Psicologos, Psiquiatras y Acompañantes Terapeuticos
REDBA - Red Asistencial de Buenos Aires (Asistencia y Docencia en Salud Mental)
Información general: 4382-4724 Atención psicológica: 4382-2280
E-Mail: redba@arg.net.ar Internet: www.redba.com.ar
REDBA - RED ASISTENCIAL DE BUENOS AIRES DIRECTOR GENERAL: Lic. Sergio Sáliche CURSO: Asistente Geriátrico MONOGRAFÍA: "En vez de viejos, añejos" AUTORES: SOLEDAD FERNÁNDEZ - VANESA TENORIO CURSADA: Primer Cuatrimestre 2002 ENTREGA CERTIFICADO: 09 de Agosto de 2002 |
INDICE
CAP. I: Una madurez psicológica
Madurez psicológica - Madurez Mental - Madurez Social - Madurez Moral - Madurez Espiritual - Crisis de Madurez - Rumbo a la Integridad - Enfoque de la Madurez en la Vejez
Datos sobre el Consumo - Enfoque de consume basado en vejez
¿El tiempo es un Activo o un Pasivo?
CAP. IV: Problemas y ancianidad
Problemas económicos, sociales - Habitacionales y de vínculos. - El problema de la vejez en La República Argentina
CAP. V: El sistema Capitalista.
Origen y esencia del capitalismo - El éxito del capitalismo - La evolución histórica - El pensamiento liberal - El implacable avance de lo económico - El matrimonio y el mercado - Los riesgos de la sociedad capitalista - El subdesarrollo humano - El enfoque del sistema - Capitalista basado en la vejez
En Vez de viejos, añejos.
Solemos creer que cuanto menos hablemos o pensemos acerca del envejecimiento, mejor. En medio de una cultura que otorga extrema primacía a todo lo joven, preferimos hacer de cuenta que el paso del tiempo no existe y que los veinticinco abriles siempre están presentes. No solo en un rincón del corazón. Un examen mas detenido puede, sin embargo, revelarnos una imagen fascinante y múltiple de este proceso natural del envejecimiento, hasta ahora inevitable. La mayoría de las personas asocia vejez con arrugas y canas, pero este proceso, al que preferimos llamar añejamiento tiene en realidad muchos aspectos.
El añejamiento cronológico.
Es la forma mas obvia de envejecer y por cierto ella es indiferente a nuestros deseos y antojos. Inexorablemente, cada día somos un poquito más añejos. Esto no quiere decir que seamos menos saludables, hermosos o conscientes; simplemente somos un poco más grandes: crecemos. En el tiempo cronológico no hay una relación absoluta entre la edad y la salud, la belleza y el conocimiento.
Solo esta el firme tictac del reloj, acumulando permanentemente minutos, días y años. Veinticinco años después de haber nacido, somos veinticinco años más añejos que los que nacen en ese momento. Y aunque muchos asocian las diversas etapas de la vida con determinadas virtudes físicas o psicosociales, ninguna de esas características es relevante dentro del marco de referencia meramente cronológico.
El añejamiento espiritual.
Es el proceso de desarrollo y madurez de los aspectos más profundos de la propia identidad. Aunque la edad espiritual no se corresponde necesariamente con la cronológica, suele ocurrir que, cuanto más años y experiencias tengamos y cuantas más lecciones hayamos extraído de esas experiencia mas oportunidades tendremos para el desarrollo espiritual; de allí que a este podamos considerarlo un resultado positivo del añejamiento.
El añejamiento emocional.
Es el que nos hace recorrer las diversas transiciones y peripecias de nuestra vida. Proceso lento y muchas veces dolorosa, merced a él redefinimos y re-negociamos constantemente nuestras prioridades, creencias y pasiones. Con frecuencia la edad emocional coincide con la cronológica y suele considerársela en términos de las diferentes etapas de la vida. Él bebe se convierte en niño, el niño en deviene adolescente, quien más tarde será un adulto joven, maduro, anciano.
El añejamiento emocional es una experiencia positiva; la persona emocionalmente madura es considerada sabia, avezada, experta.
No todo el mundo crece emocionalmente al mismo ritmo. Muchos viven demasiados años sin llegar a desarrollarse y cultivarse en lo emocional. Como el empleado que, después de diez años de trabajar en una Compañía, cree haber acumulado diez años de experiencia, cuando en realidad solo ha acumulado un año repetido diez veces.
El añejamiento intelectual.
Ocurre cuando el individuo ha reunido información, por medio del estudio, sus experiencias de trabajo o sus ocupaciones cotidianas y conocimientos. Esta forma de añejamiento puede verse facilitada con el paso de los años y no depende del calendario.
Muchos chicos de doce o quince años tienen mas desarrollo y riqueza intelectual que sus padres o abuelos. En ese sentido, son mayores que sus mayores.
El añejamiento psicosocial.
Esta relacionado con las funciones que la sociedad nos asigna, según nuestra edad, de acuerdo con ciertas creencias, prioridades y expectativas. Esta forma de añejamiento suele cambiar a medida que cambian los estilos de vida y los patrones culturales y demográficos. Por ejemplo, en la sociedad preindustrial, antes de que se hubiera implantado la jubilación obligatoria, los individuos adquirían mayor poder con los años; a los setenta, por ejemplo, muchos sentían que habían llegado a la mejor etapa de su vida; era el tiempo de hacerse cargo de la comunidad, de cumplir funciones u ocupar puestos que permitían tomar decisiones importantes para esta, y de gozar los frutos de una vida larga y plena. Con el industrialismo y la urbanización, el valor asignado al miembro mas viejo de la familia fue descendiendo hasta apartárselo de las actividades comunitarias, familiares y productivas. En varios países asiáticos, por el contrario, aun hoy cuanta más edad tiene alguien, más status adquiere. En la india se piensan que la vida comienza a los cincuenta y uno; y muchos esperan con anhelo llegar a edades avanzadas para disfrutar la noble posición de los ancianos.
El añejamiento físico.
Finalmente, es la forma menos anhelada de envejecimiento. Cargado de ideas negativas, se expresa siempre en imágenes de perdidas(de la salud, belleza, fuerza, la potencia sexual) y como esta son, precisamente, las virtudes mas valoradas, la idea de perderlas nos perturba y llena de temor. Esta preocupación por envejecer es, por cierto, un fenómeno que trasciende la modernidad: de alguna manera, toda la historia de la civilización a sido una lucha constante contra el añejamiento físico y una búsqueda de la inasible fuente de la juventud.
Alquimias.
En su libro No More Dying Joel Kurstzman y Phillip Gordon sostiene que la búsqueda de un modo de restaurar juventud y vigor, y de prolongar la vida, ya existía antes de que Fernando e Isabel enviaran a Ponce de León a encontrar la fuente de Juvencia. Egipcios y romanos comían ajo en grandes cantidades intentando alargar su vida y aumentar su fuerza física. Los emperadores chinos, en tiempos de Confucio, empleaban alquimistas que les preparaban soluciones precisas de oro y mercurio(considerados perdurables por que no se manchaban, aunque en realidad el mercurio tiene una alta toxicidad). La alquimia paso luego a Europa y en la Edad Media fue practicada por Francis Bacon y Paracelco (este ultimo considerado uno de los padres de la medicina moderna) y otras personalidades que también buscaron la mágica piedra filosofal que transmutara el plomo en oro y a los mortales en inmortales. Diversos europeos probaron plantas medicinales, como la raíz de la mandrágora(un narcótico y también un veneno, al que se creía capaz de restaurar la potencia sexual masculina), y afrodisiaco extraídos de insectos que no hacían mas que producir tremendas irritaciones en la uretra y la vejiga.
La extraordinaria dedicación con que la humanidad se afano por preservar la salud y la juventud no perdió vigor ni imaginación en el siglo XX. En nuestros civilizados tiempos, muchos gerontólogos y expertos en salud anuncian técnicas de rejuvenecimiento que van desde el transplante de testículos de cabras y monos hasta ingerir embriones de pollo.
Ahora bien: ¿que pasaría si pudiésemos eliminar las enfermedades y el deterioro del cuerpo y la mente? Siendo las enfermedades las causas primeras de la muerte prematura (dicen los gerontólogos que la expectativa de vida natural seria de 120 a 150 años), ¿ no se podría extender la vida un poco mas combatiéndolas por medios científicos? ¿ No seria hermoso pasar unos 260 años de vida saludable? ¿ O acaso la aceptada imposibilidad de vivir mas años es otro ejemplo del nefasto escepticismo y la estrechez mental de la humanidad?
Una anécdota sobre buckminster fuller (quien llego a los 82 años) resulta ilustrativa. Cuando bucky cumplió 36 años, decidió suicidarse. Su vida le parecía un fracaso, su matrimonio tambaleaba, y solo creía tener unos pocos años mas de vida, ya que en su época la expectativa de vida era de solo 42 años. No hace falta aclarar que el intento de suicidio fracaso, que bucky siguió viviendo y que pudo presenciar, entre otros extraordinarios fenómenos, la permanente elevación de esa estadística. La anécdota nos recuerda que el futuro puede contener descubrimientos inimaginables, que podrían afectar nuestra existencia en modos que aun no logramos concebir.
Prolongación natural.
Una posible contribución a la extensión de la vida es lo que yo llamo la prolongación natural. Cierto es que métodos como la biónica, la ingeniería genética y el transplante de órganos pueden afectar profundamente el futuro de la vejez, pero hay algo en esas técnicas que me hacen sentir incomodo e indiferente. Tal vez sea por mi imagen (¿ Romántica?) De una evolución en la utilicemos los mejores medios naturales para la enfermedad. Como hoy las principales causas de mortalidad no son las infecciones sino los problemas relacionados con el estilo de vida (trastornos cardiovasculares, cáncer, artritis, diabetes y enfermedades respiratorias), ya no tiene sentido culpar a los virus, genes... o médicos por cuanto nos enferma.
Parece que los causantes de nuestras enfermedades somos nosotros mismos; es decir, nuestra incapacidad de habérnoslas con un estrés en aumento. Cada vez menos personas mueren de viejas y cada vez mas sufren enfermedades crónica degenerativa asociadas a una adaptación insatisfactoria, y a hábitos negativos para la salud. De allí que el mejor modo de prolongar la vida sea fomentar los elementos ambientales (físico, psicológico y social) que nos mantienen saludables.
Aunque no hay consenso sobre el estilo de vida que aseguraría una asistencia saludable y prolongada, cobra fuerza la idea de que debe incluir suficiente descanso y relajación, ejercicio, dieta apropiada, ambiente no contaminado, vida sexual activa, actitud mental creadora y positiva, participación social, contacto intimo con amigos y seres queridos, voluntad de hacer aquello que nos trae Goce y felicidad, fe.
Tengo la convicción de que una vida semejante provocaría una natural prolongación que la existencia, y no simplemente otros pocos años de vacío y hastío. Desde esta perspectiva, es importante no solo asegurar la longevidad sino la alegría y la comunicación humana, pues la satisfacción de esta necesidades básicas es el marco en el que si puede emerger una vida rica y prolongada.
A medida que nos aproximamos al amanecer del tercer milenio, nuestro planeta enfrenta dos tendencias que pueden cambiar su faz para siempre. En primer lugar, el mundo esta envejeciendo: pronto habrá mas adultos y ancianos vivos que en ninguna otra época precedente: segundo, y como resultado de los avances científicos en la comprensión del cuerpo, la mente, y el proceso de crecimiento, en poco tiempo mas podremos no solo eliminar gran parte de las enfermedades relacionadas con la edad, sino también demorar, o aun revertir, el envejecimiento. En consecuencia, bien podría suceder que hubiera generación entera de ancianos sanos y vitales, con la capacidad de vivir decenas de años mas que sus actuales predecesores.
Estas tendencias nos forzaran a redefinir nuestras prioridades en materias económicas, políticas y sociales. El modo en que sepamos cambiar para responder a esta verdadera revolución será uno de los temas fundamentales de los próximos años: puede incluso llegar a ser la cuestión mas controvertida del final de siglo. Como todos los otros desafíos que nos aguardan, la responsabilidad de crear un futuro ideal a partir de la variedad de estilos de vida por los que podemos optar, está en nosotros mismos, individual y colectivamente. Porque nosotros somos el futuro.
CAP. I. Una madurez psicológica
Madurez Psicológica
Es un estado evolutivo que no siempre corresponde con la edad cronológica. Se la alcanza a través de la madurez afectiva, mental, social, moral, y espiritual: cinco fases de un mismo desarrollo que sé interpenetran, complementan, acarrean crisis de crecimiento y nos ponen en camino de la integridad. La verdadera madurez afectiva es la más difícil de alcanzar: abarca la superación del egoísmo y la obtención de la capacidad de ¨dar¨.
De hecho, la inmadurez afectiva se caracteriza sobre todo por el comportamiento ¨captativo¨ (captare: tomar) y la madurez, al contrario por el comportamiento ¨oblativo¨(oblare: Ofrecer).
La obtención de la madurez afectiva representa un paso importante para el hombre porque le ofrece la llave. Para resolver el problema central de la vida humana: el de su soledad e incomunicación. La razón fundamental de la infelicidad humana es la angustia de la soledad. Por naturaleza, el hombre está hecho para vivir en sociedad. Relacionando con sus semejantes, y es llevado por una fuerza innata e instintiva a superar la barrera de su ¨yo¨ separado para unirse a otro.
El drama del hombre es tener que desarrollar su individualidad, alcanzar la conciencia del ¨yo¨ y, al mismo tiempo, poder sentir justamente a través de ese ¨yo¨, la unidad con los seres humanos.
Se trata de un conflicto aparte. Un dualismo angustioso que solo puede solucionarse por medio del tiempo. De hecho, el amor hace superar la barrera del ¨yo¨ y crea los puentes para que sea posible acercarse a otros individuos y conocerlos íntimamente. Esto quiere decir que la madurez afectiva no es solo una manifestaciones. Sino un conjunto de cualidades varias (mentales, volitivas, morales).
En verdad, el amor tiene dos aspectos: uno receptivo, pasivo; y otro positivo, activo. Por medio del primero, que puede llamarse ¨sensibilidad¨, nace en el hombre la empatía. Un termino recientemente puesto en uso por los psicólogos para indicar la capacidad de ¨sentir¨ los estados de animo de los otros como si fueran propios y, por esta vía, comprenderlos por conocimiento directo. La empatía es mucho más que simpatía: es identificación y, por lo tanto comprensión plena y completa. Al contrario, por el segundo aspecto, el activo, nace la capacidad de dar, la oblatividad. El que siente realmente el amor es capaz de dar y en este ofrecimiento siente una alegría profunda. Un sentimiento inexplicable de potencia, vitalidad y completud. Dar no significa ¨privarse¨ de algo sino expandirse, irradiar energía propia. Expresarse a sí mismo. Romper el muro de la separación y la soledad, tonificarnos con la fuerza del propio amor.
Madurez mental.
Aun cuando están dotados de intelecto y capacidad para pensar, la mayoría de los hombres se abstiene de usar plenamente tales facultades sea por negligencia, pereza o un apego por la posesión infantil de dependencia emotiva.
Cuando los griegos afirmaban que el hombre es un animal racional y que su desarrollo pleno requiere el uso de la razón, aludían al principio ordenador, que surge de la síntesis de todas las facultades intelectuales y de la capacidad de usar la mente de una forma justa y verdadera.
La mente da al hombre el poder de pensar, de racionalizar y, sobre todo, de tomar conocimiento de aquello que percibe por medio de los sentidos y de lo que pasa en el campo subjetivo.
En otras palabras, la mente le da facultad de ¨se consienten de sí mismos¨, de reconocerse como una entidad autoconsciente, un ¨yo¨.
Si en el hombre no existiese la mente con la facultad de pensar, razonar, juzgar, etc. Viviría como los animales: del instinto, de las sensaciones, del sentimiento mas o menos vagos y de destellos de pensamientos sin darse cuenta todavía de los porque y de los comos de sus impulsos, ni de sus deseos, ni de sus sensaciones.
La madurez mental incluye la conquista de dos aspectos: él aprender a pensar y el uso correcto y sabio del pensamiento.
A veces creemos que ¨pensamos¨ pero en realidad nuestra mente bucea en un estado confuso y caótico en el que se alternan imágenes, recuerdos, sensaciones fragmentos de pensamientos.
Además somos pasivos, influenciables y sugestionables, y recogemos en nuestra mente ideas, opiniones y pensamientos que no son creados en nosotros; provienen del ambiente, de otras personas, de estímulos que nos llegan aun sin que los percibamos.
Para pensar de manera real casi siempre es preciso que haya un acto de voluntad y de concentración, porque hay que liberar la mente de sensaciones externas, de las influencias emotivas e instintivas, de las imágenes y de los provenientes de otros. Necesitamos evocar el poder propio de formular una serie de razonamientos asociados entre sí de manera clara, lógica, objetiva y ordenada.
El mayor error de la mente es su tendencia a cristalizarse, a perder elasticidad, ductilidad mental. Por causa de esto el hombre se apega a sus propias ideas, convicciones, y encierra en él circulo limitado formado por estas, sin ser capaz de superarlo y ampliarlo toda vez que entra en contacto con otras verdades. Una mente realmente madura debe estar abierta para todas las ideas nuevas, ser capaz de profundizarlas continuamente, mostrarse deseosa de nuevos conocimientos, y de ampliar cada vez mas su campo de investigación.
Este poder nuevo es llamado discernimiento en los libros espirituales. La palabra proviene del latín (cerneré) y significa la facultad de distinguir, seleccionar, elegir, discriminar.
Después del conocimiento teórico (el que adquirimos teniendo como base las afirmaciones de los otros) y del discriminativo (el que surge cuando estamos libres de preconceptos y podemos discernir) existe un tercer nivel de conocimiento: el intuitivo, que se manifiesta cuando desarrollamos la percepción directa e inmediata de ideas verdaderas, leyes universales.
La madurez social.
Muchas personas adultas no consiguen alcanzar esta madurez social tan necesaria porque siguen apegadas al estado infantil del egocentrismo, o porque sé guían por un individualismo excesivo y piensan que ¨adaptarse a la sociedad¨ significa tener que renunciar a la propia libertad interior y caer en conformismo y en la falsedad. No son pocos los que piensan que hay un conflicto entre el desarrollo individual y el desarrollo de conexión con la colectividad. Aunque exista para muchos, este conflicto es apenas temporal y puede superarse cuando se manifiesta la ¨verdadera madurez social¨ que no nace de un compromiso entre un individuo y la sociedad sino de un sentido genuino y profundo de ¨relacionamientos humanos correctos¨.
Autorrealizarse, desarollarse según sus exigencias y cualidades individuales, insertarse a la sociedad con ¨relacionamientos correctos¨ es muy difícil. Muchas veces no conseguimos evitar que se cree en nosotros un contraste entre aquellos que realmente somos, o que queremos ser, y aquello que debemos aparentar exteriormente a fin de amoldarnos a las exigencias sociales y colectivas. A veces, por no saber como resolver este contraste, nos sentimos obligados a fabricarnos ¨una realidad social¨ que no corresponde plenamente con nuestra individualidad. Esta personalidad social es la que Jung llama persona (mas cara, según su significado latino).
Si una persona tiene un conflicto dentro de sí misma no puede crear un relacionamiento armónico con los otros. Tiende a proyectar sobre los otros tanto conflictos como tendencias agresivas y combativas. La soledad es una etapa, una condición subjetiva temporaria. Al comienzo puede ser alterada, luego sustituida por la genuina y vital experiencia de comunicación interpersonal, por los contactos recíprocos, cooperación entre individuos y entre grupos; y finalmente fundida por medio de la intuición, de la empatía, de la comprensión y de la identificación.
La propia vida nos encamina gradualmente esta meta. Ella se mueve en dirección hacia la ¨totalidad de los vínculos. De manera lenta pero segura, impulsada por una onda evolutiva que nada ni nadie puede detener.
Madurez moral.
Hay dos opiniones fundamentales con referencia al origen del sentido moral. La primera, seguida por algunas corrientes psicoanalíticas, entiende que la conciencia moral es una estructura artificial y que las éticas imperativas son apenas los productos de la acción de normas y enseñanzas que vienen de la sociedad, la religión, los padres. Tal conciencia ética cuyo surgimiento se debe a influencias externas, poco a poco se vuelve inconsciente y genera temores, frenos, inhibiciones de cuyos orígenes no tenemos percepción. La segunda, apoyada por numerosos estudiosos, filosofía y psicólogos de mente más amplia e intuitiva, además de admitir esta consciencia moral artificial, sostiene que en nosotros hay un sentido ético innato, todavía latente, que proviene de nuestra naturaleza mas elevada y más verdadera: él yo espiritual, que conoce la realidad y los valores verdaderos y, por encima de todo, contiene el sentido de fraternidad y amor hacia todos los hombres.
Por esto, la conciencia moral de un individuo no es estática: se refina y perfecciona cada vez mas, conforme este descubre su esencia espiritual. Si observamos a la humanidad tomada en conjunto, percibimos que son pocos los que alcanzaron una madurez moral propia y verdadera, y que si no fuese por las normas impuestas por la sociedad, muchos se entregarían al desorden y a vidas instintivas caóticas.
En el camino de la infancia para la madurez, ocurre con la humanidad entera lo mismo que con el individuo aislado. Hay, de hecho, una infancia de la humanidad como la hay para el hombre. En el camino para la madurez moral y para la realización de la conciencia ética autentica, el hombre atraviesa varias fases.
La infancia esta caracterizada por un espontaneismo sin moral. Luego hay una fase en la cual, por efecto de la educación, del ejemplo de las personas que lo rodean y del ambiente, el niño recibe aquellas enseñanzas y estímulos que en parte evocan su moralidad latente y en parte son condicionantes e inhibitorias. Mas tarde estos últimos se revelaran en forma de temores, preconceptos, tabúes, o directamente como un complejo de culpa ante cualquier conflicto no solucionado.
Hay una tercera fase que se ajusta precisamente a este periodo critico del desarrollo del hombre: cuando siente el impulso de superar el moralismo restrictivo y falso. Todo lo que había sido una regla, un modo de comportarse y de juzgar, parece vacilar. Todavía representa el camino seguro y fácil, que no requiere decisión ni elección individual; por eso mismo lo mantiene afectado, amarrado. Él impulse interior de ampliar la visión de la vida, tomar consciencia de los valores superiores, de registrar la sensibilidad ética, aumentar la comprensión y el sentido de la responsabilidad es tan fuerte que no puede ser sofocado, ni ignorado. El hombre sufre, lucha y cae frecuentemente en errores; toma por caminos engañosos mientras no emerge en la luz de la conciencia moral autentica y verdadera.
De ese modo pasa a la cuarta fase, la del despertar de un sentido ético profundo que nace como consecuencia natural y lógica de la conciencia de nuestro verdadero ser y esta basado principalmente, en un amor altruístico, en la inocuidad, en los relacionamientos humanos correctos. Después de haber reflexionado y meditado seriamente todos deberíamos intentar percibir cual es la fase que estamos atravesando con respecto al desarrollo de nuestra conciencia moral.
Madurez espiritual.
Jung dice que el hombre posee una especie de función religiosa natural¨ y que tanto su salud física como su estabilidad emocional están ligadas a una expresión adecuada de esa función.
Si no satisfacemos el ¨ansia de absoluto¨ que hay en nosotros, este nos lleva a la angustia, al sentimiento de vacío e inutilidad, a ese conjunto de perturbaciones e indisposiciones que constituyen un tormento profundo de nuestra alma. Este sentido espiritual, natural e intacto, el principio es inconsciente y latente. Precisa que lo despertemos para que salga a la luz y podemos crecer.
Esto ocurre gradualmente, sea en lo que concierne al proceso evolutivo individual, sea en el progreso de la humanidad considerada como un todo. La religión de los primitivos, de los hombres de poca evolución, es aquella que Harri Overstrett, en su libro la mente madura, llama religión tabú.
Se fundamenta en el concepto de un dios juez severo y listo para castigar y condenar, que prohibe y ordena. Un dios que se revela a través de inexplicables y aterrorizantes fenómenos de la naturaleza, de enfermedades, hambre, dolor, muerte. Esta religión esta basada en el miedo y, frente a ella, el hombre inmaduro es como un niño que todavía no sabe explicarse los misterios de la vida ni pensar con la propia cabeza y se inclina pasivamente delante de una orden superior que no comprende.
Cuando Albert Einstein, distinguió tres niveles de religiosidad, fundamento la primera en el miedo, la segunda en el sentimiento social y la tercera en un sentido de espiritualidad cósmico. Solo al desarrollar ese ultimo el hombre se eleva por encima de los conceptos humanos limitados y comienza a intuir la verdadera esencia de lo divino, que es universal, infinito y sin forma.
Para poder llegar a el, precisa que su intuición ya este desarrollada porque la mente concreta no puede concebir otra forma de espiritualidad que no conozca dogmas ni dioses antropomorfos ni sea ilimitada, amplia, absoluta, mas allá de cualquier idea humana.
En las religiones orientales frecuentemente encontramos esta idea de un dios infinito, sin forma, que todo lo impregna y del cual todo procede el llamado ¨aquel de quien nada se puede decir¨, justamente porque ninguna palabra humana puede definirlo ni describirlo. A medida que el hombre evoluciona y madura su sentido espiritual, de lugar a un hecho peculiar: la idea de Dios va asumiendo un carácter cada vez más abstracto, sin forma e indefinible y, lejos de volverse distante e inalcanzable, se vuelve cada vez mas vivo, pues comienza a desarollarse en el hombre la conciencia de ser parte de una vida divina. Comienza a desarollarse la intuición de la inmanencia de Dios en su corazón.
Crisis de madurez.
El camino de la autorrealizacion no esta libre de dificultades, de luchas y de conflictos. Al principio el hombre no tiene conciencia de su impulso de progresar; bucea en la ignorancia y en la inocencia. Tal vez por esto todo crecimiento es precedido por una crisis. Esta es una ley verdadera y peculiar, que actúa no solo en el sentido biológico, sino también en el psicológico y espiritual.
Puede sernos de máxima utilidad analizar el verdadero sentido del termino crisis y reflexionar sobre las eventuales crisis ocurridos en nuestra vida para que ellos no suministren enseñanzas y para transformarlas en instrumentos de evolución. Crisis viene del griego ¨crino¨, que quiere decir ¨separar¨, ¨distinguir¨, ¨dividir¨, y, por lo tanto, también podemos entenderlo como ¨punto de separación, de visión, de cambio de direccion¨. Toda crisis es la manifestación mas o menos intensa de un conflicto interno entre dos tendencias: la del pasado y la del futuro. Al principio es una tensión entre la fuerza estática y una dinámica; después una lucha que implica una separación, un cambio, una superación y, finalmente, el reconocimiento de algo nuevo, diferente, más amplio. Los puntos comunes en toda crisis de madurez son:
Importa darse cuenta de todo esto porque, al no dar importancia a nuestras eventuales estados de depresión y de perturbación (a los que tampoco sabemos atribuir una causa) podremos dejar pasar inadvertida una ocasión de progreso. De hecho, algunas veces ocurrirá que el impulso evolutivo no reconocido ni atendido se recoja y el hombre vuelva a caer en su estado de inercia. Es necesario atenderlo; pasara algún tiempo antes de que se presente otro impulso.
Una de la crisis más típicas del desarrollo interior, y probablemente una de las más decisivas en la vida humana, es la crisis de paso del llamado hombre común al nivel de hombre ideal; o sea, del hombre que busca la verdad y quiere progresar.
Crisis de desarrollo pueden
esconderse también bajo los síntomas de los llamados
¨neurosis¨, que en verdad no son otra cosa que conflictos en
niveles inconscientes entre tendencias opuestas.
Consideradas desde este punto de vista, las neurosis no son algo
completamente negativo en el síntoma de un dinamismo subjetivo,
de una nueva fermentación de energía que todavía no sabemos
comprender y canalizar. Una vez solucionadas, pueden llevar a un
repentino desarrollo de la conciencia.
Las crisis de la naturaleza emotiva denotan que debemos hacer una ampliación del lado afectivo, superar cualquier apego excesivo, liberarnos de cualquier ilusión, pasar del amor egoistico y posesivo al amor altruista y generoso que caracteriza a la madurez afectiva.
La crisis de naturaleza mental a veces son mucho más difíciles de resolver. Convicciones y teorías a la que hemos llegado después de mucho esfuerzo e investigación representan algo para nosotros. Es doloroso tener que abandonarlas, admitir que son limitadas, ilusorias, o decididamente equivocadas. Con todo, hasta las convicciones más sólidas y las teorías mas amadas, tarde o temprano deben ampliarse y modificarse. Ser mentalmente maduro significa estar abierto, siempre en movimiento rumbo a nuevos conocimientos, evitar la rigidez y las cristalizaciones que impiden que las luces de la verdad penetren en la mente.
Toda crisis es un hecho benéfico y un punto de giro en el crecimiento interior. Sufre el que se opone, consciente o inconsciente, o a la fuerza progresiva, el que tiene cualquier problema sin solucionar y se mantiene inmovilizado en una situación psicológica del pasado.
Rumbo a la integridad.
No podemos considerarnos realmente maduros si nos falta armonía entre las funciones psicológicas. Aunque cualquiera de ellos este desarrollado, debemos tener en mente que armonía e integración no son un punto de partida sino etapas alcanzadas, que a su vez deben ser descubiertas y reconquistadas con la gradual y lenta toma de consciencia de aquello que está por detrás del contenido psíquico, de las reacciones personales, de las actividades impulsivas y de los estados emotivos y mentales.
Cuando comenzamos o analizamos para descubrir nuestro verdadero ser, apenas vemos la multiplicidad, variedades de tendencias, de cualidades, de energía, muchas veces hasta contrastarse entre sí, nos sentimos perdidos, confusos, quebrados. ¿Cómo recomponer nuestra unidad? ¿Cómo hacer emerger este centro de la consciencia y descubrir nuestro ser "yo", el sustento de nuestro ser imputable, entero, siempre igual en su realidad sustancial?.
Entre las varias previsiones y sugerencias que pueden auxiliarnos en este sentido, dos son las más eficaces :
La mayor parte de los hombres no tiene delante de si una meta bien clara; proceden al azar, conformado los impulsos del momento, sin vivir realmente los acontecimientos, "dejándose vivir". Es imposible alcanzar la madurez y la autorrealización sin antes saber realmente quienes somos y que queremos. Y en este punto aparece la segunda sugerencia; no puede haber integración, coordinación y síntesis sin el desarrollo de la voluntad. En otras palabras, sin voluntad no podemos crear un objetivo único para nosotros.
De hecho, cuando tenemos un firme propósito y queremos alcanzarlos, aunque inconscientemente, focalizamos todos nuestras fuerzas en la dirección de aquel punto. Todos los aspectos, todas las funciones de nuestra personalidad se coordinan y ¨alian¨ para distinguirse en el rumbo de esa meta única. Se forma un acuerdo, una colaboración entre distintas energías psíquicas y todo nuestro ser es sintetizado, se vuelve un eje de fuerza proyectando hacia adelante.
Sin armonía ni integración de la personalidad, nuestro verdadero ¨yo¨ no puede manifestarse. Todavía debemos considerar que la personalidad integrada debe ser ¨ofrecida¨, ¨dedicada¨, por así decirlo, al servicio de fuerzas espirituales para que tal manifestación de nuestra realidad profunda emerja sin lucha, sin conflicto, como un fluir natural del interior hacia el exterior.
La madurez psicológica del hombre es mucho más que un crecimiento y un desarrollo de las facultades personales: es la preparación del instrumento que deberá servir al verdadero hombre, el resplandor divino latente en cada uno de nosotros para expresarse en todos los planes de la creación.
El enfoque de la madurez psicológica
En la vejez.
En la mayoría de los casos los ancianos ya pasaron por la madurez afectiva (ya que el mayor porcentaje de la población esta casado o viuda) y lograron superar su ¨yo¨ para formar una familia pero al fallecer su pareja tienden a quedarse en soledad o en los mejores casos con sus familiares. Tanto en épocas anteriores como en estos tiempos el anciano al fallecer su pareja vuelve al principio pero sin lograr esta vez superar su madurez afectiva (tiene a quedarse solo de por vida, sin darse la oportunidad de rehacerla).
El anciano en la madurez mental no se lo ve muy bien ya que es muy cerrado de sí mismo.
Para obtener una buena mentalidad es necesario ejercitarla continuamente aprendiendo cosas nuevas y recordando las viejas. En el presente el anciano se niega o se siente incapacitado para aprender las tecnologías de la edad moderna y prefiere quedarse solamente con lo que aprendió en su juventud, negándose así mismo la oportunidad de seguir adelante y avanzar cada vez mas a medida que van cambiando los tiempos y al hacer esto queda definitivamente estancado en su tiempo y eliminado del presente moderno. Cuando el anciano se elimina de su realidad y su presente esto también abarca lo que seria su madurez social, porque tiende a dejar de relacionarse con la sociedad, encerrándose en su propio mundo y aislándose así mismo de todos vinculo exterior. Quedándose solamente con lo aprendido y relacionado con su pasado.
En los tiempos anteriores la vejez tenia una religión, ya sea iguales o distintas, pero se las respetaba totalmente porque eran las creencias de cada individuo, en cambio ahora no se respecta las religiones de cada individuo y hacen una total discriminación de cada religión. Denominado esto como madurez espiritual.
| Finalidad del gasto | Total | Metrop. Bs. As | Pampeana | Noroeste | Noreste | Cuyo | Patagonia | |
| Total gasto de consumo | 100.000 | 100.000 | 100.000 | 100.000 | 100.000 | 100.000 | 100.000 | |
| alimentos y bebidas | 34.000 | 32,87 | 35,3 | 30,48 | 37,8 | 31,81 | 32,34 | |
| productos de panadería | 3,02 | 3,18 | 3,97 | 4,46 | 4,46 | 3,83 | 3,52 | |
| Harina, arroz, cereales. | 1,82 | 1,6 | 2,02 | 1,88 | 2,57 | 1,7 | 2,14 | |
| carne vacuna, ovina y aves | 5,54 | 4,42 | 6,35 | 7,84 | 7,67 | 6,07 | 6,07 | |
| pescados y mariscos | 0,4 | 0,42 | 0,38 | 0,37 | 0,19 | 0,48 | 0,33 | |
| fiambres, embutidos | ||||||||
| aceites grasas, leche | 0,63 | 0,53 | 0,69 | 0,82 | 1,06 | 0,67 | 0,62 | |
| productos lácteos | 1,92 | 1,93 | 2,03 | 1,64 | 1,68 | 1,79 | 1,87 | |
| huevos | 0,5 | 0,48 | 0,62 | 0,68 | 0,86 | 0,58 | 0,58 | |
| frutas | 1,87 | 1,74 | 2,13 | 1,91 | 1,83 | 1,78 | 1,66 | |
| verduras y legumbres, | 2,61 | 2,35 | 2,79 | 3,17 | 3,21 | 2,71 | 2,61 | |
| azúcar, dulces | ||||||||
| golosinas y cacao | 0,99 | 0,81 | 1,22 | 1,17 | 1,12 | 1,02 | 1,07 | |
| infusiones | 0,83 | 0,79 | 0,94 | 0,74 | 1,08 | 0,79 | 0,84 | |
| salsas y condimentos | 0,34 | 0,29 | 0,4 | 0,38 | 0,38 | 0,38 | 0,41 | |
| alimentos listos para | 1,49 | 1,51 | 1,54 | 1,47 | 1,21 | 1,21 | 1,54 | |
| consumir y otros | ||||||||
| bebidas alcohólicas | 1,16 | 1,06 | 1,38 | 0,9 | 1,42 | 0,96 | 1,1 | |
| comidas y bebidas fuera | 3,76 | 5,63 | 2,12 | 1,97 | 1,59 | 1,75 | 1,61 | |
| del hogar | ||||||||
| indumentaria y calzado | 7,22 | 5,78 | 8,17 | 9,89 | 9,23 | 8,42 | 8,91 | |
| indumentaria | 4,68 | 3,87 | 5,29 | 5,84 | 5,92 | 5,16 | 5,8 | |
| calzado | 2,15 | 1,59 | 2,45 | 3,54 | 2,85 | 2,6 | 2,71 | |
| telas accesorias | 0,39 | 0,32 | 0,43 | 0,51 | 0,46 | 0,58 | 0,4 | |
| vivienda | 12,76 | 13,07 | 12,85 | 10,59 | 12,31 | 12,59 | 12,84 | |
| alquiler | 4,7 | 4,98 | 4,65 | 3,29 | 3,4 | 4,39 | 5,96 | |
| reparaciones | 2,69 | 3,8 | 1,65 | 1,52 | 1,45 | 1,88 | 1,45 | |
| combustibles | 1,82 | 1,71 | 2,32 | 1,73 | 1,63 | 2,25 | 1,84 | |
| agua y electricidad | 3,45 | 2,58 | 4,23 | 4,05 | 5,83 | 4,07 | 3,59 | |
| Equipamiento | 6,77 | 6,93 | 6,03 | 7,33 | 7,59 | 7,06 | 7,71 | |
| equipamiento del hogar | 2,55 | 2,49 | 2,13 | 3,37 | 3,24 | 2,9 | 3,53 | |
Enfoque de la vejez basada en él Porcentaje del consumo.
Habla del consumo en la familia integrando en ella al anciano/a.
Habla de el consumo que hubo en el transcurso del tiempo y de lugares.
EJ.: antes podían salir a comprar ropa que podían conseguir en todos lados y hoy no consiguen en ningún lado, y tiene que mandar a hacérsela.
Porque nadie diseña para ellos porque no están integrados en el mercado.
¿El tiempo es un activo
O un pasivo?
La falta de tiempo es un factor importante de la vulnerabilidad de la gente pobre y del acceso a las oportunidades.
El día tiene solo 24 hs pero ¿todos necesitan del mismo numero de horas para sobrevivir? ¿Tienen todos el mismo tiempo disponible y la misma capacidad de usar el tiempo?.
Los estudios del uso del tiempo hallan que en casi todos los países las mujeres dedican mas horas que los hombres al trabajo remunerado y no remunerado.
La importancia del tiempo tienen consecuencias normativas para los pobres por el ejemplo al fijar las líneas de pobreza.
Sobre la base del ingreso requerido para la supervivencia.
Los ancianos mantienen que el tiempo es un pasivo para ellos en estos momentos y solo fue un activo cuando se podían valer por si mismos, trabajando y ocupándose de su familia.
CAP. IV. PROBLEMAS Y ANCIANIDAD.
Problemas económicos, sociales,
Habitacionales y de vínculos.
En las sociedades preindustriales los ancianos seguían realizando tareas útiles mientras podían. Los países industrializados se enfrentan con tres problemas:
Todos estos problemas causan la marginación de los ancianos, pues la sociedad considera al hombre un poco por lo que hace y produce y no por lo que es.
La sociedad moderna esta impregnada de materialismo y el trabajo es considerada como productividad y no como formación humana.
El problema de la vejez en la República Argentina.
A medida que en nuestro país se ha ido considerando el problema del envejecimiento de su población y ahondando en el mismo, se ha podido llegar a determinar consecuencias en un principio insospechadas; especialmente por lo que hace a su potencial de crecimiento demográfico y económico, que prospectivamente puede llegar a alterar su posición política dentro del continente, con relación a otros países del mismo.
El envejecimiento de nuestra población ha sido y es un fenómeno muy acentuado. Así, la población de 65 años y más representaba el 4.2% de la población total en 1950 y actualmente significa el 8.6% o sea que en la república Argentina se ha duplicado la población de ancianos en los últimos 20 años.
Ahora bien, si se suma la población de los comprendidos entre la edad de 0 a 14 años, con la de 65 y más años y este resultado lo dividimos por la cifra de la población comprendida entre los 15 y los 65 años, tenemos una relación entre la parte de la población que generalmente no trabaja con la que generalmente trabaja y es así como, para 1950, teníamos por cada 1.000 habitantes activos o que trabajan, 532 pasivos o que no trabajan.
En la actualidad, por cada 1.000 activos tenemos 582 pasivos. Con este persistente cambio en la estructura poblacional, nos encontramos con que se afecta desfavorablemente la fuerza laboral o sea la oferta de mano de obra en el país. Estos resultados se ven corroborados por el desequilibrio progresivo entre él numero de habitantes que ingresan a la fuerza de trabajo y que se retiran del mismo o sea que se retiran un numero mayor con respecto a los que ingresan.
Para incluir estas consideraciones referentes al problema de la ancianidad en nuestro país, podemos afirmar con cierta satisfacción que en los últimos 25 años se ha avanzado decididamente desde un nivel prácticamente o en la solución de los muy diversos problemas que afectan a las personas de edad avanzada. Hace 25 años no contaba en nuestro cuerpo medico con ningún cultor; hoy existe un buen numero de especializados en esa rama del que hacer medico; en hospitales y centros médicos oficiales y privados se cuenta con servicios dedicados especialmente a la atención de ancianos, inclusive con hospitales geriátricos, no solo en la capital, sino también en otras ciudades, como el que se acaba de instalar en la ciudad de Rosario, en el año 1979, con una capacidad de internación de 350 camas. Se cuenta con sociedades científicas, tanto en la ciudad capital como en las de algunas provincias, que realizan una activa labor en los campos de la gerontología y de la geriatría, tanto oficial como privadamente; se han ido creado sistemas modernos institucionalizados para la atención de las personas de edad avanzada.
Se han realizado congresos de gerontología y geriatría con intervención de relevantes especialistas del extranjero, que han contado con una notable adhesión de los funcionarios de la sanidad del país y del cuerpo medico del mismo; se han creado cursos de postgrado, de nivel universitario, para la formación de especialistas de dichas disciplinas; se han adoptado disposiciones legales para determinados aspectos de asistencia medica y social en la ancianidad.
Los aspectos culturales de la tercera edad han merecido también preocupación en nuestro medio, con la creación de la fundación cultural de la tercera edad, que ya en el año 1979 ha iniciado sus actividades, organizando varios cursos: idiomas, psicología, derecho civil y sistemas de prevención social y temas de medicina geriátrica. Esta fundación podrá transformarse en una verdadera universidad de la tercera edad, tal como las que funciona ya en Francia, España, Holanda, etc. Pero todo esto es aun insuficiente; si bien en relación al tiempo transcurrido, constituye un progreso rápido y sostenido, es mucho lo que aun queda por hacer para colocarnos al nivel de las naciones mas adelantadas de la materia.
Especialmente se nota todavía la falta de una ley dedicada particularmente a los ancianos, así como también la creación de servicios que permitan la permanencia de las personas de edad avanzadas en sus hogares o junto a su familia, como es la tendencia actual respecto al problema social de la ancianidad, pues se admite, de manera cada vez mas general que las necesidades especificas de las personas de edad avanzada en material social y psicológica no pueden atenderse en ningún sitio mejor que en el medio familiar activo y afectuoso, en el que el geronte tenga un papel que desempeña y se sienta querido por los que lo rodean y el mismo se sienta útil dentro del núcleo familiar.
En otros términos, la solución de los problemas sociales y de salud de las personas de edad avanzadas no consiste necesariamente en abrir mas establecimientos geriátricos, por modernos que sean y por bien equipados que estén sino que los programas de asistencia social y atención de la salud para los viejos deben tratar de reforzar la vida hogareña o familiar en vez de contribuir a destruirla.
En el desafío mundial planteado por el envejecimiento de las poblaciones, en el presente siglo, los medio empleados para solucionar los diversos problemas presentados no son ni estáticos ni incolumbres, pues a medida que se avance sé vera que muchas soluciones, propuestas pueden hacerse obsoletas y deben ser reemplazadas por otras más eficaces, lo que supone un estimulo a la imaginación y a la creatividad de gerontólogos y geriatras.
En pocas palabras, la batalla del envejecimiento, exigirá tácticas o estrategias cambiantes y dinámicas.
Origen y esencia del capitalismo.
Los sistemas económicos.
La contraposición más obvia entre dos sistemas es la que se presenta entre el capitalismo y el comunismo. Tanto el capitalismo como el comunismo son innovaciones recientes y responden principalmente al tipo de las contemporáneas económicas industriales.
Muy distinta era la organización social cuando la mayor parte de la población y de la producción dependían de la tierra. Tal fue el caso del feudalismo que prevaleció en Europa durante varios siglos, hasta el advenimiento de la era moderna. Sus notas características eran la rigidez de las jerarquías sociales y la inmovilidad de su economía.
El sistema capitalista.
Nace a fines del siglo XVIII no consiste tanto en su ordenamiento jurídico. Otros dos aspectos: el espíritu anima a toda la sociedad con relación a los bienes económicos y el poder, utilización de los bienes de capital. La esencia del espíritu que prevalece en una sociedad capitalista es la pasión universal de ganar dinero, que domina e informa casi sin excepción todas sus actividades y esa pasión exige que se rechace cualquier traba que se le oponga, ya sea legal o ética.
Ello es consecuencia de dos novedades que aparecen casi simultáneamente por primera vez en la historia. Por una parte la posibilidad física de aumentar las riquezas con una mayor producción, y no simplemente por el apoderamiento de los bienes que ya otros poseen. Por otra parte, las nuevas posibilidades que se abren al eximirse de toda limitación moral la conducta de los hombres en el plano económico.
Ellos pueden ahora dedicar todo su entusiasmo a la producción al consumo y a la acumulación de los bienes económicos.
El aumento de las riquezas.
Durante largos siglos, en el transcurso de la historia, la principal posibilidad de enriquecimiento individual se ofrecía a través de la propiedad de la tierra, que permitía imponer pesados gravámenes a grandes masas de campesinos, en trabajo, en productos o en dinero.
En la edad media Europea, el objetivo permanente consistía en extender en dominio sobre las tierras y sobre los hombres, sometiéndolos a veces a la esclavitud. Es decir que la fuerza de riqueza consistía siempre en quitar a otros lo que tenían, principalmente los medios básicos de la producción de entonces (tierras y hombres), para poder adquirir sin esfuerzo una parte del magro resultado de su labor. ¨El rico es injusto o heredero de un injusto porque todas las riquezas proceden de la injusticia, y lo que uno encuentra otro lo ha perdido¨. El desarrollo del comercio y la aparición de la revolución industrial, iniciaron un cambio completo. Se aplicaron nuevas técnicas surgidas de avances en el conocimiento científico y adoptadas por el espíritu innovador propio de un nuevo tipo humano: El empresario capitalista, abrió la posibilidad de invertir sus bienes, que permitirían acrecentar sus riquezas, y no simplemente dedicarlas al consumo suntuario.
El proceso de la industrialización requirió crecientes capitales.
Las normas morales.
La preocupación por una pacifica convivencia social ha constituido siempre la base de esas normas morales, invariablemente vigentes en el transcurso de toda la historia en las más diversas culturas.
Esas normas éticas, que versan sobre múltiples temas, han sido sancionadas por las más diversas religiones en su esfuerzo por luchar contra la codicia, la avaricia, el egoísmo, la envidia de los bienes ajenos, el hedonismo o la sed ilimitadas de ganancias. Por el contrario, se promueven la austeridad, el altruismo, la solidaridad, la humildad. O sea que a los vicios (los antiguos pecadores capitales) se oponen las virtudes que conducen hacia el bien.
Los vicios y las virtudes.
Hacia fines de la edad media Europea, la vigencia de las normas morales tradicionales comenzó a debilitarse. El renacimiento, primero origino una profunda revalorización de lo humano, inspirado en la antigüedad clásica, aunque todavía no se afirmaba la absoluta autonomía en el hombre. Fue la reforma protestante la que luego defendió el ¨libre examen¨ de cada individuo para interpretar las creencias y normas de su religión surgió entonces que ya no podía confiarse en los conceptos morales y religiosos para frenar las pasiones destructoras que afectaban la convivencia. Ya no son entonces las virtudes que combaten contra los vicios, sino que se pretende que unas pasiones se enfrenten con otras. Un conjunto de pasiones, conocidas hasta entonces como codicia, avaricia o amor por el lucro, podían utilizarse convenientemente para frenar otras pasiones tales como la ambición, el ansia de poder, o el deseo sexual.
El individuo actuando egoístamente favorece también, sin quererlo, al bien común. El dirigente moderno esta libre de la tradición de la familia o del negocio, de los severos usos y costumbres que regulaban su actividad.
El éxito del capitalismo.
En esos países capitalistas es en donde se reunieron las condiciones básicas que dieron lugar al crecimiento económico acelerado, según ya se ha visto. Por una parte la posibilidad física del aumento de la productividad propia de la revolución industrial y por otra la eliminación de las trabas legales y también morales que cortaban tradicionalmente la acción de los hombres de negocios.
Según este estudio, el PBI por habitante, en ese conjunto de naciones, creció 14 veces en el periodo considerado de los últimos dos siglos, puede ser ilustrativo considerar que los 60 países más pobres de la tierra tienen hoy un ingreso por habitante que les permite adquirir una cantidad de bines tan reducida como la que tenían las actuales naciones ricas hace 200 años.
Efectos sobre la calidad de vida.
Este notable progreso económico se ha traducido, como era de suponer, en una marcada elevación del nivel de vida en aquellos aspectos que reclaman mayor cantidad de bienes económicos.
Su contribución ha sido enorme en lo que se refiere por lo menos a dos temas fundamentales: la salud y la educación.
Por cierto que las más graves epidemias se extendían entre la gente mal nutrida. Los elementos eran con frecuencia escasos y sus precios inaccesibles. A veces se evalúan las condiciones de vida de un país teniendo en cuenta la proporción de los ingresos que destina la población a gastos de alimentos. La esperanza de vida al nacer, que suele ser considerada como uno de los índices más representativos del nivel socioeconómico en los países ricos llega hoy en promedio a cerca de 75 años en los hombres y a 80 en las mujeres.
En cambio entre los países más pobres hay veinte en los que el promedio no llega a 50 años, todos ellos en Africa. En 1960 eran muchos los que no alcanzaba a 40 años. En este sentido cabe recordar que Jean Fourastier ha firmado tal vez con exageración, que antes del siglo XVIII la expectativa de vida al nacer no sobrepasaba en ninguna parte del mundo los 25 o 30 años.
En las naciones ricas el alfabetismo de los adultos alcanza prácticamente al ciento por ciento mientras que en las regiones más pobres escasamente llega al 50 por ciento. El grado de desarrollo de los conocimientos se suele medir también por el de años de escolaridad con que cuenta la población en los países de economía avanzada, el promedio es de once años de estudios, mientras que en los mas atrasados él termino medio es de solamente dos años.
El confort material.
El éxito inventivo y productivo del capitalismo se manifiesta de un modo particularmente notable en ciertas condiciones de la vida que implican novedades verdaderamente revolucionarias en el transporte, el coche de caballos imponía una lentitud y una incomodidad tratándose de viajes largos.
El ferrocarril fue el gran transformador en el siglo XIX y luego el automóvil y la aviación en el actual. Las comunicaciones han registrado avances más sorprendentes aun, desde la telegrafía a comienzos del presente siglo hasta las transmisiones satelitales, insospechadas hasta hace poco tiempo. La vivienda ha experimentado también mejoras muy notables incluyendo los sistemas de alumbrado, calefacción e higiene la existencia de un ¨cuarto de baño¨ dentro de cada casa se difunde recién en el siglo XIX.
El historiador afirma que a fines del siglo XVIII en París. Las bacinillas continuaban como siempre vaciándose por las ventanas, siendo calles verdaderas cloacas. En confort material también se ha extendido a muchos aspectos de las condiciones en que sé desarrolla el trabajo. También los equipos auxiliares de las tareas domesticas han aliviado el esfuerzo de las amas de casa, aunque con frecuencia se ha visto neutralizado por el tiempo que demanda su desempeño en tareas pagas fuera del hogar. Todo lo dicho forma parte del proceso de la evolución histórica del capitalismo.
La evolución histórica.
Todo el imponente edificio del capitalismo liberal reposa sobre una sencilla idea que su descubrimiento se refiere a la realización que hay entre el interés privado de cada individuo y el bien de la comunidad en su conjunto. Tradicionalmente hasta entonces, los pueblos sé habían empeñado en reprimir las inclinaciones egoístas de los hombres que buscando sus propias ventajas, podían perjudicar los intereses de toda la sociedad. Liberalismo económico: la iniciativa privada actuando en el mercado libre es el mejor modo para aumentar la producción de bienes y así atender a las necesidades de todos.
Las fallas del mercado.
Unos afectan a la misma eficacia productiva, como es el caso de las elevadas tasas de desocupación, mientras otros se relacionan con la integración social del sistema con el creciente numero de sus marginados, que parecen ajenos a la economía de mercado. Cabe distinguir al afecto dos periodo distinto en la evolución del capitalismo el primero corresponde al que suele denominarse el capitalismo ¨salvaje¨ del siglo XIX mientras que se puede calificar como capitalismo ¨moderado¨ el que es característico del ultimo medio siglo.
El capitalismo salvaje.
Hace unos doscientos años había alcanzado ya general preponderancia la idea de que el estado debía mantenerse enteramente ajeno al proceso económico, dejando en la máxima libertad a quienes actuaban en el mercado. La obsesión de los empresarios por incrementar sus ganancias no encontraron limites legales y aunque algunos confiaban en las restricciones morales que todavía estaban presentes en la sociedad de ese tiempo, en realidad ellas no constituyeron un freno para la codicia de los hombres de negocios. Se llego así a los excesos y abusos propios de la economía occidentales el siglo XIX. Las condiciones de trabajo estaban fijadas y determinadas por la ley la costumbre y la tradición para establecer relaciones y garantizar tanto la existencia de la colectividad como el bienestar físico y espiritual. Toda consideración racional de adecuación esta muy lejos del animo de los contratantes. El interés económico esta cubierto por un sistema de normas morales. El capitalismo destruye este sistema absolutizando el contenido económico del contrato de trabajo.
Nace así el ¨mercado del trabajo¨ la oferta de mano de obra en las ciudades industriales crece permanentemente por la emigración de las zonas rurales. Los salarios son muy reducidos, la duración de la jornada es agotadora y las condiciones del trabajo, en general deplorable. En 1833 se sanciono una ley en Inglaterra prohibiendo el empleo de chicos menores de 9 años.
El volumen del comercio mundial se ve reducida a la mitad. La crisis de producción y de desocupación se extiende por todo el mundo y afecta especialmente a las naciones industriales.
Pronto se vio que si se quería aliviar el desastre seria indispensable abandonar la ortodoxia del mercado libre. En él ultimo medio siglo ha recibido aceptación general la idea de que el estado debe tomar a su cargo permanentemente dos grandes tareas, además de la legislación protectora de los trabajadores comenzaban en el siglo XIX.
Primero, la consecución de ciertos objetivos macroeconomicos, como son el crecimiento sostenido, la estabilidad monetaria y la plena ocupación y segundo, procurar corregir los resultados del mercado en la redistribución de los ingresos de la población, tratando de asegurar a todos niveles mínimos de bienestar y de reducir las desigualdades.
El pensamiento liberal.
La libertad y el mercado.
Origen y fundamento de la ley moral.
El respeto a la libertad personal de todos los miembros de la sociedad es una novedad relativamente reciente. La autonomía de la voluntad del individuo no puede ser total, tiene que tener limite. No solamente porque su acción no debe perjudicar los derechos de los demás, sino por la conducta de cada uno debe estar subordinada a normas que derivan de ciertas verdades o valores superiores, objetivos, considerarnos como absolutos. Solamente de este modo la sociedad puede educarse dentro de un orden moral indispensable para su funcionamiento y aun para su subsistencia.
Pero en general, no se habla de una comunicación directa de dios con los hombres, Sino de la existencia de una ¨ley natural¨, que correspondería a las existencias propias de la naturaleza humana la cual explicaría la validez casi universal de muchas de sus normas, de donde derivan a su vez los ¨derechos naturales¨.
La doctrina liberal.
No es fácil tratar de expresar cual es el pensamiento de la ideología liberal en estos temas, ya que son varios las posturas que se advierten al respecto. En los primeros autores había un reconocimiento de la ley natural, incluso de su origen. Pero luego la confianza irrestrica en la razón humana lleva a rechazar los valores y la trascendencia, así como las limitaciones de la tradición y de la autoridad.
La variedad de interpretaciones de sus principios centrales se pone de relieve cuando se trata de conciliar con las creencias religiosas. Muchos exegentas acusan al liberalismo de elevar la libertad a una escala de valor absoluta, incompatible con la doctrina católica. Es injusto deducir que ellos sean representativos de una línea de pensamiento que siempre ha hecho de la responsabilidad el complemento inseparable de la libertad. Pero no queda lamente a la autoridad del estado y de la iglesia, sino que introdujo insospechados cambios sociales que todavía no han concluido. Entre los más importantes cabe mencionar tres:
El miedo de la sociedad caracteriza la esencia del hombre moderno. Lo que sucede es que el habitante de las grandes ciudades industriales se encuentra en el extremo de ese proceso secular que se ha ido destruyendo progresivamente todas las ataduras que al mismo tiempo que lo ligaban lo apoyaban. Las causas que originan esta soledad esta es individualismo exagerado que busca el éxito a cualquier costo, en competencia con los demás, eludiendo toda solidaridad, aniquilando por lo tanto las bases del amor al prójimo.
Bien común y solidaridad.
La filosofía liberal individualista considera que el ¨bien común¨ es una mera abstracción sin sentido real, a menos que se trate simplemente de la suma del bienestar privado de los individuos.
Pero el interés puramente egoísta el altruismo es incomprensible y no entiende por consiguiente ni el sentido de la solidaridad ni de las posibilidades hacia el prójimo. Así ocurre con la solidaridad familiar, que es por cierto lo fundamental. No cabe duda de que el egoísmo individualista llevo a que la familia pierda su indispensable fortaleza. El creciente numero de divorcios, la soledad de los niños menores o el abandono de los ancianos son claras consecuencias de esa actitud. La misma del honor familiar, parece perder hoy su importancia radicalmente individualismo niega la realidad de una verdad absoluta.
El liberalismo en el mercado.
Las ideas libertarias de la ilustración tuvieron principal aplicación en el campo económico. La pieza esencial de su construcción es según se sabe, el mercado libre, sin interferencias de ninguna clase. Es decir, el revolucionario principio del ¨laissez faire¨.
Durante gran parte de la historia las diferencias y las luchas durante los pueblos se fundaban en las creencias religiosas. Pero eso es ahora cosa del pasado el drama de quienes han vivido en naciones con economías ¨centralmente planificados¨, ha consistido esencialmente en el hombre se encontraba sin defensa alguna frente al estado, único empleador, y sin protección de la propiedad privada. A lo que cabe agregar la sumisión a los reaccionamientos en reemplazo de la libre elección de los consumidores.
Los limites del mercado
Sin embargo, destacar virtudes no impide señalar los graves defectos del ordenamiento social o que da lugar el funcionamiento irrestricto del mercado, la cual debe corregirse impidiéndole ciertas limitaciones, que en la actualidad, solo el estado puede encarar aunque aquello se incurra en la más imperdonable herejía en contra del dogma de la absoluta libertad individual. Ya se ha mencionado el caso de la prohibición del trabajo de niños de corta edad, probablemente el ejemplo más obvio es esta materia sea el de la esclavitud prevaleciente hasta bien avanzado. Se diría que la supresión de los mercados de esclavos este plenamente justificada porque la libertad es un bien superior, inherente al hombre, con la cual se llega exactamente al nudo de la cuestión, o sea que la eficiencia no es el valor supremo.
Para aclarar este punto puede ser apropiado mencionar algunos ejemplos concretos de las consecuencias absurdas a que pueda llevar la negativa a poner limites del mercado:
Individualismo y bien común.
La doctrina liberal toma como punto de partida las conveniencias de los individuos, o sea al hombre como ser aislado de su contexto social. La ciencia económica prevaleciente solo toma en cuenta las necesidades, las preferencias, los objetivos y las decisiones de los individuos. Su relación con los grupos sociales y con el conjunto de la comunidad es considerada prácticamente extraña a su campo de estudios. La exageración de esa actitud llega al absurdo de no saber muy bien como se inserta la familia dentro de la teoría económica.
Pero no esta clara porque el hombre habría de ser altruista y limitar sus ventajas para atender a las necesidades de los miembros de su familia. Sin embargo parece que últimamente la biología ha venido en auxilio de la economía, al destacar que la evolución no-solo busco la subsistencia del individuo más apto sino también de sus genes. La cual ayudaría a modificar las funciones de utilidad para incluir no solamente el consumo propio sino también el de los hijos.
Libertades y ligaduras.
En las sociedades tradicionales el hombre se encuentra ¨atado¨, por todos lados, por los más diversos vínculos, a instituciones muy poderosos, que no-solo predominan su vida, sino que también vigilan su conducta. Hace cinco siglos que comenzó en algunos países de Europa Occidental un proceso revolucionario que fue progresivamente ¨liberado¨ el hombre de sus ataduras medievales. Se han mencionado las etapas recorridas desde entonces: el reconocimiento, que exalto los valores humanos; la forma, que proclamo el libre examen frente a la autoridad religiosa; la revolución Francesa, que libero al flamante ¨ciudadano¨ del orden político y laboral vigente, revolución industrial ha transformado por completo el orden económico tradicional.
La sociedad conflictiva.
Si las relaciones entre los miembros de la sociedad se fundan básicamente sobre los intereses individuales, será inevitable que abunden los conflictos, que se trataran de resolver.
El principal factor en las posibilidades conflictos han sido, como es el caso de las responsabilidades por contaminación del ambiente, por defectos de los productos, por mala practica medica.
El implacable avance de
Lo económico.
El desarrollo de la vida afectiva, creativa, intelectual y de recreación puede contribuir notablemente a mejorar la calidad de la existencia.
La convivencia es la familia, la amistad, la búsqueda del saber, el goce de la belleza, la alegría del juego y de la fiesta, la elevación espiritual, son actividades que reclaman no tanto dinero como tiempo.
Dos peligros para él
Tiempo libre.
Todas estas amplias posibilidades pueden verse amenazadas por la intromisión del estado o del mercado. En efecto, la ciencia económica muestra una creciente tendencia a considerar todo el comportamiento del hombre como sujeto susceptible del análisis económico. La familia, los hijos, el amor, la amistad, intentan ser sometidos al razonamiento de las transformaciones lucrativas, a expensas del campo de la gratuidad.
El capital orgánico.
Un ejemplo interesante- aunque tal vez él más insólito de la aplicación de estos criterios es el que se refiere a la muerte. Según estos autores, el cuerpo humano es parte del patrimonio de cada persona lo mismo que otros bienes materiales, acerca de los cuales hay que esforzarse por obtener la máxima utilidad posible para ello sé ¨debería¨ vivir de tal modo que todos los órganos se fueran gastando por igual a fin de evitar todo desperdicio. Por ejemplo, si una persona se muere de un ataque al corazón, pero queda con el hígado también intacto, quiere decir que no ha utilizado completamente ¨sus activos de capital orgánico¨ y que puede ¨haberse perdido no pocos tragos¨
El matrimonio y el mercado.
En los acuerdos comerciales ello se alcanza a través de los precios, que se pagan en dinero, normalmente en dos operaciones sucesivas de compra y venta.
En casos especiales de la transacción se hace en especie, simultáneamente, a través del trueque como por ejemplo cuando se permuta una casa por un departamento.
Como encontrar pareja.
A veces se considera que el noviazgo constituye un buen sistema para obtener un mejor conocimiento de las condiciones reales de las personas. Mientras que son muchas las sociedades en las que los esposos se conocen recién el día de la boda, como resultado de arreglos a menudo convenidos desde la infancia.
El trabajo de las mujeres.
Las mujeres que trabajan fuera del hogar eran casi todas solteras. En E.E.U.U. se consideraba que una mujer blanca de la clase media que pretendiera seguir una carrera estaría cometiendo ¨una violación a la naturaleza¨. Las ideas entonces predominante que una mujer solo podía encontrar su felicidad cumpliendo su destino biológico y siendo una buena esposa y madre.
En 1960 tenían tareas externas a su hogar menos del 20 por ciento de las mujeres casadas con hijos menores de seis años y ¨con el marido presente¨. En los últimos 30 años esa proporción se ha incrementado al 60%.
La división del trabajo.
Las ventajas de que la mujer trabaje fuera de las tareas domesticas son obvias. Ya se sabe que la especialización a que conduce la división del trabajo permite que este produzca una cantidad mayor de bienes en un mismo tiempo.
Se ha calculado que incluso ciertas actividades en algunos hogares, como sucede con la confección de ropa, tienen costos que duplican los de las fabricas.
Las causas del cambio.
El análisis de este tema demanda que se examine cuales son las verdaderas causas por las cuales un creciente numero de mujeres ¨salen¨ de su hogar para ir a trabajar. Son muchos los motivos aducidos al respecto, pero creemos que en definitiva se reduce a dos: En el primer lugar se sostiene que es la necesidad económica.
El segundo factor se refiere a la insatisfacción con las tareas domesticas junto con el intenso deseo de ¨salir de la casa¨.
Es este en realidad el único aspecto verdaderamente positivo de todo este cambio social.
Las necesidades relativas.
Cabe examinar ahora algunas consideraciones acerca de que los ingresos del marido no alcanzan para satisfacer un nivel de vida que se considera indispensable. Por eso se ha llegado a afirmar que los nuevos pobres del futuro serán cada vez mas las familias en las cuales solamente el marido es el proveedor de ingresos. Aunque se trate de profesionales exitosos en cuyos hogares nunca. Se hubiera pensado en que la esposa habría de verse en la necesidad de trabajar.
Las tareas domesticas y
El tiempo libre.
Se cree por lo común que el trabajo de la dueña de casa es el único que no tiene horario, que no termina nunca, que siempre requiere algo mas que hacer.
Los riesgos de la sociedad
Capitalista.
La marginidad.
Detrás de el hay una acumulación de causas económicas y étnicas que llevan a que la población afectada se vea segregada del resto de la sociedad, a que se sienta rechazada y a que no participe en el proceso social y que nada signifique para la comunidad en que vive.
Factores determinantes.
Son varias las causas que influyen en esta situación de desintegración de la sociedad, que segregan a una parte considerable de sus miembros y obstaculizan su participación en la vida comunitaria. Se trata de hecho muy conocidas: La desocupación permanente, las desigualdades excesivas, la pobreza extrema, la discriminaciones étnicas y la gradual destrucción de la familia.
La raíz de estos problemas se encuentra en actitudes morales y en faltas del sistema económico.
El subdesarrollo humano.
Las actividades no utilitarias.
En la sociedad moderna se tiende a que todo bien sea comparable o vendible por dinero. Toda calidad que pueda distinguir a una persona es transformable en una capacidad para ganar dinero.
Ciencia, deporte, arte, todo se ¨monetiza¨, quedando reducidas a círculos muy limitados las actividades de ¨aficionados¨, que no persiguen la ganancia. Si todo es vendible, la omnipotencia del dinero es completa. Se llega a identificar el tiempo que reclaman las tareas utilitarias con el dinero que producen por eso ¨time is money¨ pero, en definitiva, el tiempo es la vida.
El enfoque del sistema capitalista
Basado en la vejez.
En sus épocas anteriores los ancianos estaban incluidos en el sistema capitalista, ya que ellos cuidaban y trabajaban sus tierras, para satisfacer sus necesidades y cuando ya no tenían la edad y las fuerzas para seguir manteniendo sus tierras, los hacían sus hijos, nietos o familiares. Hoy en día el anciano no esta dentro del sistema capitalista ya que no se les permite estar en actividad en ningún tipo de trabajo. Ya que hoy en día cobran un haber que tiempo atrás se ganaron con el sudor de su frente y que hoy en día no les alcanza, para satisfacer sus necesidades. Porque no llega a ser ni la cuarta parte del salario que ellos obtenían y con lo que estaban acostumbrados a vivir. Ya que antes solo trabajaba el hombre y alcanzaba y hoy en día trabaja el hombre y la mujer y no les alcanza.
Como conclusión de esta monografía vemos como el anciano esta totalmente excluido de todo tipo de mercado o consumo ya que nadie se ocupa de ellos, ni lo tienen en cuenta no solo están excluidos del mercado sino también esta excluido de lo que es el modernismo y lo están excluyendo totalmente de la sociedad.
Comprando lo que era la ancianidad en el pasado con el presente, vemos que avanzamos mucho en cosas importantes pero a su vez dejaron atrás otras cosas como por ejemplo la ancianidad que no solo la dejamos atrás sino que cada día la ignoran más.
Antes les quitaron el derecho a la actividad humana con la jubilación pero ahora les quitamos el derecho a la libertad internándolos en un geriátrico quieran ellos o no.
Revista: Uno mismo Colección: N° 28 (vol. 5 n° 4) AÑO: 1985 Editores: Dr. Gustavo Borenstein, Alberto F. Iaccarino. DIRECTOR: Juan Carlos Kreimer.
Libro: Educación para la salud, 4to año comercial y 5to año nacional. Autor: Hilda l. D¨aiello de elia y Maria Esperanza WILLE. AÑO: 1981 EDITORIAL: Plus Ultra.
REVISTA: Uno mismo COLECCIÓN: N° 39 (vol. 7 n°3) EDITORES: Gustavo Borenstein, Alberto f. Iaccarino. DIRECTOR: Kreiner
LIBRO: Informe sobre desarrollo humano 1997. EDITORES: Mundi-prensa AÑO: 1997
LIBRO: Anuario estadístico de la República Argentina. AÑO: 2000 EDITORIAL: Hector. E. Montero. EDITOR: INDEC
LIBRO: Capitalismo en el siglo XXI EDITORIAL: Sudamérica AÑO: 1996 EDITOR: Carlos. Moyano. Llerena
REDBA
- Red Asistencial de Buenos Aires
Asociación Civil - Institución de profesionales dedicados a la Asistencia y
Docencia en Salud Mental
Personería Jurídica IGJ N° 1697374 Res. 951/01
Talcahuano 343 PB "B" Capital Federal - Teléfonos:
4382-2280 / 4382-4724