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REDBA - RED ASISTENCIAL DE BUENOS AIRES DIRECTOR GENERAL: Lic. Sergio Sáliche CURSO: Acompañante Terapéutico (Especialización en Adolescentes) DOCENTE: Lic. Sergio Sáliche y Prof. Nancy Vera MONOGRAFÍA: "Suicidio o solución para un adolescente" AUTORA: Sixta Clementina Muñiz CURSADA: Septiembre - Diciembre - 2007 ENTREGA CERTIFICADO: 28 de DICIEMBRE de 2007 |
INTRODUCCION.
Para acercarnos al tema de nuestra monografía "Suicidio o solución
para un adolescente" daremos una mínima reseña sobre las
diferentes visiones que ha ido tenido el suicidio a lo largo de la historia,
y poner de esta manera ampliar nuestra visión sobre el tema.
El tema de nuestra monografía surgió de una siguiente definición,
que capturo nuestra atención y que daremos a continuación.
"El suicidio es toda conducta que busca y encuentra la solución
de un problema existencial en el hecho de atentar contra la vida del sujeto"
(Baechler, 1975).
Intentaremos abordar la temática desde un marco psicológico y
sociológico, porque creemos que la conducta del suicida tiene diversos
matices _sociales, económicos, psicológicos_ y por lo tanto nuestra
monografía se acotara simplemente a puntualizar los diferentes motivos,
porque estamos convencidos que al tener un amplio panorama sobre los diferentes
motivos, podremos abordarlo desde diferentes disciplinas para poder de esta
manera poder trabajar en la prevención, que es una de las tareas mas
comprometedora.
DESARROLLO
Los años de la adolescencia son los más
difíciles de la vida., nuestros cuerpos sufren cambios; las relaciones
con otras personas se vuelven complejas, sobre todo con los padres, comenzamos
a aprender papeles sociales, que no son de nuestro agrado.
Estos cambios y exigencias pueden dejar al adolescente indefenso, confundido
y con una visión pesimista de su futuro.
En la Europa Antigua, sobre todo durante el Imperio Romano, el Suicidio se consentía
e incluso era considerado un acto honroso. Los antiguos romanos, bajo la influencia
del estoicismo, admitían muchas razones legítimas para su práctica.
El filósofo romano Séneca lo ensalzaba como el acto último
de una persona libre.
Sin embargo, para San Agustín, el suicidio era un pecado. Varios de los
primeros concilios de la Iglesia cristiana decretaron que a aquellos que cometieran
suicidio no se les podría aplicar los rituales ordinarios de la Iglesia
tras su muerte. En la Edad Media, la Iglesia Católica Romana condenó
expresamente esta práctica. En las legislaciones medievales se ordenaba
la confiscación de todas las propiedades del suicida y el cadáver
sufría todo tipo de humillaciones.
Actualmente, el suicidio, está condenado en las religiones cristiana,
judía e islámica.
En 1897 Emile Durkheim postuló que el suicidio
era un fenómeno sociológico, como resultado de una falta de integración
del individuo en la sociedad, más que un puro acto individualista. Sin
embargo, la tendencia actual considera el suicidio desde un punto de vista más
psicológico en un lugar de una perspectiva moralmente colectiva.Como
hemos dicho, el sociólogo francés intenta dilucidar que el suicidio
no puede deberse a causas puramente individuales. Por tanto descartará
la locura como causa del suicidio. Entre los argumentos encontramos que establece
la siguiente correlación negativa. Mientras que en la población
internada por locura es superior el número de mujeres, en cambio el suicidio
es un fenómeno más propiamente masculino. Igualmente establece
que no hay correlación entre los mapas del alcoholismo y el suicidio.
De forma muy original, intenta descubrir si hay correlación entre suicidio
y épocas del año, meses, días de la semana u horas del
día. Aquí Durkheim descubre un hecho sorprendente: la tendencia
a suicidarse más en los meses veraniegos que no en invierno. Varios análisis
le llevan a deducir que el suicidio está correlacionado con la actividad
social. En los meses con más luz solar, y por tanto más actividad,
o en las horas de día o los días con más actividad, tiende
a incrementarse los suicidios.
A partir de aquí Durkheim establecerá una topología de
suicidios en función de la relación individuo-sociedad. Nos hablará
del suicidio altruista que es aquél que se produce cuando las categorías
formativas y valorativas son tan fuertes que llevan al individuo a sacrificarse
por lo social. Es el caso, por ejemplo, del sati, o la costumbre hindú
de que la viuda debe incinerarse para seguir al marido en la muerte.
Otro tipo de suicidio es el egoísta, propio de las sociedad modernas
y complejas, donde se da un alto grado de individualidad que genera un coeficiente
de agravamiento del suicidio. Para argumentar este tipo de suicidio Durkheim
establece una curiosa correlación entre suicidio y práctica religiosa.
Tomando, por ejemplo tres formas religiosas como protestantismo, catolicismo
o judaísmo, los que más tienden a suicidarse son los protestantes
y, los que menos, los judíos. Durkheim establece que la religión
judía al contener más preceptos y mayor sentido de comunidad,
por tanto permite menos individualidad.
Acontece lo contrario con el protestantismo que permite una mayor interpretación
"libre" de la salvación y se deshace en pequeñas comunidades.
Por tanto, favoreciendo la individualidad, el protestantismo genera más
suicidio. Igualmente puede comprobarse esta correlación individualidad-suicidio
recurriendo a la familia. Proporcionalmente se suicidan más los solteros
que los casados y en la medida que se va incrementando el número de hijos,
aumenta el coeficiente de preservación del suicidio.
El tercer tipo de suicidio que conviene destacar es el suicidio anónimo.
Analizando este tipo de suicidio es cuando Durkheim nos abre una ventana para
entender mejor la modernidad y los que posteriormente hemos denominado posmodernidad.
El suicidio anónimo es el producido por desestructuración social
y normativa. En este caso Durkheim señala correlaciones significativas
tal y como suicidio-divorcio. Las situaciones de divorcio provocan procesos
de desestructuración que aumentan los coeficientes de agravamiento del
suicidio. También los desarrollos económicos fuertes provocan
suicidios ya que llevan a cambios vitales que obligan a cambios radicales en
el comportamiento estructural-normativo del individuo. En este sentido, los
procesos de desestructuración se han agudizado en la posmodernidad, de
ahí que las tasas de suicidios en occidente se hayan disparado.
En la actualidad desde el punto de vista psicológico, circunstancias
problemáticas tales como el divorcio de los padres, el abuso de drogas,
la violencia familiar o el abuso sexual, complican y hacen más dolorosos
estos "dolores del crecimiento". La adolescencia ya es difícil
de por sí. Cuando otros problemas se agregan a la mezcla, la vida puede
volverse insoportable para el adolescente causando sentimientos de depresión,
comportamientos destructivos que incluso pueden llevarlo al suicidio.
El suicidio no es causado por ningún factor individual, sino más
bien, por una combinación de factores.
Los adolescentes que intentan el suicidio se caracterizan
por tener diversos factores de riesgo para esta conducta, entre los que se encuentran:
· Provenir de medios familiares con desventaja social y pobreza educacional
· Estar más expuestos a situaciones familiares adversas que condicionan
una niñez infeliz.
· Presentar mayor psicopatología, incluyendo depresión,
abuso de sustancias y conducta disocial así como baja autoestima, impulsividad,
desesperanza y rigidez cognitiva.
· Mayor exposición a situaciones de riesgo suicida o eventos vitales
suicidógenos como las relaciones humanas tumultuosas, los amores contrariados
o problemas con las autoridades policiales.
Frecuentemente el suicidio es el resultado de la
depresión, la falta de autoestima o la incapacidad para visualizar un
futuro mejor.
La depresión se considera como una causa muy común de suicidio.
Alrededor del 75 por ciento de las personas que se suicidan sufren depresión.
La gente confunde frecuentemente a la depresión con el "estar triste",
y la enfermedad no es tratada. Hay varios factores que pueden causar depresión,
desde el desequilibrio químico en el organismo hasta las respuestas psicológicas
a influencias externas.
Un adolescente con depresión posiblemente
mostrará uno o más de los siguientes comportamientos:
· Tristeza prolongada; ataques de llanto sin explicación
· Nerviosismo o irritabilidad
· Abandono de actividades o amistades que solía disfrutar
· Incapacidad para concentrarse o recordar detalles; indecisión
· Cambio notable en el apetito con pérdida o ganancia brusca de
peso
· Cambios en los hábitos de sueño: fatiga constante, insomnio,
despertar temprano, sueño prolongado
· Molestias físicas que no pueden ser explicadas de otro modo.
Los problemas socioeconómicos, los bajos
niveles educacionales y el desempleo son factores de riesgo para el comportamiento
suicida pues limitan la participación social activa del adolescente,
impiden la satisfacción de las necesidades más elementales y coartan
la libertad de quienes los padecen.
Los factores asociados a la cultura adquieren una importancia capital en la
conducta suicida entre las minorías étnicas, quienes se ven sometidos
a un proceso de coloniaje cultural con pérdida de la identidad y sus
costumbres y también se hace patente entre los inmigrantes. Oberg fue
el primero en utilizar el término "shock cultural" para referirse
al proceso de adaptación del inmigrante, el cual se caracteriza por:
· Esfuerzos constantes por lograr adaptarse a la nueva cultura.
· Sentimientos de pérdida y pena, motivados por los recuerdos
de los amigos, familiares, la profesión, las posesiones y cuanto se ha
dejado atrás.
· Sentimientos de ser rechazado por los miembros de la nueva cultura.
· Confusión en el rol, las expectativas, los valores y la identidad
ante la nueva cultura.
· Sorpresa, angustia, disgusto e indignación ante las diferencias
culturales a las que debe adaptarse.
· Sentimientos de no ser capaz de adaptarse a la nueva cultura.
Entre las razones que pueden contribuir al suicidio de los adolescentes de estos
grupos poblacionales se encuentran extrañar la tierra natal y sus costumbres,
problemas con la pareja, infelicidad, baja autoestima, carencia de amigos o
familiares, el aislamiento social y la falta de comunicación por las
barreras que impone el idioma en caso que el país receptor difiera del
natal.
La situación de la familia del adolescente
suicida garantiza su infelicidad e impide su crecimiento emocional, pues son
comunes:
· Presencia de padres con trastornos mentales.
· Consumo excesivo de alcohol, abuso de sustancias y otras conductas
disociales en algunos de sus miembros.
· Antecedentes familiares de suicidio o intentos de suicidio y permisividad
o aceptación de esta conducta como forma de afrontamiento.
· Violencia familiar entre sus miembros, incluyendo el abuso físico
y sexual.
· Pobre comunicación entre los integrantes de la familia.
· Dificultades para prodigar cuidados a los que los requieren.
· Frecuentes riñas, querellas y otras manifestaciones de agresividad
en las que se involucran los miembros de la familia, convirtiéndose en
generadores de tensión y agresividad.
· Separación de los progenitores por muerte, separación
o divorcio.
· Frecuentes cambios de domicilio a diferentes áreas.
· Rigidez familiar, con dificultades para intercambiar criterios con
las generaciones más jóvenes.
· Situación de hacinamiento, lo que en ocasiones se traduce por
la convivencia de varias generaciones en un breve espacio, lo cual impide la
intimidad y la soledad creativa de sus miembros.
· Dificultades para demostrar afectos en forma de caricias, besos, abrazos
y otras manifestaciones de ternura.
· Autoritarismo o pérdida de la autoridad entre los progenitores.
· Inconsistencia de la autoridad, permitiendo conductas que han sido
anteriormente reprobadas.
· Incapacidad de los progenitores para escuchar las inquietudes del adolescente
y desconocimiento de las necesidades biopsicosociales.
· Incapacidad de apoyar plena y adecuadamente a sus miembros en situaciones
de estrés.
· Exigencias desmedidas o total falta de exigencia con las generaciones
más jóvenes.
· Llamadas de atención al adolescente que generalmente adquieren
un carácter humillante.
· Si los padres están divorciados pero conviven en el mismo domicilio,
el adolescente es utilizado como punta de lanza de uno de ellos contra el otro
y se le trata de crear una imagen desfavorable del progenitor en contra de quien
se ha realizado la alianza.
· Incapacidad para abordar los temas relacionados con la sexualidad del
adolescente, la selección vocacional y las necesidades de independencia.
Los elementos abordados con anterioridad son muy frecuentes en las familias
de los adolescentes con riesgo suicida, pero no son los únicos.
CONCLUSION
Hemos llegado al final de nuestra monografía
luego de haber realizado un largo recorrido desde la sociología de la
mano del primer sociólogo que escribió sobre el suicidio Emile
Durkheim nos sentimos satisfechos por haber ampliado nuestros conocimientos,
y comprendimos que el ponerle fin ala propia vida, no es un acto puramente individualista,
que un sujeto no escapa a las presiones sociales por el contrario esta expuesto
permanentemente.
Esto nos permitió tener un panora más abierto sobre los diferentes
motivos que llevan a un adolescente al suicidio, y nos sentimos con más
herramientas para poder anticiparnos a un pensamiento suicida.
Porque al poder anticiparnos podremos buscar la ayuda necesaria en los profesionales
adecuados.
BIBLIOGRAFIA
· Richard Osborne _ Borin Van Loon , "Sociología para todos", Barcelona, 2005,Ediciones Paidos.
· Pagina de internet filosofia.org.ar.
· Susana Kuras de Mauer _ Silvia Resnizky. "Acompañantes terapéuticos y pacientes psicológicos" Buenos Aires, 1985, Editorial Trieb.
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