Psicologos, Psiquiatras y Acompañantes Terapeuticos

REDBA - Red Asistencial de Buenos Aires (Asistencia y Docencia en Salud Mental)

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REVISTA DE PROFESIONALES DE LA RED ASISTENCIAL DE BUENOS AIRES

Magazine de Actualización Anual N° 5 Diciembre 2005

Versión Digital Resumida

Les presentamos a continuación los textos que aparecen en el sumario, los fundamentos teóricos que sustentan nuestra práctica.

 

NOTA EDITORIAL:

"Editorial" (Director Redba)

 

SUMARIO:

"Modalidades del Acompañamiento Terapéutico" (Salud Mental)

"Violencia Familiar" (Salud Mental)

"Cómo pensamos las Adicciones" (Prevención en Salud Mental)

"Anorexia y Bulimia" (Prevención)

"Excesiva estimulación en los niños" (Psicopatología infantil)

"Psicofármacos" (Salud Pública)

"De qué hablamos cuando tenemos accidentes" (Psicología Preventiva)

 

REDBA - Red Asistencial de Buenos Aires
Institución de profesionales dedicados a la Asistencia y Docencia en Salud Mental
Talcahuano 343 PB "B" Capital Federal Tel: 4382-2280

NOTA EDITORIAL

Lic. Sergio Saliche

(Psicólogo, Psicoanalista - MN 25.353) Director General - REDBA

 

Hoy lanzamos una nueva edición de la Revista de Profesionales de la Red Asistencial de Buenos Aires. Es la QUINTA edición y es en nuestro quinto aniversario.Quiero agradecerles a todos los que confiaron en nuestra publicación, a quienes se suscribieron, que nos renuevan su confianza y su apoyo permanentemente.

Agradezco a los psicólogos, psiquiatras, acompañantes terapéuticos, operadores y coordinadores grupales que buscan un lugar en el ámbito de la salud para brindar su ayuda y su trabajo, con la perspectiva de cambiar una metodología general de abordaje que suprime la subjetividad de quienes padecen en nuestra comunidad.

Desde la Red hacemos todo lo posible para que la gente con la que trabajamos y a quienes formamos tengan una ética y una calidad académica acorde al trabajo que realizan.

Espero que quienes trabajan con nosotros lo sigan haciendo por y para la Salud Mental de nuestra sociedad.
Feliz 5to año a todos los integrantes de REDBA

Un abrazo para todos

MODALIDADES DEL ACOMPAÑAMIENTO TERAPÉUTICO

Lic. Sergio Saliche

(Psicólogo, Psicoanalista - MN 25.353) Director General - REDBA

 

Muchas veces se plantea como dificultad en la práctica del acompañante terapéutico el contexto en el cual se desarrolla.

Convengamos que no es lo mismo si el Acompañamiento es con internación domiciliaria (sin salida a la vía pública), si es ambulatorio (en el cual hay una libertad de estrategia mayor) o si es dentro de una internación psicológica-psiquiátrica institucional.

El lugar y las intervenciones del AT son diferentes por varios motivos.

Hoy nos vamos a detener en la tercera modalidad, cuando se realiza un acompañamiento dentro de una internación, en el cual las limitaciones de lo institucional producen sobre el AT dudas acerca de su rol.

La variabilidad de intervenciones que debe tener el AT como recurso deben maximizarse cuando se encuentra dentro de un contexto institucional.

Dicho marco suele generar una parálisis en el AT con respecto a la atención de un paciente debido a que no estamos acostumbrados a salir de un esquema teórico aprendido que se debe tomar como una guía o un horizonte, ya que nunca es aplicable en forma literal o lineal.

Otro tema a pensar dentro de este marco es en relación a los honorarios, al dinero, cuánto se debe cobrar.

Tampoco estamos acostumbrados a la variabilidad que ocasiona la particularidad del caso y la cantidad de horas de atención hacia un solo paciente, muchas veces se terminan comparando casos dispares en horas de atención o variables externas al caso en cuestión, pero esto exige un debate mas extenso en el que aquí no podemos ingresar.

Invito a todos los AT a reflexionar seriamente sobre estos aspectos planteados para mejorar nuestra clínica y nuestra relación con la salud mental.

 

VIOLENCIA FAMILIAR

Lic. Susana Turati

(Psicóloga - Psicoanalista M.N 6.855)

 

La familia, en tanto grupo humano, es un medio propicio para la emergencia de conflictos entre sus miembros.

El empleo de la fuerza se puede constituir en uno de los métodos habituales para la resolución de problemas interpersonales, para anular al otro o doblegar su voluntad; con lo cual se está hablando de un abuso de poder, utilizado para causar daño a otra persona y por esto se habla de relación de abuso.

De este modo los niños aprenden que la violencia es una forma eficaz para "resolver" conflictos interpersonales, transformándose en el modo habitual de expresar distintos estados emocionales como enojo, frustración o miedo.

El maltrato es un comportamiento, no sólo aprendido de las experiencias de la infancia, sino también de los mensajes sociales; y cuando hablamos de violencia familiar, aludimos a todas las formas de abuso que tienen lugar en las relaciones entre los miembros de una familia.
Estas conductas abusivas ocasionan daño físico y/o psicológico y la violencia familiar representa un grave problema social, ya que se estima que alrededor del 50% de las familias sufre o ha sufrido alguna forma de violencia; por lo que vemos, no es un fenómeno aislado y se encuentra en todas las clases sociales, todos los niveles socioeducativos.

Al hablar de violencia familiar se hace referencia a todo tipo de relación abusiva permanente o cíclica que se produzca en el seno de una familia, por ejemplo: maltrato infantil, ya sea abuso o abandono físico y/o emocional; violencia conyugal hacia la mujer, hacia el hombre o cruzada; maltrato a ancianos: ya sea este físico, emocional o financiero.

Lo importante es que no sea un tema del cual no se hable y quede entre las cuatro paredes de la casa donde se produce la violencia. Es necesario buscar una solución de mano de los profesionales en psicología, que pueden dar un marco de contención, escucha y orientación.

 

CÓMO PENSAMOS LAS ADICCIONES

Lic. Víctor Silvetti

(Psicólogo - Psicoanalista M.N 26.467) Directivo - REDBA

 

Todos somos consumidores pero; ¿qué hace que en la vida de una persona se pase de ser consumidor a adicto, o es que hay una predisposición adquirida?.

Comúnmente se asocia la idea de adicto a alguien que consume drogas, considerando como tales a una amplia clasificación que puede ir desde fumar las hojas secas de una planta, hasta ingerir preparados farmacológicos u otras sustancias. Podemos enumerar todo tipo de comportamientos adictivos y hay quienes sostienen que estas conductas se van adquiriendo desde los primeros momentos de la conformación del aparato psíquico.

Tanto en nuestra etapa de gestación como en los primeros meses de vida no contamos con la percepción de que podemos ser seres independientes de la madre que nos albergó en su vientre.

Esta separación no es sólo un fenómeno físico, sino que requiere de una conformación psíquica que nos dé esa condición de relativa independencia.

Este proceso requiere de lo que llamamos una adecuada función materna, en un interjuego con el niño, de presencia y ausencia que permita a éste satisfacer sus necesidades nutricias, pero también ir incorporándose al mundo del lenguaje, a través del cual él podrá ir procurando sus propios objetos en el intercambio con el mundo externo que debe aprender a concebir, esto lo logrará construyendo un mundo que llamaremos "interno", hecho de representaciones psíquicas de los objetos, acompañados de sentimientos que pueden ser de placer o displacer, según las vivencias que acompañen al niño en este aprendizaje.

Pero si las funciones materna y paterna se realizan deficientemente, sea por una excesiva presencia o bien por una insuficiente respuesta al niño, este irá registrando en su conformación psíquica, sensaciones asociadas a ansiedades o temores que no podrá aliviar, sino a través de comportamientos particulares tendientes a calmar ese sufrimiento.

Así todos nosotros procuramos placer o alivio ante diferentes sensaciones displacenteras, pero para quienes por su estructuración psíquica, tales sensaciones se tornen intolerables, calmarlas se volverá una necesidad imperiosa ante tal sentimiento devastador. Si bien este proceso se da a nivel inconsciente, sus consecuencias se ponen en juego en los actos que se ven compulsivamente obligados a realizar para calmar esas ansiedades: fumar, realizar juegos de azahar, comer, ingerir alcohol, consumir drogas y hoy hasta el uso de la computadora, etc.

El adicto, a diferencia de un consumidor, no tolera la espera de la satisfacción que le brinda la droga, pues no dispone de un aparato psíquico que le permita esta espera. El tratamiento analítico, en estos casos, permitirá la posibilidad de atenuar la compulsividad a consumir, desplazándola a otros vínculos más sanos para quien la padezca.

LOS ADOLESCENTES

Toda etapa evolutiva activa las ansiedades primarias que todos padecemos (miedo al ataque y miedo a la pérdida).

Considerando la confluencia de estas ansiedades con los cambios físicos que se atraviesan en la adolescencia y la puesta en crisis de la idealización de las figuras parentales, se predispone así una situación crítica que favorece a la experimentación con drogas, las cuales además han ganado en la actualidad un lugar preferencial dentro del consumo masivo mundial.

No debemos alarmarnos por el hecho de enterarnos de que un joven está consumiendo alguna sustancia, pues corremos el riesgo de paralizarnos por el temor que esto provocaría, y además estaríamos negando parte de una realidad que sí debemos lamentar y ocuparnos de transformar.

Es necesario entonces prestar la atención debida a nuestros jóvenes para detectar a tiempo estas situaciones e intervenir preventivamente. Estar atentos ante la posibilidad de que esta conducta de consumo pueda tener una estructura adictiva de base que pudiera derivar en un cuadro grave, o que se continúe hasta instalarse como un hábito difícil de erradicar. La prevención es la mejor forma de promover salud, y para el caso de adicciones en la infancia y adolescencia, un ámbito propicio para detectarlas a tiempo es la escuela.

Sería importante la formación de equipos integrados por psicólogos, psiquiatras y psicopedagogos que junto con los docentes puedan detectar estas conductas adictivas, tanto en los jóvenes como en sus familias, para plantear una intervención que los incluya. En estos casos la formación que se le brinde al docente será tendiente a que pueda advertir los síntomas tempranamente, y comunicarlos al equipo de profesionales, quienes serán los que planifiquen el modo de intervención.

Este grave problema actual requiere de un esfuerzo que debiera contar con el apoyo de organismos públicos, dado que éstos se ven superados por la situación. Las acciones de grupos comunitarios y ONG son imprescindibles para logros que hasta ahora las campañas de prevención oficiales no han conseguido.

 

ANOREXIA Y BULIMIA

A.T. Mónica Tinnirello

(Acompañante Psicoterapéutica)

 

Quiero tratar un tema muy delicado del que ya no se habla. Hace algún tiempo fue furor, pero últimamente ha dejado de serlo, ANOREXIA Y BULIMIA.

¿Cómo podemos darnos cuenta si estamos ante la presencia de algún trastorno así?

Muchas veces estamos presos de una moda, de una exigencia SOCIAL-IMAGEN PERFECTA, BELLEZA en demasía, ¿Pero se puede lograr la perfección a través de estas conductas alimentarias? NO, solamente debemos tener presente la destrucción de la imagen de estos jóvenes. Podemos pensar que: ¿Quieren llamar la atención de sus padres?, ¿Estarán queriendo hablar con ellos y no se animan?, ¿Tendrán alguna recriminación que realizar y por temor no lo hacen?, ¿Adónde apuntan con este método de no querer alimentarse?.

Se les inculca tal vez de pequeños que deben cuidarse para verse bellos, a los ojos de una sociedad exigente. Pero tratando casos, y logrando que estos jóvenes tengan confianza en la terapeuta tratante, luego de reuniones familiares y charlas con otros integrantes de la familia, puedo entender cómo llegan a tener esa conducta destructiva.

En el caso de las mujeres, a algunas se les retira la menstruación por causa de inanición, en muchos casos se siente bien que "eso" no este, es una manera de no querer crecer y seguir siendo la nena, temor a enfrentar una pareja, temor a no tener un compromiso, de formar una familia y ni hablar de tener hijos.

Esto que puede ser extraño, son las conclusiones que se pueden obtener desde el tratamiento terapéutico, pero si bien la terapia es fundamental, estos temas se abarcan desde lo médico, tratando a estos pacientes con neurólogos, clínicos y nutricionistas. El control es permanente, ya que cuando comienzan a recuperarse y a equilibrar su peso, reinciden en la negación a alimentarse. Son pacientes de alto riesgo y tienen que estar muy contenidos, pero su vez hay que contener a sus familiares.

¿Por qué esto?, ¿Cómo puede ser que nadie en la familia note que la persona se ve muy mal?, espantosamente mal. De dónde viene este problema, por qué acusar a un sistema Social y decir que la Sociedad exige cuerpos flacos? ; ¿Qué pasa en casa? ¿Cuánta atención le prestan a este joven?. Debemos entender que no podemos culpar a un producto, pero si preguntarnos, ¿CUÁNTO DE IMPORTANCIA TIENE LA SOCIEDAD FAMILIAR?

 

EXCESIVA ESTIMULACIÓN EN LOS NIÑOS

Lic. Claudia Karabaic

(Psicóloga, Psicoanalista - MN 29.247) Coordinadora Atención Psicológica y Psiquiátrica Domiciliaria - REDBA

 

Es tema de preocupación para muchos padres la estimulación temprana de sus hijos. Si bien es cierto que los primeros años en la vida de un niño son fundamentales para el desarrollo mental, veces se cometen excesos.

Las investigaciones han mostrado que la gran diversidad de objetos para jugar, sirven de herramientas para el aprendizaje de un niño y pueden ayudarlo a obtener un crecimiento intelectual superior.

Los juguetes, libros y juegos deben ser apropiados para la edad e intelecto del niño; hoy en día muchos de los artículos infantiles son pensados y rotulados en función de los meses, años o etapa cronológica. Sin embargo, algunos padres compran juguetes inapropiados para la edad de sus hijos, exigiendo en forma desmedida un mayor rendimiento del que pueden, esto provoca en el infante aburrimiento, frustración, y hasta depresión.

No se debe obligar al niño a alcanzar las metas no obtenidas por el adulto, un hijo no tiene porque cumplir el sueño inconcluso de sus padres. En este sentido y en términos profesionales, los padres deben velar y guiar el camino en la vida de su hijo para que en un futuro no muy lejano pueda constituirse en "un sujeto deseante", es decir, pueda proyectarse en relación con su propio deseo.

Se debe tratar de captar cuál es la actividad que le proporciona mayor interés, a veces los niños gustan de muchas, sin embargo no resulta conveniente alentarlos en demasiadas, ya que pueden agotarse y cansarse rápidamente.

Un niño debe ser observado, escuchado y respetado, hay que dedicarle tiempo, apoyarlo en sus ideas y proyectos sin presionarlos.
Recordemos, los padres son los primeros en realizar las primeras marcas estructurales en la psiquis de sus hijos siendo determinantes para su ser.

La estimulación temprana en exceso, puede provocar daños en la vida del niño, manifestándose de diferentes maneras, una de ellas es la dispersión, dependiendo del grado de la misma e induciendo en muchos casos a serios inconvenientes en la escolaridad.

La angustia también suele manifestarse en la infancia, un niño trata de cumplir y satisfacer el deseo de sus progenitores, cuando no lo logra puede llegar a sentirse no tan listo como ellos lo habían soñado y termina entristeciéndose y aislándose.

La estimulación temprana debe resultar producto del juego entre el niño y el padre, ambos deben disfrutarlo, no vivirlo como una tarea pesada.

La niñez es una etapa que nos enseña a jugar, a gozar y a vivir un "como sí". Un niño en el juego puede representar diferentes escenas tanto dramáticas como graciosas, por ejemplo: actuar que es un maestro y a los cinco minutos ser un soldado sin perder de vista la realidad que lo rodea y saboreando el placer de la recreación.

Los adultos no debemos olvidar que el juego debe ser vivido con satisfacción y no con obligación.

La estimulación temprana ayuda a despertar y ampliar el desarrollo y capacidad intelectual del niño, pero el exceso impide la normalidad del mismo.

 

PSICOFÁRMACOS

Lic. Daniela de Elorduy (Psicóloga, Psicoanalista - MN 24.039) Coordinadora de Equipo Psicológico y Psiquiátrico- REDBA

Lic. Sergio Sáliche (Psicólogo, Psicoanalista - MN 25.353) Director General - REDBA

 

En la actualidad, es notorio el aumento del consumo de psicofármacos (recetados o no) en los segmentos que habitualmente lo hacen: adolescentes, adultos y ancianos. Pero últimamente se han sumado los niños, en la franja que comprende entre los 5 y los 12 o 13 años de edad.

Esto sucede porque desde hace algunos años, se le ha puesto un nombre, clasificando a un conjunto de síntomas que siempre han existido, pero que ahora se los identifica como: Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH) o (ADDH). Rápidamente los laboratorios desarrollaron la sustancia química adecuada para aplacar esos síntomas. Es una droga psicofarmacológica llamada metilfenidato, comúnmente conocida como ritalina.

Desde la década del sesenta se está utilizando este medicamento para el tratamiento del síndrome de hiperactividad y déficit de atención, en base a una presumible acción sobre el metabolismo de la serotonina y la dopamina, neurotransmisores del sistema nervioso.

En la actualidad entre un 3% y 4% de los niños están medicados con el fármaco Ritalina, que tiene graves efectos adversos, desde pesadillas, náuseas, vómitos y cefalea hasta disminución o pérdida del apetito y trastornos del sueño. El metilfenidato tiene una vida media muy corta en la circulación sanguínea, lo que hace que deba ser administrada dos y hasta tres veces por día para lograr el efecto deseado. Si bien no existen evidencias farmacológicas de que esta medicación sea, a posteriori, nociva para el organismo humano o adictiva, el hecho de ser administrada diariamente dos o tres veces favorece la instalación de comportamiento adictivo. También puede crear dependencia psicológica, con frecuencia, por parte de los padres, que temen retirarla por miedo a que la situación pueda descontrolarse sin el fármaco, o volver a una situación anterior.

Todo esto sucede, la administración de una medicación ansiolítica en la niñez, porque cuando un niño posee algunos o varios de estos síntomas (actividad motriz excesiva con movimientos que suelen ser bruscos, rápidos y torpes, dificultad para poner atención a las situaciones, gran impulsividad, cometen errores frecuentes en sus tareas escolares y/o suelen abandonar lo que están haciendo sin haberlo terminado), y entonces rápidamente se lo diagnostica como "Hiperactivo" o con "Déficit de Atención", y frecuentemente es medicado con este psicofármaco. Que, aunque aplacan la sintomatología mientras se los consume, quienes trabajamos con niños sabemos que un síntoma siempre remite a otra cosa. Hay un significado oculto que develar y es preciso darle a ese niño, a ese pequeño sujeto, la posibilidad de elaborar las situaciones que lo han llevado a responder sintomáticamente.

Por otro lado, es curioso lo que ocurre con los adultos, y sobre todo con los ancianos, que consultan con un médico clínico arguyendo sentirse angustiados, o ansiosos, o en situaciones de estrés, o con dificultades para dormirse, etc., y rápidamente se les receta un ansiolítico.

Esta situación trae aparejado varios inconvenientes, ya que los ansiolíticos como el Rivotril, el Valium o el Lexotanil, por ejemplo, son muy adictivos, y por otro lado el paciente no tiene un seguimiento por parte de un profesional, ni un trabajo sobre el tema de la adicción a las benzodiazepinas, no hay ningún tratamiento, psicológico o psiquiátrico.

Y así la gente toma la medicación de cualquier manera, sin organización, sin ningún tipo de indicación ni repetición de receta, y llega un momento en el cual sigue tan angustiada como al principio y sin haber podido salir adelante. En relación a este tema se puede hablar de mal uso, abuso y hasta de intentos de suicidio.

En la Red Asistencial de Buenos Aires, nuestras estadísticas indican que el 17% de los pacientes en tratamiento psicológico, están también en tratamiento psiquiátrico y consumen psicofármacos, por lo general ansiolíticos, que se utilizan en algunos momentos como complemento del tratamiento psicológico; ya que a veces es necesario que el paciente pueda calmar los síntomas, para poder pensar, trabajar y elaborar sus conflictos. Por ejemplo, un paciente que no duerme por las noches, difícilmente pueda llevar a cabo normalmente una vida laboral, social y familiar, y tampoco podría instalarse en un tratamiento psicológico.

De las estadísticas que realizó la Red, con las llamadas telefónicas de su guardia que se recibieron durante 2004, se desprende lo siguiente: El 70 por ciento de las consultas fueron por casos de depresión (con y sin consumo de antidepresivos). En segundo lugar quedaron los padres preocupados por trastornos que sufren sus hijos -por ejemplo, distintos tipos de adicción-, con un 10 por ciento.

En promedio, el equipo de psicólogos de REDBA atiende mil consultas anuales sobre diferentes problemáticas, como conflictos familiares, adicciones, ataques de pánico, fobias, anorexia y bulimia, depresión, crisis de pareja, trastornos de ansiedad, problemas vinculares, entre otros temas. La guardia telefónica de REDBA recibe consultas de pacientes medicados, pero eso no significa que un psiquiatra los haya ido controlando en la medicación. Lo que hacemos con muchas de esas consultas es derivarlas a un psiquiatra y a un tratamiento psicológico. Esto se debe a que muchas personas no acuden a un psicólogo, y menos a un psiquiatra, porque existen muchos prejuicios.

No se trata de demonizar a los psicofármacos ya que los pacientes se han visto realmente beneficiados a lo largo del tiempo. De hecho cada vez se hacen menos necesarias las internaciones psiquiátricas en instituciones y cuando no se pueden evitar, son internaciones cortas; asimismo, los síntomas más graves se controlan casi siempre de manera efectiva y desde luego, los pacientes sufren menos.

Pero si pensamos que los psicofármacos pueden ser recetados tanto por un médico psiquiatra como por un médico clínico, advertiremos que estamos ante un problema. Tengamos en cuenta que la práctica de la Psiquiatría hoy está regida por las leyes del mercado Psicofarmacológico; no hay más que advertir el esfuerzo (sobre todo económico) que hacen los laboratorios para instalar en el mercado los distintos medicamentos "de venta libre", junto con la idea "globalizada" de búsqueda del bienestar, suprimiendo los síntomas. Dejándonos sin posibilidades siquiera de padecer alguna dolencia que nos recuerde que somos personas, sujetos singulares y deseantes.

Como mensaje final, Redba insta a que, cuando un médico clínico recibe a un paciente que no tiene una patología orgánica, realice la derivación correspondiente, ya sea a un psicólogo o a un psiquiatra. Esto no es habitual debido a la formación que reciben en la Facultad de Medicina, que hace que los médicos crean que únicamente lo orgánico gobierna la vida del sujeto. Es un problema ideológico, pero que tiene que ver con la formación académica.

De todas maneras, reconocemos que muchos médicos tratan de formarse acerca de temas que atañen a la psicología ya que es necesario que realicen las indicaciones correctas en los casos que exceden lo médico y que sólo utilicen la medicación psicofarmacológica cuando es estrictamente necesario.

 

DE QUÉ HABLAMOS CUANDO TENEMOS ACCIDENTES

LIC. PATRICIA INÉS BENEDETTI
Psicóloga. MN 7.388 MP 80.247

 

Distracción, impericia, desorientación, imprudencia, cansancio…es lo que se dice por ejemplo, cuando uno se accidenta. Pero los invito a formular algunos interrogantes acerca del tema, que nos ayuden a dirigir la mirada hacia otros territorios: ¿Qué quiere significar el sujeto al accidentarse?, ¿Qué lugar ocupa el cuerpo en el tema accidentes?

Flanders Dumbar (Columbia) dice:

"Los accidentes son considerados como la combinación de una necesidad apremiante de acción, para dar expresión emocional (descarga) a situaciones profundas vinculadas con la agresión y la afectividad, hasta ese momento, desplazados y/o reprimidos." Otra formulación propone concebir el accidente y el accidentarse como: "Una forma de expresión, un acto pleno de sentido donde se pone en riesgo la integridad psicofísica de la persona."

Siguiendo ésta línea de pensamiento, el accidente sería entonces: "La expresión ó manifestación de un desorden, de una desorganización externa (proyección) e interna, de un DES-CONTROL (como algo fuera del límite... DES-BORDE…), de una conmoción vivencial que irrumpe de manera intempestiva e irrumpe…el tránsito…que veníamos realizando por la vida..."

El accidente laboral y de todo orden, sería un acontecimiento que forma parte de un proceso determinado por un conjunto de situaciones, algunas de ellas inconscientes y que se relacionan con la historia vital del sujeto que los provoca…ó "los padece…".

Un término poco conocido: Alexitimia, nos completa la idea. Es un constructo referido a la dificultad de verbalizar afectos por medio de la palabra, y que representaría un factor de vulnerabilidad en la aparición de trastornos somáticos (enfermedades), tendencias a la acción (accidentes), acting out.

En resumen, una manifestación de conflictos…Es un afecto expresado a través del cuerpo (…cada uno se refugia donde puede…) dirían algunos entendidos.

¿En qué trama vincular están inmersas las personas en la actualidad y cuáles son los ideales sociales a los que se someten? Parece ser que la inducción social fomenta el individualismo, la Ley es "sálvese quien pueda".

Si dibujamos un modelo metafórico ¿podría ser?: " Labure, rinda y no se queje. Arréglese como pueda, TRIUNFE a toda costa (…ó a costa de otro). Si está triste no lo muestre, porque queda mal".

Por lo que, el individuo se "banca" hasta que se quiebra, y se quiebra por el lado de la medicina (porque está bien visto, es profesional y se enferma), ó tiene "accidentes" y se QUIEBRA. Porque la muerte, es un quiebre, una ruptura.

Desde el punto de vista fenoménico el accidente ES UNA RUPTURA: del cuerpo, del auto, de un objeto, es un corte (¿DICE BASTA?)

El accidentado no ha podido organizarse psíquicamente de otra forma menos drástica para él /ella y para los demás. Podemos decir entonces que los aspectos dinámicos preventivos de los accidentes son aquellos que favorecen y facilitan la expresión adecuada, en tiempo, y a través de la palabra, de aquello que nos acontece. Modificar la capacidad de registro y expresión, de sensaciones y afectos. Sin vergüenza. Del cuidado del cuerpo y de las necesidades emocionales. Porque accidentarse ES UN RECURSO de la naturaleza humana, una carta siempre a mano, también, UNA SALIDA.

 

CONSULTAS AL EQUIPO DE PSICÓLOGOS Y PSIQUIATRAS

(CAPITAL Y PROVINCIA) 4382-2280 ó 4382-4724