Psicologos, Psiquiatras y Acompañantes Terapeuticos

REDBA - Red Asistencial de Buenos Aires (Asistencia y Docencia en Salud Mental)

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REDBA - RED ASISTENCIAL DE BUENOS AIRES

DIRECTOR GENERAL: Lic. Sergio Sáliche

CURSO: Acompañante Terapéutico (Nivel Inicial)

DOCENTES: Lic. Sergio Sáliche y Lic. Daniela de Elorduy

MONOGRAFÍA: "La aplicación del AT en la drogadicción"

AUTORAS: Silvana Gorjón y Patricia Quimesó

CURSADA: Segundo Cuatrimestre de 2007

ENTREGA CERTIFICADO: 28 de DICIEMBRE de 2007

 

Indice:
- Introducción.
- Desarrollo.
- La Drogadicción aquí y ahora: datos y cifras.
- La droga como catalizadora y tapa.
- Nosotros frente a la drogadependencia.
- ¿Cómo concebir la drogadicción como fenómeno?
- ¿Qué es la droga?
- Las drogas más comunes y su impacto orgánico y neuropsicológico.
- ¿Quién es un drogadicto?
- ¿Qué es la adicción?
- Primer diagnóstico.
- Segundo Diagnóstico.
- El abordaje de la drogadependencia desde el Psicoanálisis.
- Funciones del Acompañante Terapéutico.
- Conclusión.
- Bibliografía.

Introducción
En esta monografía de práctica se pretende exponer distintos abordajes de la problemática de la drogadependencia.
En primera instancia analizaremos información extraída del libro llamado TU DROGA, MI DROGA, NUESTRA DROGA, del Lic. Mario Puente, presidente de la Fundación DEHUM (Fundación para el Desarrollo Humano) y Director del programa CETRA (Centro para el Tratamiento en las Adicciones).
En segunda instancia, desarrollaremos el abordaje Psicoanalítico de esta problemática. Y por último explicaremos la función especifica que cumple el Acompañante Terapéutico juntamente con el equipo terapéutico.

Desarrollo
Comenzaremos analizando y extrayendo información del libro mencionado anteriormente donde encontraremos una pregunta existencial, ¿Cómo entender y qué hacer frente a la problemática de la drogadicción?. Y, a partir de definiciones básicas a cerca de la droga, pondremos en funcionamiento la modalidad de un acompañamiento terapéutico que colabore a la cura de esta enfermedad.
Encontramos que, primeramente, el tema de la adicción a las drogas es muy amplio, ya que no solo incide en quien la padece, sino también a todo un entorno.

La drogadicción aquí y ahora: datos y cifras
Aquí se intentará dar dimensión de la problemática con datos de cifras provenientes del ICAA (Internacional Council of Alcohol and Addiction), de un Servicio Informativo de los Estados Unidos de América (organismo dependiente de la administración presidencial) y del Equipo de Toxicomanía del Centro de Salud Mental N° 3 Ameghino.
· El abuso de alcohol y de drogas muestra una alarmante tendencia en alza. Considerando la "globalización del mercado mundial" provoca que los países menos desarrollados tengan un aumento importante.
· Anualmente, 3 millones de fumadores, 750.000 bebedores y entre 100 y 200 mil abusadores de drogas mueren como consecuencia del abuso de sustancias.
· EE.UU. ha sufrido en esta década 100.000 muertes relacionadas directamente con la droga.
· La drogadicción va en aumento en nuestra juventud. El consumo de todo tipo de drogas entre los 12 y 17 años de edad aumentó en un 50% entre 1992 y 1994. En un estudio, se sometió a examen a mas de 20.000 hombres mayores de edad arrestados en 1994. La prueba sobre presencia de droga en el organismo resultó positiva en un 66% de ellos en el momento del arresto.
· La adicción a las drogas también impone una pesada carga financiera. En 1993 los norteamericanos gastaron 49 millones de dólares en narcóticos ilegales. Por otra parte, las pérdidas materiales derivadas de ello, le cuestan a esta sociedad 67 millones de dólares.
· Sólo uno de cada cuatro consumidores es un drogadicto empedernido.
· Si bien 72 millones de norteamericanos han experimentado con drogas ilegales, una mayoría abrumadora renunció a ellas por su propia voluntad y se opone al consumo de narcóticos ilegales.
· Todo el Equipo de Toxicomanía del Centro de Salud Mental N° 3 Ameghino que capacita y trabaja con mas de 20 profesionales de la salud, asistiendo hasta 3 veces por semana a 120 pacientes mensuales, le cuesta al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires 3.000 dólares por año. Es un tema para sacar conclusiones personales.

La droga como "catalizadora" y como "tapa"
El Lic. Mario Puente grafica la acción de la sustancia droga en todos los "cuerpos" de la realidad humana. De manera que se tomará de la química el concepto "catálisis" a saber: reacción determinante entre dos o más cuerpos, por la sola presencia de otro, que permanece inalterable. En Química, una sustancia es catalizadora cuando acelera o retarda un proceso que está en desarrollo. Cierto catalizador puesto en un recipiente acelera la precipitación de un elemento determinado por ejemplo, para limpiar una piscina se utilizan químicos que arrojan más rápidamente la basura al fondo, para luego aspirar allí la suciedad que flotaba en el agua.
Otra imagen gráfica y cotidiana es la de los pegamentos epóxicos que se presentan en dos envases. Uno contiene la sustancia que, al secarse, dejará pegado un objeto con otro, pero este proceso podría demorar días. El segundo compuesto cataliza el proceso, propiciando el secado y por lo tanto el pegado en pocos minutos. Otro tipo de catalizadores puede, por el contrario, retrasar un proceso determinado, como el secado de la pintura, que permite a un artista trabajar con más tranquilidad.
Lo principal del concepto radica en que el catalizador acelera o retarda algo que ya existe.
El catalizador no es capaz de crear un proceso, pero sí de influir en él. Si no existieran previamente los elementos o los materiales que reaccionan entre sí en determinadas condiciones, el catalizador no generaría efecto alguno.
La confusión para alguien que no conoce del tema radica en que el espectáculo perceptible, lo que se ve o se escucha (por ejemplo un ruido muy fuerte) aparece cuando se agrega el catalizador. La tendencia, pues, es adjudicar a este último la cualidad de reacción, considerarlo el causante y determinante. Sin embargo, si bien sin la presencia del catalizador la reacción no hubiera sido tan abrupta, igualmente se hubiese producido.
Con todo esto, no se trata que por el carácter catalizador que posee el objeto droga, esta sea inocua para el sujeto o la sociedad. La droga no es culpable pero tampoco es inocua, considerarla inocua sería caer en apología de la droga o en un dramático ingenuismo. Siendo precisos, la droga no es el demonio culpable de la pobreza, el crimen o la locura, pero sí puede llegar a favorecerlos.
Reconociendo que la droga es un problema grave, debemos tener en cuenta que es más grave aún por lo que tapa o encubre. En síntesis, tapa la angustia de quien la consume y tapa también al explotador de hombres, el traficante, a quien no le importa el dolor que puede producir con tal de obtener el lucro.

Nosotros frente a la drogadependencia
Enfrentar un tema de tal magnitud exige definir el lugar desde el cual, como seres sociales, nos situamos para operar sobre él.
La primera tendencia que se experimenta, como actitud normalmente defensiva ante la angustia que esta situación genera, consiste en depositar todo el fenómeno en el que consume. Sin embargo, advertimos que todos deberíamos ser conscientes del problema y tomar una postura activa, por el solo hecho de formar parte de esta sociedad.
El aspecto visible de la drogodependencia, como la punta de un iceberg, es el consumidor y el acto de consumir. Sin embargo debajo de esto hay una estructura familiar, social y cultura que, más o menos explícitamente, sostiene el consumo y en algunos casos parece fomentarlo. En realidad, los principales problemas no son la droga y su consumo, sino la pasividad y la crisis de valores que se manifiesta, tanto en quien consume como en la cultura en que se halla inserto.
Para terminar, diremos que, nosotros, como sociedad, tenemos que estar atentos y hacernos cargo de que el problema no se vincula únicamente con la droga y quien la consume, sino con todos aquellos que no hemos podido transmitir una alternativa de vida mejor.

¿Cómo concebir la drogadicción como fenómeno?
La drogadependencia se presenta desde un sinfín de aristas observables. Por ejemplo, se asocia, como si fuera un hecho, la problemática de la drogadicción en el crimen organizado, lo que lleva al ciudadano común a considerar esta patología como un acto inmoral por el cual el adicto deber ser aislado o reprimido antes que ayudado.
Sin embargo, hay personas de mediana edad, de saco y corbata y con una familia establecida, que hace uso y también abuso de distintas drogas, distanciándose mucho del perfil del adolescente-problema. Para poder pensar la drogadicción como un fenómeno debemos replantearnos nuestra posición frente al problema que lleva a realizar rápidas conclusiones entre estilos de vida, tipos sociales y consumo.
Otra conclusión que puede experimentar quien se aproxima superficialmente al problema, comienza cuando se oye decir que "un adicto conocido se suicidó", que "quedó internado en un nueropsiquiátrico de por vida", asociando así esta consecuencias con la problemática de la toxicomanía. Lo que hay que entender es que, en muchos de estos casos, el principal problema no fue el consumo de drogas sino la psicopatología de base que preexistía en esa persona, que trasciende por mucho la drogadicción. En consecuencia, tal desenlace podría haber ocurrido con o sin consumo.
Asimismo, se citarán algunos ejes que colaboran al entendimiento de esta problemática.
· La drogadicción es un fenómeno policausal. Esto quiere decir que ninguna variable, ningún condicionante, por significativo que parezca, explica por sí mismo la totalidad de un caso. Es importante aclarar esto ya que, cuando un familiar descubre la dependencia de su adicto tiene la tendencia a buscar rápidamente una razón que explique su dolor.
· Dicha policausalidad es consecuencia de la interacción permanente y dinámica de un conjunto de condiciones. Es decir, existen una serie de condiciones (que agruparemos de ahora en más bajo el nombre de "variables") que coartan el grado de libertad psicológica de un ser humano de modo tal que, en el caso de que aparezca una sustancia adictógena, emergerá algún grado la patología.
· Cabe resaltar el concepto de libertad psicológica. Este es un punto particularmente importante para el trabajo profesional, donde se tratará de ampliar dicha libertad en el adicto, y sin dejar de recordar que es él quien tiene la última decisión acerca de querer o no dejar la droga. Distinguiremos entre dos tipos de libertad.

1 - La libertad de elegir: Es la que conocemos como "libre albedrío" que consiste en la posibilidad y el derecho de elegir libremente.
2 - La libertad psicológica. Es la que se refiere a la decisión de un hombre a ser y crecer como persona, a la capacidad de autodenominarse y de elegir permanentemente por el "ser persona".
Esta distinción, nos permite dejar en claro que el drogodependiente por el hecho de ser una persona, no pierde nunca su libertad de elegir: puede escoger vivir o morir. Lo que sí pierde es su libertad psicológica. Precisamente, el término "adicto", etimológicamente hablando, alude a "esclavo", en este caso de sustancia, merced a la cual, en cada acto de consumir, pierde progresivamente grados de libertad.

Asimismo, señalaremos que no hay libertad sin responsabilidad. Son dos conceptos inseparables. Sólo la libertad psicológica hace al hombre verdaderamente responsable ante sí mismo y ante los demás.
Hechas estas aclaraciones, podemos resumir que la drogadicción es un fenómeno policausal en el cual interactúa un sujeto en su aquí y ahora, quien posee cierto grado de libertad fruto de las condiciones que en él interjuegan (que agruparemos como las variables espiritual, cultural, social, familiar, psicológica y biológica), y que consume una o varias sustancias psicoactivas, produciéndole una progresiva pérdida de su grado de libertad y responsabilidad, perjudicándolo emocionalmente y dañando distintos ámbitos de su personalidad.

Luego de esta definición, situaremos el otro concepto fundamental que es la de concebir al drogadicto desde un doble diagnóstico.
Citaremos algunas definiciones en relación a esta problemática para desarrollar un poco más el tema:

¿Que es la droga?
Según el Diccionario de M. Barbero, la droga es una sustancia natural o sintética que altera las sensaciones, la actividad mental, la conciencia y-o la conducta.

Las drogas mas comunes y su impacto orgánico y neuropsicológico.
Su clasificación es muy variada, como su diversidad.
A nivel de sus efectos, básicamente son:
* Estimulantes del Sistema Nervioso Central (cocaína, anfetaminas, etc.)
* Depresoras del Sistema Nervioso Central (tranquilizantes, alcohol, opio, etc.)
* Alucinógenas (marihuana, ácido lisérgico, etc.). Básicamente alteran la percepción sensorial, provocando fantasías, visiones, pesadillas.
La droga a nivel epidemiológico y también a nivel psicoactivo de mayor consumo es el tabaco.
El alcoholismo es el segundo problema epidemiológico, es la principal sustancia de inicio en la drogadependencia.
El tercer lugares ocupado por los psicofármacos legales (barbitúricos, anfetaminas, antidepresivos, etc.), recetados por médicos o "recomendados" por amigos.
Finalmente las drogas ilegales:
· Marihuana.
· Cocaína

* Marihuana:
Se obtienen de las flores y hojas de la planta Canabis Sativa.
Los efectos físicos son:
Alteraciones en el ritmo cardíaco y presión sanguínea. Aumento de los latidos cardíacos, es peligroso el consumo por parte de personas hipertensas, y enfermedades cardiovasculares.
Congestión de la conjuntiva, enrojecimiento de los ojos por la dilatación de los vasos sanguíneos.
En cuanto al desempeño psicomotor, se produce un tambaleo, dificulta la realización de tareas complejas.
La marihuana tiene más alquitrán que la nicotina, y al inhalar profundamente y retener el humo por más tiempo en sus pulmones (que no es filtrado), existe evidencia que el humo de la marihuana contiene sustancias cancerígenas, relacionadas con cambios celulares malignos en el tejido pulmonar.
Los efectos psicológicos son:
Los consumidores de alto grado (20 a 30 veces por mes), expresaron desajustes en el trabajo e incapacidad autoreconocida, para enfrentar nuevos problemas. También expresaron un desajuste sexual y se comprobó que eran más hostiles hacia la sociedad, también están más deprimidos.

* Cocaína:
El Clorhidrato de cocaína, se presenta en forma de polvo, poderoso estimulante del Sistema Nervioso Central.
Los efectos físicos y Psicológicos son:
Al tener una acción excitadora, los efectos se manifiestan en euforia, disminución de la fatiga, alteración de la vigilia.
Consumida en grandes dosis presentan rigidez muscular, psicosis, paranoia,
Y comportamiento violento.

* Pasta Base:
La pasta básica de cocaína es el alcaloide impuro que se obtiene del primer paso en la extracción a partir de las hojas de coca.
La pasta es un polvo de color blanquecino mate, que se consume inhalando el humo, que se produce al calentar la pasta.
Los efectos físicos y psicológicos:
Se produce una liberación de las inhibiciones, los adictos presentan agresividad, reacciones de pánico.
En altas dosis puede producir alucinaciones visuales, auditivas y táctiles.

Otras drogas de consumo popular
* Pastas. Es el consumo de pastillas generalmente psicofármacos.
* Ácidos. Drogas alucinógenas, combinación de ácidos y anfetaminas.
* Bolsear. Es la inhalación de droga epóxica (pegamento), produce confusión mental.
* Drogas del baile, Extasis, Ketamina , Rohipnol .
- Éxtasis, de la familia de las drogas estimulante, en forma de pastillas de diversos colores.
- Ketamina, es de un anestésico de uso veterinario, produce un estado de sueño y alucinaciones.
- Rohipnol, es un hipnótico (en EE.UU. fue prohibida su venta), mezclado con alcohol produce amnesia, puede llegar a ser letal. En Argentina se la conoce con el nombre de Roche (por el laboratorio que la fabrica).

¿Quién es un drogadicto?
Es el sujeto que cruza dicho fenómeno en un aquí y ahora, consumiendo una sustancia psicoactiva, mas o menos tóxica.

¿Qué es la adicción?
Del griego adictium, significa etimológicamente "esclavo". Desde este punto de vista la adicción está relacionada de una u otra manera con la pérdida de algún grado de libertad, provocada por algo o alguien.
Este primer enfoque abre el campo de las adicciones, el alcoholismo, la bulimia y anorexia, la obesidad, las toxicomanías, como así también compulsiones al trabajo, sexo, juego, estatus, etc.
Una interpretación psicoanalítica del vocablo es "a-dicción", "a" entendida como negación, así como atípico (no típico) y "dicción" referente a lo dicho, la palabra. Por lo tanto, la adicción tendría que ver con lo que no se puede decir, con lo que no se puede poner en palabras, con aquello que aparece como sustitución de lo no dicho.
Aclaradas estas definiciones, procederemos a esclarecer quién es el drogadicto, y para tal averiguación, debemos concebir al tóxico-dependiente desde el "doble diagnóstico".

El primer diagnóstico
Este primer diagnóstico investiga y trabaja la relación tangible, manifiesta y observable del sujeto con la sustancia.
Desde aquí se trabajan todas las preguntas imaginables que puedan hacerse sobre cuál es el tipo de contacto que tiene la persona con la droga.
Preguntas básicas a investigar con el supuesto consumidor que deben hacerse en este diagnóstico
- ¿Cuáles son las drogas de referencia?
- ¿Cuánto, cuándo y cada cuánto las consume?
- ¿Con quién vive?
- ¿A qué se dedica?
- ¿Si ha hecho tratamientos especializados anteriormente?
- ¿Con quién consume?
- ¿Dónde vive?
- ¿Qué estudios tiene?
- ¿Cuál es su estado civil?
- ¿A qué edad comenzó y con qué droga?
- ¿Cómo la consume?
- ¿Cuándo consumió por última vez?
- ¿Tuvo problemas con la Ley? (Causas Judiciales abiertas o cerradas)
Pero hay una pregunta que en este primer diagnóstico nunca se le podrá hacer, que es "por qué" se droga. Esta es la gran pregunta que no puede hacerse cuando se investiga, ya que si el paciente supiera en profundidad la respuesta, no lo haría.
En este primer contacto es fundamental establecer clara y profundamente, cuál es la relación tangible, observable, comunicable, medible, hasta en lo posible comprobable, que tiene ese sujeto con su droga de preferencia.
Podemos pensar al adicto como un sujeto encerrado en una cápsula o cárcel química. Primero hay que entrar, por lo tanto hay que averiguar de qué sustancias están hechas las paredes, cuántas hay, con quién está adentro y quiénes son sus carceleros.


Todas estas preguntas colaborarán en establecer un primer diagnóstico, pero lo que nos interesa saber es cuál es la relación que establece esa persona con su droga en función del manejo de la angustia. La angustia la podríamos situar como una dolencia psíquica, es la que nos advierte que hay un detenimiento o desvío en el desarrollo de nuestra personalidad. Es asÍ, que el drogodependiente maneja los tóxicos para anestesiar la angustia, que se le vuelve inmanejable, perdiendo los sistemas de control.
La distinción entre USO, ABUSO Y DEPENDENCIA de drogas se enmarca en el primer diagnóstico, es una pirámide con una base de USO, un intermedio de ABUSO y una cima de DEPENDENCIA.
USO: Desde un punto de vista clínico-psicológico se define que un sujeto hace uso de drogas cuando ante la inesperada ausencia de la sustancia, no se angustia. En estos casos la frecuencia de consumo es irregular y esporádica. Por lo tanto es una relación que establece el sujeto con la sustancia sin generar un vínculo de necesidad. En el gráfico de la pirámide, ocupa la base, es decir la mayor cantidad de individuos, se los denomina los experimentadores. La presencia de una sustancia tóxica, droga legal o ilegal, no implica necesariamente, adicción. Esto es muy cuestionado desde el punto de vista cultural, dado que persona que consume se lo rotula como adicto.
Síntesis de USO: Ausencia = No Angustia
ABUSO: Son personas que consumen con una frecuencia regular, normalmente asociada a situaciones emocionales y habituales. Incluimos en este sentido el alcohol. Se consume deliberadamente para inhibir o estimular la conciencia. Psicológicamente, en estas situaciones especiales, cargadas emocionalmente,
como es un baile, el no consumir genera ansiedad. Definiendo abuso de drogas decimos que en dichos momentos señalados, la abstención (por ausencia de la sustancia) produce inevitablemente angustia. Esto es independiente de cuál sea la conducta consecuente, la angustia está. En el gráfico de la pirámide, ocupa el medio, es decir una cantidad importante pero inferior a el Uso.
Síntesis de ABUSO: Ausencia = Angustia
DEPENDENCIA: Un drogodependiente es un sujeto cuya existencia está subordinada a la búsqueda y consecución de efectos psicoactivos por el consumo de una sustancia más o menos tóxica. Definido así, es quien tiene una compulsión a consumir, pues la abstinencia de sustancia le genera un monto inaceptable e intolerable de angustia, que sólo se alivia con una nueva ingesta. Normalmente nos encontramos con un marcado compromiso físico, familiar y social. La droga opera como un ocultador de la angustia psicológica. Para llegar a este estado hay que tener una personalidad pre-patológica, podríamos decir que adicto no es el que quiere, sino el que puede.
Síntesis de DEPENDENCIA: Ausencia = Angustia Intolerable

El segundo diagnóstico
Este segundo diagnóstico tiene que ver con la llamada personalidad o patología de base, entendida como neurosis, psicosis u otras entidades psicológicas. Metodológicamente, en primer lugar habrá que correr la droga para lograr encontrar cualquier tipo de diagnóstico imaginable. Es esperable que cuanto más compulsiva fue la relación tangible con la droga, más patológico será el segundo diagnóstico, esto siempre y cuando no haya sido un caso de adicción sintomática o traumática.
Aquí es cuando el sujeto hace un corrimiento en su relación con la droga, se posiciona desde un lugar diferente con relación a la sustancia. Desde lo manifiesto, cuando logra cortar el circuito compulsivo "consumo, no consumo, consumo, no consumo" (abstinencia) y hacerse alguna pregunta sobre si mismo.


El abordaje de la drogadependencia desde el psicoanálisis.
En la clínica con pacientes adictos se puede ver que la sustancia cumple con la función de anular todo posible intervalo.
En el paciente adicto el Super-yo no está ubicado como prohibición sino como mandato a gozar, frente a lo cual solo queda obedecer.
La adicción es una patología lenta y progresiva, pero se puede intervenir.
Desde el psicoanálisis, el tratamiento con adictos, si bien no se desaconsejan las comunidades, en muchos casos necesarias, se piensa que se debe realizar otro tipo de intervenciones.
En principio las adicciones presentan características generales que pueden resumirse en actuaciones repetitivas y compulsivas, es la imposibilidad de interponer la mediación simbólica entre el impulso y su realización.
Debajo de los fenómenos conductuales típicos subyace una estructura psíquica que determina un abordaje específico.
Los tratamientos no deben ser todos iguales, porque sería desconocer la particularidad de cada sujeto.
Las intervenciones en un principio tienen el sentido de instalar un NO al goce.
Desde lo real se trata de impedir lesiones sobre el cuerpo e intoxicaciones.
Desde lo simbólico se opera con la ley.
Se ha observado diversas estructuras psicopatológicas que subyacen a la adicción con una dinámica propia, donde el adicto busca la droga por un motivo.
En un primer momento se puede decir que el psicoanálisis no reniega de lo "terapéutico", obviamente no se puede renegar de los resultados terapéuticos que va a implicar la remisión del síntoma.
Se tratará al síntoma en su singularidad, no coloca en primer lugar disolver ese síntoma, porque en sí mismo significaría la "enfermedad", la remisión aparece como resultado del trabajo analítico.
Pero hay que poner ciertos límites respecto a la abstinencia, porque cuando lo que se juega a nivel de lo sintomático constituye un riesgo para sí u otros, el analista trabajará sobre ese síntoma, incluyendo distintos recursos; interconsultas, medicación, internaciones, acompañantes terapéuticos, etc., pero la inclusión de estos recursos no va a detener el análisis, porque se sabe de "esa otra escena" que sostiene al síntoma.

Las funciones del Acompañante Terapéutico
La definición de la función del Acompañante Terapéutico solo es posible en relación a la estrategia de un tratamiento, que va a realizarse en función de la singularidad de un sujeto.

Podemos nombrar ocho funciones:
1 - Contener al paciente. Se dará en la medida en que se busquen recursos que posibiliten un freno, que permitan acotar los momentos de crisis.
2 - Brindarse como modelo de identificación. Muestra al paciente distintos modos de actuar en la vida cotidiana.
3 - Prestar el Yo. El Acompañante Terapéutico sirve como un Yo auxiliar. Asume funciones que el Yo del paciente no puede desarrollar.
4 - Percibir, reforzar, y desarrollar la capacidad creativa del paciente.
5 - Brindar información fidedigna y global del paciente.
6 - Representar al terapeuta, ampliación de la acción del mismo.
7 - Actuar como agente resocializador, paliar la distancia que separa al paciente de "todo lo perdido".
8 - Servir como agente catalizador de las relaciones familiares.

En el caso de las adicciones, el Acompañamiento Terapéutico debe contribuir en la rehabilitación a través de la contención y la escucha. No debemos olvidar que este tipo de pacientes tienen conflictos afectivos.
El abordaje desde el acompañamiento terapéutico es dificultoso y deberá tratar de instalar una nueva modalidad de establecimiento vincular.
Es importante trabajar con estímulos creativos desarrollando sus propias capacidades creativas y emocionales.
La función del Acompañamiento Terapéuticos en estos casos también es co-participar con el terapeuta en el control y la contención del paciente, también actuar frente a las crisis.
El acompañamiento terapéutico es una herramienta privilegiada, desde el cual se puede implementar las distintas modalidades de intervención, favoreciendo la búsqueda de nuevos espacios de socialización.
La práctica del Acompañamiento terapéutico favorece la continuidad de un tratamiento, en el pasaje entre las distintas instancias del mismo, ej. retorno de la internación al medio familiar o a la reinserción laboral, educativa o recreativas, momentos todos estos de alto riesgo para la recaída.

Conclusión
En esta monografía, nuestra intención fue tratar de brindar información respecto a la problemática de la drogadependencia, los distintos tipos de drogas, los efectos físicos y psicológicos que causa.
También expusimos dos tipos de abordajes para el tratamiento de la drogadependencia, quedando, quizás abierto al debate cuál es el más conveniente.
Consideramos importante que debe existir una información de esta problemática por parte de los acompañantes terapéuticos, y este fue nuestro modesto aporte invitándolos a que busquen toda la información que puedan, para poder llevar a cabo la estrategia del equipo terapéutico, terapeuta o institución que los convoque, y poder crear la táctica para llevar adelante el acompañamiento.
Asimismo, estamos convencidas de lo importante y necesario que es poder ampliar la conciencia de un fenómeno tan complejo como es la droga. Creemos que no se deben perder las esperanzas de una cura para implementar un mundo mejor. Pero, para hacer realidad las condiciones de vida, nos debemos a informarnos permanentemente a cerca de las drogas actuales y promover una constante comunicación con nuestros hijos
Por último, es nuestra intención ofrecer al alumno y cualquier persona que esté interesada en el tema una visión general y las funciones del Acompañante Terapéutico.

Bibliografía:
- Susana Kuras de Mauer y Silvia Resnizky: "Territorios del Acompañante Terapéutico"
- Lic. Mario Puentes: "Tu Droga, Mi Droga, Nuestra Droga"
- Bibliografía Red Asistencial Buenos Aires: "Módulo I Curso AT"
- Gabriel Pulice y Gustavo Rossi: "Acompañamiento Terapéutico"


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