Psicologos, Psiquiatras y Acompañantes Terapeuticos
REDBA - Red Asistencial de Buenos Aires (Asistencia y Docencia en Salud Mental)
Información general: 4382-4724 Atención psicológica: 4382-2280
E-Mail: redba@arg.net.ar Internet: www.redba.com.ar
|
REDBA - RED ASISTENCIAL DE BUENOS AIRES DIRECTOR GENERAL: Lic. Sergio Sáliche CURSO: Acompañante Terapéutico (Nivel Inicial) DOCENTES: Lic. Sergio Sáliche y Lic. Daniela de Elorduy MONOGRAFÍA: "Acompañamiento terapéutico en la esquizofrenia" AUTORA: Marina Busso CURSADA: Marzo- Junio 2008 ENTREGA CERTIFICADO: 4 de Julio de 2008 |
INTRODUCCIÓN
En el siguiente trabajo me propongo estudiar como se relaciona o mejor dicho
cual será la función del acompañamiento terapéutico
en la psicosis, y más precisamente en la esquizofrenia.
A lo largo de esta monografía se desarrollará la problemática
de la esquizofrenia, donde se la va a definir y a desarrollar, y cual es la
función del acompañante terapéutico en este caso.
Elegí este tema porque siempre mi intereso conocer un poco mas profundamente
sobre esta patología, y teniendo la oportunidad de hacer una monografía,
me propuse estudiarla un poco mas es profundidad y relacionarla con el curso
de acompañamiento.
Mi objetivo en este trabajo, por lo tanto será, vincular los dos temas,
primero desarrollándolos por separado y luego articulándolos.
DESARROLLO.
El término de esquizofrenia fue introducido por el psiquiatra suizo Bleuler
en 1911. Pero este trastorno ya había sido identificado por el psiquiatra
alemán Kraepelin en 1896, bajo el nombre de "demencia precoz",
queriendo significar que las personas afectadas, necesariamente sufren graves
deterioros cognitivos y comportamentales, similar es a las demencias experimentadas
por algunas personas ancianas, pero en este caso se daría en una edad
juvenil.
Sin embargo Bleuler observó que no era así en todos los casos
y consideró más apropiado dar el nombre de esquizofrenia como
una escisión en la asociación de ideas o como una retirada de
la realidad y la vida social. El término de esquizofrenia en sí
significa "mente partida".
La edad de aparición está comprendida entre los 15 y los 45 años,
aunque suelen comenzar al final de la adolescencia, también hay casos
de aparición en la infancia, que suelen enmascararse con problemas escolares
o mal comportamiento.
La esquizofrenia es un trastorno fundamental de la personalidad, una distorsión
del pensamiento. Los que la padecen tienen frecuentemente el sentimiento de
estar controlados por fuerzas extrañas. Poseen ideas delirantes que pueden
ser extravagantes, con alteración de la percepción, afecto anormal
sin relación con la situación y autismo entendido como aislamiento.
El deterioro de la función mental en estos pacientes ha alcanzado un
grado tal que interfiere marcadamente con su capacidad para afrontar algunas
de las demandas de la vida cotidiana o mantener un adecuado contacto con la
realidad. El psicótico no vive en este mundo (disociación entre
la realidad y su mundo), ya que existe una negación de la realidad de
forma inconsciente. No es consciente de su enfermedad. Cabe aclarar que la esquizofrenia
esta dentro de un campo mucho mas grande llamado psicosis.
La psicosis es una de las tres estructuras desarrolladas por el psicoanálisis,
además de la neurosis y la perversión. La característica
fundamental radica en el mecanismo psíquico utilizado: la forclusión;
termino desarrollado por Lacan, un psicoanalista francés discípulo
de Freud.
La forclusión sería entonces, un mecanismo específico de
la psicosis por el cual se produce el rechazo de un significante fundamental,
expulsado afuera del universo simbólico del sujeto. Cuando se produce
este rechazo, el significante está forcluido. No está integrado
en el inconsciente, como en la represión, y retorna en forma alucinatoria
en lo real del sujeto. La distinción lacaniana entre la realidad (trama
significante en la que el sujeto puede por vía identificatoria encontrar
un lugar que ocupar en relación a los demás) y lo real lo que
permite entender que no se trata de una realidad traumática que priva
al sujeto de ingresar al mundo compartido de sus semejantes, sino de un fenómeno
de otro orden. La realidad nunca es traumática porque el trauma está
del lado de lo real.
La actividad cognitiva del esquizofrénico no es normal, hay incoherencias,
desconexiones y existe una gran repercusión en el lenguaje, pues no piensa
ni razona de forma normal.
El comienzo de la enfermedad puede ser agudo, es decir, puede comenzar de un
momento para otro con una crisis delirante, un estado maníaco, un cuadro
depresivo con contenidos psicóticos o un estado confuso onírico.
También puede surgir de manera insidiosa o progresiva.
Se ha observado una cierta prevalencia hereditaria, si uno de los padres padre
padece esquizofrenia el hijo tiene un 12% de posibilidades de desarrollar dicho
trastorno y si ambos son esquizofrénicos el niño tiene un 39%
de probabilidades. Un niño con padres sanos tiene un 1% de posibilidades
de padecer este trastorno, mientras que un niño con un hermano con este
desorden tiene un 8% de probabilidades. Por tanto las causas de la esquizofrenia
son tanto bioquímicas como ambientales.
La esquizofrenia se puede presentar principalmente asociada a los Trastornos
Relacionados Sustancias. Del 30 al 40 % de los esquizofrénicos presenta
problemas de abuso de alcohol; el 15-25 % problemas con el cannabis; del 5 al
10 % abusa o depende de la cocaína. También se incluye el abuso
de nicotina, muy frecuente en estos pacientes. Las drogas y el alcohol permiten
reducir los niveles de ansiedad y la depresión provocados por la esquizofrenia.
Se llaman síntomas a aquellas manifestaciones del sujeto que anuncian
una anomalía o enfermedad. Serían síntomas los dolores,
las inflamaciones, los cambios de ritmos biológicos. El problema de la
esquizofrenia es que la mayoría de los síntomas son subjetivos,
dependen de lo que el paciente refiera.
La sintomatología
esta dividida en dos categorías: síntomas positivos y síntomas
negativos. Para poder hablar de esquizofrenia, esta sintomatología debe
estar presente durante al menos 1 mes y persistir durante al menos 6 meses.
Síntomas positivos: exceso o distorsión de las funciones normales
como:
- Alucinaciones: percepciones que no existen que pueden ser auditivas, visuales,
táctiles, olfativas o gustativas (las 2 primeras son las más comunes).
- Ideas delirantes: alteraciones del pensamiento, ideas falsas e irreductibles
al razonamiento argumental.
- Lenguaje desorganizado e incoherente (suelen ser ideas de persecución,
de grandeza, religiosos, de celos e hipocondríacos).
- Comportamiento gravemente desorganizado (agitación, incapacidad de
organizarse y de mantener la higiene personal) o catatónico (con una
disminución de la actividad psíquica y motora hasta llegar a una
falta total de atención y rigidez).
Síntomas negativos:
parecen reflejar una disminución o pérdida de las funciones normales.
Alteran la capacidad de funcionar en la vida diaria de los pacientes, son personas
que se acaban aislando y perdiendo a los amigos.
Los síntomas negativos comprenden restricciones:
- Embotamiento afectivo: no reacción ante estímulos emocionales.
- Pobreza del habla (alogia).
- Abulia o apatía: falta de voluntad, incapacidad para persistir o para
iniciar una actividad.
- Anhedonia: incapacidad para disfrutar de los placeres.
SUBTIPOS TRADICIONALES DE
ESQUIZOFRENIA
Catatónica:
- Marcada alteración psicomotora que puede incluir inmovilidad motora
o actividad motora excesiva.
- Negativismo extremo, o mutismo.
- Peculiaridades del movimiento voluntario con posturas extrañas, movimientos
estereotipados, muecas.
- Copia lo que dice o hace otra persona.
Desorganizada:
- Lenguaje y comportamiento desorganizado.
- Afectividad aplanada o inapropiada.
- Puede presentar ideas delirantes que giran alrededor de un tema incoherente.
- Suele ser de inicio temprano.
Simple
- Es un tipo de esquizofrenia sin alucinaciones ni delirios, pero el enfermo
pierde sus capacidades, no da a basto.
Hebefrénica
- Tiene un comienzo temprano (entre 12-13 años), en principio parece
retraso mental.
- Sufre alteración de la conducta.
- Afectividad aplanada.
- Delirios.
Paranoide
- Preocupación por una o más ideas delirantes de grandeza o persecución.
- Alucinaciones auditivas frecuentes.
- No hay lenguaje desorganizado, ni comportamiento catatónico o desorganizado,
ni afectividad aplanada o inapropiada.
- También pueden presentar ansiedad, ira, tendencia a discutir y violencia.
Residuales o de defecto.
- Predominan los síntomas negativos, ocurre cuando se cronifican las
alteraciones anteriores.
Se pueden distinguir tres fases en la evolución de dicha enfermedad:
- Primera: fase prodrómica: es la fase en la vida de la persona que se
produce antes del desencadenamiento de la enfermedad. Se puede constatar que
en algunas personas que sufren la enfermedad ya habían sido diferentes
en la niñez y en la juventud, solitarios, callados, rendimiento bajo.
Pero no necesariamente tiene que ser así, hay casos en los que no se
detecte ninguna anomalía en la persona que sufre de esquizofrenia. Se
denomina fase prodrómica a la fase que se produce antes de una crisis,
por lo tanto hay una serie de síntomas que nos pueden ayudar en algunos
casos ha detectarlas: tensión y nerviosismo, pérdida del apetito
o desorganización en las comidas, dificultad para concentrarse, dificultad
en dormir, disfruta menos de las cosas, no recuerda con precisión, depresión
y tristeza, preocupado con una o dos cosas, ve menos a sus amistades, piensa
que se ríen o hablan mal de él, pérdida de interés
en las cosas, se siente mal sin motivo claro, se siente muy agitado o emocionado,
se siente inútil, otros cambios...
- Segunda: fase activa: es la fase donde se desencadena la enfermedad, son los
llamados brotes o crisis, los síntomas que se producen son los positivos,
alucinaciones, delirios, trastornos del pensamiento... es en la fase en la cual
la familia se alarma y suele pedir ayuda médica. Estas crisis pueden
brotar repentinamente y desarrollar el cuadro completo en unos días.
En otros casos el comienzo de la enfermedad puede producirse muy lentamente
y de forma desapercibida. La duración de los brotes varía según
la persona y puede extenderse desde unas semanas hasta un año. Un mismo
enfermo suele tener brotes de duraciones parecidas. Lo mismo ocurre con los
intervalos entre brotes, según las características de las persona
puede oscilar entre meses y varios años y son generalmente de la misma
duración en una misma persona.
- Tercera: fase residual: no la sufren todos los enfermos, en esta fase los
síntomas negativos llegan a su culmine y el deterioro personal, social
y laboral es grave.
Funciones del Acompañante
terapéutico.
Según las autoras Susana Kuras y Silvia Resnizky existen ocho funciones
elementales del acompañante terapéutico, las cuales desarrollare
a continuación.
Contener al paciente: El acompañante se ofrece como sostén, a
la manera de chaleco humano, frente a la ansiedad, angustia o miedos del paciente,
como alternativa a la contención por medio de psicofármacos.
Brindarse como modelo de identificación: El acompañante muestra
al paciente modos diferentes de actuar y reaccionar en la vida cotidiana, lo
que va a ser terapéutico porque rompe con los modelos estereotipados
de vinculación que llevaron al paciente a la enfermedad y la posibilidad
de adquirir mecanismos de defensa mas adaptados, por identificación.
Prestar el yo: relacionada con la anterior, sirve como auxiliar: asume funciones
que el yo del paciente no puede desarrollar, como por ejemplo organizar y cumplir
con actividades cotidianas.
Las ultimas dos funciones, suponen que pueden romperse los modelos estereotipados
de vinculación y adquirirse mejores mecanismos de defensa, manejo de
ansiedades a través del trabajo con el yo del paciente por vía
de la identificación.
Percibir, reforzar y desarrollar la capacidad creativa del paciente: Alentar
el desarrollo de las aéreas mas organizadas en desmedro de los aspectos
mas desajustados. Puede resultar a veces intrusivo o contraproducente. No siempre
ni en todos los casos.
Brindar su información para la comprensión global del paciente:
Debiendo registrar, el acompañante, datos llamativos y cambios en sus
vínculos significativos. La información que dispone el AT acerca
de lo que sucede en el espacio del acompañamiento, como lo que acontece
en el vínculo con el terapeuta en la transferencia.
Representar al terapeuta (tratamiento): Preferimos cambiar el término
terapeuta por el de tratamiento, representando así al tratamiento que
es más global que representar el terapeuta. Así la acción
del tratamiento no se restringe al aquí y ahora de la sesión.
Tendría que ayudar a metabolizar y reforzar interpretaciones realizadas
por el terapeuta, creando así, su presencia un espacio más de
elaboración de los contenidos de la psicoterapia.
Actuar como agente resocializador: Se refiere a pacientes "severamente
perturbados" "desconectados del mundo que los rodea" El acompañante
debe paliar la distancia que separa al paciente de "todo lo perdido",
facilitando su reencuentro en forma paulatina y dosificada. Ubica al AT en lugar
imposible de sostener la ilusión de lo que el paciente ha perdido, como
si se tratara de un objeto asequible.
Servir como agente catalizador de las relaciones familiares: Descomprimir y
amortiguar las relaciones del paciente con su familia, absorbiendo o mediatizando
las descargas del padre o madre sobre él.
La función del acompañante se construye para cada paciente en
su singularidad.
Lo que legaliza la función y el encuadre del acompañamiento terapéutico
es la transferencia, ésta funciona como el motor del vínculo y
de su desciframiento como meta. Su eficacia dependerá de su inserción
dentro de un marco integrador y total al cual se sumarán los trabajos
del terapeuta individual y los de la familia. El paciente actúa como
si su aparato perceptual pudiera ser escindido en diminutos fragmentos y proyectado
en sus objetos. De aquí que la esencia del trabajo del acompañamiento
consiste en procesar estas proyecciones por el "doloroso camino de la transferencia".
Los objetivos serán, entonces, propuestos por el profesional de cabecera
(psiquiatra, psicólogo, etc.). La modalidad para cumplirlos es desarrollada
por el AT en el marco de la supervisión, y el curso del tratamiento estará
marcado por la posibilidad de cumplirlos o la necesidad de un replanteo de los
mismos.
El AT es un profesional formado teórica y -por consiguiente- técnicamente
para responder a las conductas del paciente de modo operativo, esto es, interpretando
cada situación en el marco de la realidad del paciente en sus aspectos
manifiestos y latentes. El acto-respuesta del AT apunta a la modificación
de la situación repetitiva, ofertando una nueva alternativa en la resolución
de la misma. Cabe aclarar que, cuando decimos que interpreta, no nos referimos
al concepto clásico de interpretación propio del encuadre de la
sesión psicoanalítica sino como la función internalizada
en el AT que le permite hacer una lectura de lo que está ocurriendo a
fin de implementar la herramienta técnica adecuada para articular una
respuesta eficaz. Por otra parte, paciente y AT saben que todo lo que suceda
en esa relación será tramitado en el equipo de profesionales,
integrándose al tratamiento. Se amplía el campo de la transferencia:
el paciente habrá de desplegar distintos aspectos de sí de acuerdo
al vínculo que establezca con cada AT; son éstos aspectos disociados
en el paciente que, a través de la tarea de supervisión, son articulados
en el equipo de acompañantes y devueltos al paciente, conformando su
yo.
CONCLUSIÓN:
A modo de reflexión final, puedo decir que es necesario el abordaje multidisciplinario
de los pacientes con diagnostico de psicosis, y mas precisamente, en el caso
que acabo de estudiar, en la esquizofrenia.
El tratamiento debe constar por lo menos, tanto de psiquiatras, psicólogos
y acompañantes, tanto pacientes internados, o externados que están
en su domicilio particular. En los tres niveles de profesionales se debe saber
con que tipo de patología se esta tratando como para evaluar la terapéutica
a seguir, tratando de que el paciente puede llagar a llevar una vida lo mas
"normal" posible.
No se puede pensar que el pilar fundamental para este tipo de patología
es la medicación, sino que hay 4 pilares básicos: psiquiatra,
psicólogo, AT y psicofármacos, siendo este ultimo de gran necesidad,
pero también de apoyo de los otros tres. Así el paciente se presta
mas al tratamiento propuesto por los otros tres.
BIBLIOGRAFIA
http://www.psicologia-online.com/colaboradores/esther/esquizofrenia1/index.shtml
http://www.elpsicoanalisis.org.ar/numero2/forclusion2.htm
http://www.psicoactiva.com/esquizof.htm
Sobre la dinámica de la transferencia (1912) S. Freud
Módulos I y II de bibliografía curso de AT inicial
Acompañamiento terapéutico G. Rossi
http://www.elsigma.com/site/detalle.asp?IdContenido=7572
http://www.elsigma.com/site/detalle.asp?IdContenido=11377
http://www.binasss.sa.cr/poblacion/esquizofrenia.htm
REDBA
- Red Asistencial de Buenos Aires
Asistencia y Docencia en Salud Mental
Talcahuano 343 PB "B" Capital Federal - Teléfonos: 4382-2280 / 4382-4724