Psicologos, Psiquiatras y Acompañantes Terapeuticos
REDBA - Red Asistencial de Buenos Aires (Asistencia y Docencia en Salud Mental)
Información general: 4382-4724 Atención psicológica: 4382-2280
E-Mail: redba@arg.net.ar Internet: www.redba.com.ar
|
REDBA - RED ASISTENCIAL DE BUENOS AIRES DIRECTOR GENERAL: Lic. Sergio Sáliche CURSO: Acompañante Terapéutico DOCENTE: Lic. Sergio Sáliche MONOGRAFÍA: "Acompañamiento Terapéutico con intervención de un perro" AUTORA: Nazarena Funes CURSADA: Mayo - Agosto 2007 ENTREGA CERTIFICADO: Agosto de 2007 |
INDICE:
Introducción.
Acerca del Acompañamiento Terapéutico.
Presentación del paciente.
Comienzo del acompañamiento.
Análisis del Acompañante Terapéutico.
Ventajas de utilizar un animal en el tratamiento.
Entrevista a Nora Chiesa, Guía canina.
Reunión de organización.
Programación de intervenciones.
Conclusión.
Bibliografía
Introducción
Personalmente tengo un gran afecto por los animales, creo fehacientemente en
el vínculo humano-animal y los beneficios que las dos partes pueden obtener
en esta relación. Tengo la seguridad que algo se modifica en una persona
cuando entra en contacto con un animal.
Simultáneamente encuentro una gran satisfacción emocional cuando
es posible actuar de alguna forma para calmar la perturbación o el malestar
de otro. Por eso insisto en una necesidad propia de recurrir a conocimientos
teóricos o simplemente brindar una escucha que a otra persona le signifique
una mejora en su bienestar.
Con el sentido de poder de alguna manera resolver esta inquietud de una forma
placentera y enriquecedora es que se plantea este acompañamiento.
El trabajo está basado sobre un caso que si bien está pensado
bajo fundamentos teóricos, es totalmente ficticio y de creación
personal. El objetivo de la monografía es idear en base a una determinada
paciente, cuáles serían las posibles tácticas que podría
realizar un acompañante terapéutico, utilizando como eje principal
y disparador, la intervención de un perro. Por otro lado, el binomio
perro-guía si es verdadero, aunque la construcción del potencial
accionar, es propio de la autora.
Acerca del Acompañamiento
Terapéutico
El acompañamiento Terapéutico surge entre otras teorías,
como una opción alternativa ante la internación psiquiatrica o
también para abordar aquellos pacientes denominados "extremos".
Si bien para la práctica es fundamental tener decisión a la hora
de actuar en el acompañamiento, no es posible definir en forma predeterminada,
la función del Acompañante. Esto se deduce a partir de que para
cada sujeto con determinada estructura psicológica y que puede sufrir
una psicopatología, mostrando singulares síntomas, se plantea
una estrategia propia a cada caso. Una vez que los objetivos del tratamiento
fueron especificados, recién entonces el Acompañante Terapéutico
podrá elaborar de qué forma seria posible trabajar para lograr
lo pactado. En forma escueta, el rol seria la interpretación literal
obtenida a través de las palabras que componen el nombre Acompañante
Terapéutico.
El papel que cumple el Acompañante Terapéutico tiene la posibilidad
de poder conectarse en forma mucho más cercana al paciente y entorno;
esto es, pudiendo vivenciar las emociones e inquietudes que puede sufrir en
variadas circunstancias como pueden ser, una salida a la calle, un paseo, una
fiesta familiar, el viaje de una institución a otra, etc. En todas estas
posibilidades, también surgen distintos personajes que pueden afectar
de alguna u otra manera al paciente, según sea la relación que
los una o no, por ejemplo: padres, hermanos, amigos, compañeros de trabajo,
otros pacientes, desconocidos, otros familiares, etc.
El Acompañante Terapéutico siempre debe trabajar bajo las indicaciones
del analista que se encuentra al mando del tratamiento, ya que no es su función
la de analizar, sino de poner la imaginación necesaria como para encontrar
la forma que permita lograr los objetivos que el profesional necesita obtener.
El A.T. trabaja como una extensión del tratamiento fuera de las paredes
físicas del consultorio, pero siempre cuidando de mantener en plena claridad
el marco teórico en el que debe desenvolverse el acompañamiento.
Cabe la aclaración última porque es recurrente que tanto el paciente
como el Acompañante pueden caer en la confusión de no saber distinguir
entre lo Terapéutico y una amistad, enamoramiento, etc.
"Poder contar con el Acompañante Terapéutico frente al desmantelamiento
de las singularidades y frente a la propuesta de gozar prescindiendo del semejante,
es aportar desde el psicoanálisis, un nuevo recurso asistencial que llama
a la vida y al derecho a vivirla".1
1-Susana Gutiérrez Posse
"Estado de Urgencia"- El lugar del Acompañante Terapéutico
en el malestar de la época actual.
Pagina 16- Actualidad Psicológica: Acompañamiento Terapéutico-
Octubre 2006
Presentación del Paciente
Delfina, 36 años. Estructura Psicótica: Paranoia. Internada en
una clínica privada para enfermos psiquiátricos. Delirios de persecución,
desconfianza hacia la gente, no se relaciona con nadie, excepto una amiga.
Delfina comienza la terapia psicoanalítica por incentivo del novio que
le insiste en que sería una buena ayuda para comentar lo mal que sus
compañeros de trabajo la trataban; ella contaba que todos estaban en
su contra y no la dejaban hacer su trabajo. Comenzó la terapia y al poco
tiempo dejó el trabajo porque temía por su vida dentro de ese
edificio. Al cabo de dos meses se separa del novio y argumenta que el también
se puso en su contra, al igual que sus padres lo hicieron con anterioridad.
Ella es hija única y solo tiene relación con una amiga. Vivía
con sus padres pero no habla con ellos y tampoco come en la casa; incluso al
tiempo, quiere irse a vivir con la amiga.
Al poco tiempo el analista decide una interacción luego de recibir la
visita de la amiga de Delfina quien le manifiesta que "ya no puede con
ella". Dice que su amiga se ha prácticamente instalado en su casa,
que la quiere pero que no la ve bien y no está en condiciones de hacerse
cargo; además sabe que Delfina quiere mudarse a su casa pero ella no.
Le pide al analista que intervenga de alguna manera pero que por favor trate
de no decirle que ha sido ella quien le contó, sobre todo porque es la
única persona en la que todavía confía y eso piensa, podría
ser de gran ayuda.
Dentro de la clínica, no habla con nadie, no quiere comer y es un trastorno
intentar medicarla. Por eso la clínica junto con el analista deciden
poner un Acompañante Terapéutico en las horas diurnas, para garantizar
la alimentación. Así, el A.T., intentará persuadirla para
que tome cada comida y la medicación establecida.
El problema que se presenta es que Delfina no acepta el Acompañamiento,
no le habla al A.T., no lo mira y escapa de él. Se probó con varios
A.T., de distinto sexo, edad e incluso aspectos físicos bien diferenciados
y con ninguno hubo acercamientos. Como última oportunidad, el analista
convoca a un nuevo A.T. y le ofrece el caso.
Comienzo del Acompañamiento
El analista presenta a los profesionales médicos de la clínica
al A.T., ellos llevan al Acompañante a conocer todo el establecimiento
y luego a conocer a Delfina. Como era esperado, ella no se interesa sobre la
presencia de los profesionales, solo mira y realiza un pequeño giro para
tenerlos de frente. Los ignora pero está atenta a todos los movimientos
y de vez en cuando mira de reojo. El A.T. de todas formas, lo saluda y dice
que se verán la semana próxima. El analista cuenta algunos detalles
mas sobre Delfina que tienen que ver con las visitas, por ejemplo que su amiga
siempre que va, le lleva galletitas, facturas, etc. y ella acepta gustosa. También
cuenta los medicamentos que debería empezar a tomar y la frecuencia recomendada.
Además explica que como la paciente no es para nada agresiva, prefiere
no medicar por la fuerza para no generarle situaciones traumáticas. Otro
detalle es que la han visto entrar a escondidas a la cocina y buscar algo de
la heladera para comer. Luego pide una nueva reunión sobre que tácticas
utilizará.
Análisis del Acompañante
Terapéutico
El A.T. analiza el caso y sobre todo el encuentro con Delfina. Piensa que ella
es totalmente consciente de la rotación de innumerables A.T. que pasaron
por ahí, sabe que ella de alguna forma se siente de alguna forma, triunfadora,
ganadora de esas batallas contra los malos. Pero a la vez, está expectante
y atenta a cualquier situación que se le pueda presentar, sabe que no
puede distraerse porque cualquiera en ese lugar puede llevarla a la muerte.
Ante esta situación, decide que la clave es lograr su atención,
primero su mirada y luego el interés. Tiene que recurrir a lo no cotidiano,
que para ella sea nuevo y por eso no lo asocie al establecimiento. Se le ocurre
entonces hacer una intervención con un perro; presentarle al perro sería
algo totalmente fuera del contexto "normal" de una clínica.
Decide entonces averiguar sobre las posibilidades de realizar una Terapia Asistida
con un Perro.
Ventajas de utilizar un animal
en el Acompañamiento
Muchas veces resulta casi imposible relacionarse o entablar una comunicación
con pacientes que sufren determinadas patologías, en estos casos son
los animales quienes logran llamar su atención y comienzan a interactuar.
Así, el terapeuta logra entrar en la relación ya planteada y se
comunica con el paciente utilizando de nexo al animal. Por eso se explica que
si bien es un mito el poder de curar que le otorgan a los animales, sí
es verdad que logran mejorar las relaciones sociales de las personas. La presencia
de animales entre personas facilita la eliminación de barreras sociales
mejorando la forma en que la gente es percibida socialmente. En el contacto
con los animales, desestructurados las pautas de conducta de enfrentamiento
con lo exterior y empezamos a tomar conciencia de formar parte del mundo animal.
Por su parte y en carácter de esencial, el animal obtiene su recompensa
disfrutando del juego y el contacto con las personas o también en forma
de refuerzos como caricias y comida. Es fundamental estar atento y saber leer
el lenguaje corporal, ya que los animales suelen "copiar" nuestro
estado de ánimo y por eso mirando al perro, muchas veces podemos entender
al paciente.
Entrevista a Nora Chiesa, responsable
del equipo humano- animal que atenderá a Delfina.
1- Datos de la agrupación. Nombre.
El equipo guía perro que formamos con Clyde trabaja en el Centro TACA
de la Facultad de Ciencias Veterinarias (UBA), conocido como TACAVET.
2- ¿Por quién esta compuesto este Centro?
Este Centro, dirigido por un médico veterinario, reúne a veterinarios,
instructores y guías voluntarios de los animales, capacitados para llevar
a cabo las interacciones. Desarrolla esta actividad desde septiembre de 2003
aunque algunos de los integrantes ya la desempeñaban en otros centros.
3- ¿Dónde trabajan?
Con los perros se trabaja dentro del Centro, en la facultad, o llevando a los
animales a las instituciones que lo soliciten
4- ¿Cuántos perros tienen?
Tenemos 11 perros de diferentes tamaños, razas, edades y niveles de experiencia
en TACA. Viven en casa de los guías, que son los dueños, condición
que asegura su permanente control, entrenamiento, socialización adecuada
y atención a su bienestar.
5- ¿Qué es la TACA?
La Terapia Asistida con Animales (TACA) es una terapia complementaria a las
que se implementan con cada paciente en particular, que involucra a los animales
como una herramienta para abordar distintas patologías. Además
del equipo humano-animal, en las visitas debe estar presente el profesional
de la salud tratante que es el que fija los objetivos a lograr a través
de las interacciones y visitas programadas.
Justamente por eso, el animal debe reunir características determinadas,
que apunten al logro del objetivo, constituyendo una parte integral del proceso
de tratamiento. En el caso de los perros, debido a la larga convivencia y adaptabilidad
a la sociedad humana, contamos con un elemento facilitador de la comunicación
e interacción con el paciente.
6- ¿Cómo son las visitas?
En líneas generales, se plantea un plan de trabajo por un lapso determinado,
con ciertos objetivos a lograr. Se establece un régimen de visitas semanales.
Las primeras veces se trabaja el desarrollo del vínculo entre perro y
paciente para pasar luego a trabajar más específicamente los objetivos.
Estas primeras visitas de conocimiento mutuo sirven para que tanto el profesional
médico como el guía evalúen si el animal es el adecuado,
si el paciente se siente a gusto con él y le genera confianza, si espera
la visita siguiente o no se ha alcanzado la motivación esperada.
Al avanzar el trabajo, se podrá trabajar en cada visita algún
elemento más relacionado con los objetivos. Por ejemplo, en casos de
rehabilitación física, hacer ejercicios con el animal; en casos
de patologías psiquiátricas, mejorar la comunicación y
relación con el paciente usando al perro como mediador de la misma.
7- ¿Cuánto duran?
No tienen una duración preestablecida. Considerando el bienestar del
animal, es aconsejable que la interacción con la persona no supere los
20 minutos. Pero en el caso de realizar actividades variadas o si se trata de
un equipo perro-guía experimentado, el tiempo puede extenderse. En este
tipo de intervenciones lo más importante es la calidad del tiempo. Por
ejemplo, si se trabaja con un autista y se logra que fije la mirada o que se
acerque al perro, o lo toque, quizás esos pocos minutos sean suficientes.
El profesional tratante podrá luego usar esos momentos como disparadores
posteriores.
8- ¿Quiénes están presentes?
En principio y como norma general, el paciente con el profesional tratante,
el animal y el guía. Pueden hacerse visitas grupales o interacciones
de un solo paciente con más de un animal, pero eso dependerá del
enfoque que se dé al tratamiento.
El rol del guía es el manejo del animal para cumplir con lo que pida
el profesional y atender a las señales que el perro pueda dar como cansancio,
incomodidad, etc. Es conveniente que tanto el profesional como el guía
se pongan de acuerdo y diseñen las intervenciones (en cuanto a desarrollo
de las sesiones) previamente a las mismas y que se reúnan periódicamente
para evaluar el proceso.
9- En el caso por el que la ha llamado la AT, ¿qué es lo
que haría exactamente en la primera visita?
Antes de estar con Delfina, es necesario que el perro conozca el ambiente donde
estará trabajando para familiarizarse con él. Si va a haber otras
personas presentes, que las conozca previamente, para poder manejarse con confianza
con ellas.
En la primera visita, le presentaré a Clyde a Delfina, contándole
de qué raza es, cuántos años tiene, donde vive, qué
hace. También me presentaré yo, le contaré sobre los perros
del Centro o hablaremos sobre cualquier otro tema vinculado a los animales.
Dadas las circunstancias de rechazo de la comida que tiene por su patología,
le propondría que le dé de comer algunos granitos de balanceado
mientras hablamos. Para despedirme le preguntaría si se imaginaba que
en un lugar así podría visitarla un perro, qué piensa sobre
eso y si le gustaría que Clyde volviera.
Seguramente el profesional que atiende a Delfina sabrá qué otros
comentarios hacerle relacionados con lo que quiere lograr de ella aprovechando
que va a estar más distendida con la presencia del animal.
10- ¿El perro sabe comportarse en un establecimiento clínico?
El perro que se eligió es un perro con más de cuatro años
de experiencia en TACA y ha trabajado en hospitales y clínicas, por lo
que está habituado a ese ambiente y a los elementos que puede encontrar
en una clínica. Es tranquilo, equilibrado y controlable en todo momento.
11- ¿Tienen experiencia con pacientes psicóticos?
Sí, hemos trabajado con algunos. Es importante saber si Delfina puede
tener reacciones agresivas o si puede empezar a gritar imprevistamente, para
prevenir situaciones que puedan afectar a Clyde. Como guía tengo que
estar preparada para ayudarlo en todo momento. También necesito saber
si Delfina estaría de acuerdo en tocarlo, si sus movimientos son espasmódicos
o torpes y si no le molesta ensuciarse las manos cuando le dé de comer.
12- ¿Cree que es posible algún resultado positivo en Delfina?
No puedo opinar sobre la parte médica ya que no soy profesional de la
salud. Pero desde mi experiencia en TACA, sé que posiblemente a la segunda
o tercera visita Delfina va a mostrar algunos cambios.
Si se logra establecer un primer vínculo entre ella y el perro, se puede
continuar trabajando hasta la siguiente visita, la confianza que le tiene Clyde
para recibir la comida, cómo se acerca para que lo toque (sin miedo),
cómo se deja guiar (en el caso de que lo lleve de la correa), etc. seguramente
aparecerán resultados positivos. En cuanto a recibir la medicación,
se puede hacer una situación simulada con Clyde tomando alguna gota o
pastilla para que ella lo imite, mientras hablamos sobre cómo hay que
cuidarlo para que esté bien y cómo lo atiende el veterinario.
En las reuniones previas a ver a Delfina podemos fijar con el terapeuta estas
estrategias de abordaje.
Reunión de organización
Tanto el analista como los profesionales que pertenecen a la institución
(médicos, enfermeros, personal de limpieza, guardia de seguridad, etc.)
serán comunicados de estas visitas que harán el perro y su Guía.
El Guía tendrá una entrevista con el analista, los médicos
y el A.T. para instalar claramente los objetivos primordiales a conseguir. El
A.T. y la Guía coordinarán otro encuentro con el objetivo de hablar
sobre las intervenciones.
Programación de Intervenciones
· El primer objetivo mas cercano sería que Delfina se sorprenda
al ver al perro, pero durante la visita, también estará el A.T.
con quien es sabido, tampoco quiso hablar. Por eso es importante que el analista
en las entrevistas, intente hablar del A.T. y contarle a Delfina como el A.T.
puede ayudarla a sentirse mejor, a protegerla si alguien quisiera hacerle daño,
etc.
· Por otro lado, cuando el horario del acompañamiento ya
haya comenzado, el A.T. habrá intentado hablar tocando diversos temas
que podrían llegar a ser interesantes para Delfina. Mas tarde, llegan
el perro y la guía, ellos simularán no conocer al A.T. y explicarán
que regularmente visitan el establecimiento para trabajar. Si resulta como es
esperado, a Delfina le llamará la atención ver el can y éste
a su vez, irá a su encuentro, a saludarla en su forma.
· Un pequeño avance mas sería que Delfina se interese y
pregunte a la guía sobre el perro, de lo contrario, el A.T. será
quien comience a preguntar y charlar con la guía. Siempre intentando
incorporar a la paciente en la conversación.
· Lo más difícil en este caso y lo más fácil
para el perro, es llamar la atención y lograr un interés por parte
de la paciente. Si esto ocurre, entonces las puertas están abiertas para
comenzar el tratamiento. De lo contrario, el camino a seguir seria buscar una
nueva alternativa de trabajo.
· Apoyando el recurso que ofreció la guía y trabajando
siempre mediante el diálogo, insinuaría el A.T. que el perro tiene
hambre, entonces la guía puede ofrecerle a Delfina daditos de alimento
para que le de a Clyde. Si este acto es posible, sería muy beneficioso
hablar sobre qué y cuánto come el perro, quién es el responsable
de darle de comer y por qué lo hace. Contar sobre el vínculo,
la relación de confianza, el deseo de protegerse que hay entre el perro
y la guía, es muy importante como presentación de un modelo. Este
es una amistad que se logra, aun con el propósito de trabajar; o sea,
son dos seres que tienen que cumplir una labor para la que fueron asignados,
sin embargo la realizan con gusto, disfrutando de su trabajo a través
de una "símil-amistad" Este vinculo sería traído
y reflejado en el que debería formarse entre el A.T. y Delfina. Esto
es, que la paciente pueda entender que el A.T. está para "protegerla",
ayudarla, etc. Que la confianza debe instaurarse como primera medida. El ejemplo
mas literal que podría hacerse es como uno de los dos le brinda el alimento
al otro; y este otro, lo acepta con total seguridad.
· El A.T. siempre debe interrelacionarse con cada integrante de
esta visita, conversando con la guía, acariciando al perro e invitando
a Delfina a participar cada vez más.
· Otro punto a trabajar sería el orgullo, característica
de la paranoia y que en Delfina se manifiesta en el sentimiento de ganadora
frente a la clínica, a los A.T. anteriores, etc. En este sentido, se
puede contar que el perro es capaz de realizar determinadas habilidades; se
invitaría a Delfina a que le indique una determinada orden y que luego
lo recompense con comida o caricias. Esta satisfacción que genera el
sentimiento de poder sobre el comportamiento del can, produce un aumento de
la autoestima. Seguidamente el A.T. le preguntaría a la guía como
hizo para enseñarle esas cosas, a lo que responderá "con
recompensas". Sería oportunidad para hablar nuevamente de la relación,
de cómo ambos ponen algo suyo para lograr un beneficio en el otro. Entonces
si alguien quiere algo y otra persona se lo da, pero esta nunca recibe nada
a cambio, entonces se cansará, no hará mas nada y se acabará
esa relación; el resultado es que quien nunca cede o brinda algo para
el otro, puede quedarse solo.
· Una opción para intentar que Delfina pueda "abrirse"
un poco mas al diálogo y así relacionarse, sería proponerle
que lleve al perro de paseo por la clínica. Así, ella observará
que el animal camina gustoso a su lado y reconocerá que mediante el paseo
que ella le brinda, el está disfrutando.
· La presencia de un animal siempre actúa como la excusa
perfecta o el detonante necesario para iniciar conversaciones.
· El paseo con el perro implica recorrer algunas partes del establecimiento
y esto a su vez, genera que tras personas vean a Delfina paseando un perro.
Posiblemente se acerquen los curiosos a preguntar y esto le producirá
la satisfacción de estar haciendo algo distinto que al resto le interesa.
Conclusión.
Este trabajo se presenta como la diagramación de un potencial proyecto
con fundamentos teóricos pero sin una implementación real en la
práctica. Desemboca entonces en la ausencia de resultados fehacientes,
pero constando de expectativas creadas a partir del seguimiento de los pasos
planteados.
Con el fin de responder a ciertas inquietudes propias fue que se diagramó
este trabajo; y una vez finalizado se demuestra que es posible. Es posible el
ensamble entre en Acompañamiento Terapéutico y Terapia Asistida
Con Animales. Presentándose entonces, como la resolución de una
seguridad y otras necesidades propias, que se plantean en la introducción
de la monografía.
Bibliografía y páginas
web consultadas
"Handbook on Animal Assisted Therapy", Aubrey Fine, traducción
resumida de varios capítulos por Nora Chiesa: "El bienestar de los
Animales de Terapia Asistida".
"En busca de un dueño ideal", Dra.: Silvia Vai, veterinaria
especialista en Ecología clínica.
"En busca del compañero ideal", Dra.: Silvia Vai
"La Transferencia en el Acompañamiento Terapéutico",
material del curso Acompañante Terapéutico, especialización
en Niños (Redba).
"Lo Social es un lugar que no existe"
"El Contacto en el Acompañamiento Terapéutico"
"Acompañamiento Terapéutico, El Acompañamiento en
la búsqueda de recursos terapéuticos alternativos", Pulice
y Rossi
"Actualidad Psicológica: Acompañamiento Terapéutico,
Estado de Urgencia, El lugar que ocupa el Acompañante Terapéutico
en el malestar de la época actual". Octubre 2006.
"Tratado de Psiquiatría, Paranoia", Emil Krapelin.
www.establoterapeutico.org
www.e-zooterapia.com.ar
www.isabelsalama.com
www.lasonrisanordica.com
www.latinsalud.com
www.mascotaamigos.com.ar
www.portaldog.com.ar
www.saludbioetica.org
REDBA
- Red Asistencial de Buenos Aires
Asistencia y Docencia en Salud Mental
Talcahuano 343 PB "B" Capital Federal - Teléfonos: 4382-2280 / 4382-4724