalista o el Psicólogo el tratamiento de la ludopatía requiere una escucha de los procesos inconscientes, que permita leer a quién y para qué entrega el sujeto toda su vida.

Abordajes Terapéuticos

Desde el psicoanálisis se establece un tratamiento de trabajo sobre las cuestiones inconscientes que subyacen al síntoma, perdidas infantiles que se repiten, relaciones familiares que se actualizan, modificando lo inconsciente es que se modifica el síntoma, si solo atacamos el síntoma con técnicas conductivas o psicofarmacológicas reaparecerá nuevamente el síntoma o se transformará en otra adicción.

 

1.-  Paso diagnóstico: situación social, familiar del paciente y sus posibilidades de salir de la dinámica en la que está.
Ver el estadío en donde se encuentra: una persona que está desbordada, una persona que es consciente de que está
cayendo en un juego compulsivo.
2.- El primero es el grupo de autoayuda.
3.- Control farmacológico, bajo un seguimiento psiquiátrico.
4.- Terapia familiar.
5.- Terapia individual.
6.- El trabajo en red permita al paciente tener contención por parte de su entorno, por ejemplo si está medicado muchas veces cree que si no tomo la medicación puede ir a jugar. Cuando no tiene familia o esta no cumple con su función, se le aconseja un Acompañante Terapéutico.
El rol del acompañante terapéutico es fundamental para realizar el apoyo y control intensivo que propone el equipo de tratamiento que estará abocado  a la promoción de la salud, buscando la forma de activar o fortalecer la resiliencia (la capacidad de una persona o grupo para seguir proyectándose en el futuro a pesar de acontecimientos desestabilizadores)  del paciente, familia, pareja, amigos.
 El AT debe acompañar, descubrir  las posibilidades que el paciente tiene en lo que sabe hacer. Acompañarlo a sus charlas de Jugadores Anónimos, mantener distancia prudencial de los lugares de juego, fomentar actividades de esparcimiento y sociabilización.
Contener en los momentos de impulsividad del paciente, los de tensión frente a la pulsión. Escuchar su auto reproche y culpa. Intentar mantener su autoestima.
Transmitir al Equipo Terapéutico los logros, avances, mesetas del paciente con el fin de rever el plan del tratamiento y las futuras estrategias a seguir.

 

C) CONCLUSIONES.
Dado que la Ludopatía es una patología identificada hace poco tiempo, las alternativas para tratarla se encuentran actualmente en plena investigación.
Aunque el Juego Patológico (JP) o Ludopatía es una enfermedad muy antigua, solo en 1975 comenzó a estudiarse como tal. En 1979 Morán fue el primero en incorporar el término JP.  Y fue solo en 1980 cuando se produjo su reconocimiento oficial, con la inclusión del JP por parte de la Asociación Psiquiatrica Americana en la tercera edición del manual diagnostico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-III).

El objetivo central del tratamiento conlleva la abstinencia (o una significativa reducción) en las conductas de juego y sus complicaciones asociadas. Para lograr esto se utilizan tanto intervenciones  farmacológicas como psicoterapéuticas ya sean individuales o grupales.
Se debe realizar un estudio prospectivo multicéntrico para evaluar la evolución de los pacientes y poder obtener resultados confiables.
Las adicciones no responden solo a dependencia a sustancias. Las conductas pueden generar dependencia y hacer depender de ellas la vida del sujeto y generar sufrimiento en gran parte de la sociedad.
Por tal motivo la adicción al juego es una de las tantas adicciones sin sustancia que están afectando a nuestra sociedad.
La salud mental presta atención a los estados de ansiedad, de angustia, de soledad, al maltrato, abandono infantil, depresión entre otros cuadros psicopatológicos.
Todos ellos forman parte de la ludopatía en la que se agrega ruptura familiar e ideas o intentos de suicidio.
Su asistencia es la asignatura pendiente de la Salud Mental con la sociedad sufriente.

El tratamiento es más amplio y complejo dado que el ludópata ha de lograr una Reestructuración Personal unida a la propia que ha de realizar el grupo familiar afectado por la ludopatía del dependiente.
No se entendería un tratamiento que no contemplara la reestructuración personal de todos los afectados y más si consideramos el papel relevante de la familia en el Mantenimiento de la ludopatía .
No hemos de descuidar la atención de los ludópatas aquejados de varías patologías, alcohol, juego, drogas dado que ya resulta muy difícil de encontrar ludópatas puros, pues lo más frecuente es que junto a la ludopatía aparezcan otras dependencias y requieran de tratamientos integrados que nos permita tratar tanto los trastornos psíquicos generados, la somatización de los síntomas y los trastornos sociales asociados, al igual que los que se producen por la ludopatía.

 

“ Para ser íntimamente libres, tres cosas son necesarias:
El Proyecto, la memoria y la reflexión”

 

Bibliografia:

 


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