Psicologos, Psiquiatras y Acompañantes Terapeuticos

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REDBA - RED ASISTENCIAL DE BUENOS AIRES

DIRECTOR GENERAL: Lic. Sergio Sáliche

CURSO: Acompañante Terapéutico

DOCENTE: Lic. Sergio Sáliche

MONOGRAFÍA: "El Acompañamiento Terapéutico en la adicción a las drogas"

AUTOR: Marcelo C. Gómez Durañona

CURSADA: Mayo- Agosto 2007

ENTREGA CERTIFICADO: 1 de Septiembre de 2007

 


INDICE

1. Introducción.
2. El ACOMPAÑAMIENTO TERAPÉUTICO.
2.1. Rol y Funciones del AT.
2.2. Condiciones del AT.
2.3. Modalidades de AT

3. La ADICCION a las drogas
3.1. Criterios de Diagnostico para dependencia de sustancias (DSM-IV)
3.2. Como actúan las sustancias en el SNC
3.3. La impulsividad del Adicto
3.4. La Adicción en la Adolescencia
3.5. La Familia del Adicto

4. CASO CLINICO "M"
4.1. Inclusión de Acompañamiento Terapéutico

5. Conclusiones.

6. Bibliografía.


1. Introducción.

La adicción es una enfermedad que radica en el abuso que se hace de una sustancia, que altera y afecta el estado anímico y la conducta del individuo, trayendo aparejados cambios en el comportamiento y un deterioro en las relaciones familiares y sociales. Dado que la edad de inicio en el consumo en su mayoría se presenta en la adolescencia (En la actualidad la edad de consumo esta bajando cada día mas), a veces la detección por parte de la familia lleva un proceso, ya que suele verse como algo que ya va a pasar o que con el tiempo va a mejorar, este hecho solo permite que el cuadro de situación vaya creciendo y el entorno se siga deteriorando. La dependencia de sustancias es un camino hacia la autodestrucción que lleva al individuo a mentir, a robar, a alejarse del núcleo familiar, a abandonar sus estudios, sus obligaciones laborales, termina aislándose completamente del mundo y finalmente llevándolo a la muerte.

En el presente trabajo abordare la problemática y veremos como el acompañamiento terapéutico puede ser una herramienta eficaz y efectiva para, poder ayudar al sujeto alienado en el perverso mundo de la droga a recuperar su vida, a identificar nuevos y promisorios proyectos de vida, a recuperar sus afectos perdidos, a que pueda vivir sin las cadenas que lo atan. Siempre formando parte de un equipo interdisciplinario a nivel institucional, o trabajando bajo la estrategia terapéutica planteada por el terapeuta individual tratante.


2. El Acompañamiento Terapéutico (AT).

El AT es un agente de salud formado en conocimientos básicos de Psicopatología, con conceptos generales de Psicología. Está entrenado para realizar una tarea de contención a pacientes crónicos y agudos, en un nivel vivencial, no interpretativo y para el cual debe poner el cuerpo y constituir una presencia receptiva, cálida y confiable, será quien acompañe al paciente en sus crisis y lo acompañara en las diferentes fases del proceso.
El AT tiene la posibilidad de actuar como mediador entre el paciente y sus familiares. La posición que ocupa el acompañante en la vida del paciente le permite recabar gran cantidad de información que podrá ser de mucha utilidad al equipo tratante.
El Acompañamiento terapéutico consiste en una estrategia terapéutica que se despliega en la cotidianeidad del paciente ya sea que éste se halle internado o realizando tratamientos ambulatorios o domiciliarios.
La tarea se realiza siempre dentro de un equipo terapéutico interdisciplinario y los objetivos son planteados por el profesional tratante. Este enfoque de mínima distancia y gran disponibilidad afectiva favorece una mayor eficiencia terapéutica.
El trabajo en equipo nos habilita para trabajar todas las instancias conflictivas, incluso las que se generan en el ámbito de la coordinación, de la institución, la supervisión clínica, etc. La eficacia estará dada cuando el conjunto de personas que trabajan bajo el mismo objetivo general, logran sostenerse dinámicamente.
Integrado a otros tratamientos permite su continuidad en el ámbito de la vida del paciente, con su familia y con la comunidad en la tarea de la resocialización.

2.1 Rol y Funciones del AT.

El AT puede ser requerido por el profesional o el equipo interdisciplinario para: 1. Acompañar a pacientes sin contención familiar, que viven solos; 2. En casos en que el paciente presente una disminución de autovalimiento y una significativa retracción; 3. Para ayudar a pacientes en el proceso de externación o de internación sea esta en una Institución o en una internación domiciliaria con patologías agudas o crónicas como: Autismo, Psicosis(Paranoia, esquizofrenia, melancolía, cuadros bipolares), Neurosis (Neurosis obsesiva, Histeria, Neurosis de angustia (ataques de pánico)), Desordenes de alimentación, Problemática de adicción. O con afecciones clínicas como: pacientes oncológicos, portadores de HIV, con problemas renales, pacientes terminales o con discapacidad en general (motores y/o psicológicos).

Las funciones del AT, serán realizadas en todo momento sin perder de vista la estrategia terapéutica planteada para el caso por el/los profesionales que conforman el Equipo terapéutico, podrá elaborar tácticas para llevar a cabo dicha estrategia terapéutica, teniendo en cuenta la singularidad del caso y el vinculo creado. Hay que tener en cuenta que las funciones del AT rara vez podrán ser establecidas a priori, generalmente se irán articulando en la relación con el paciente, definiéndose en relación a la estrategia terapéutica y se ira precisando y delineando en relación al tratamiento y a las particularidades de cada caso (Caso x caso)

Dichas funciones son las siguientes:

1. Contener al paciente. Implica ofrecerse como sostén frente a la angustia, la ansiedad o los miedos que presente como alternativa a la contención por vía de psicofármacos.
2. Brindarse como modelo identificatorio. El AT mostrará al paciente diferentes modos de actuar y reaccionar en la vida cotidiana. Es terapéutico porque rompe con los modelos estereotipados de vinculación que llevaron al paciente a la enfermedad y podrá por medio de la identificación adquirir mecanismos de defensa más adaptativos. Es importante que esta identificación se dé en forma natural, que no sea impuesta. Debemos tener en cuenta lo que el paciente necesita, que no es hacerlo a nuestra forma, sino que debemos ayudarlo para ser lo que él es.
3. Prestar el Yo. El AT servirá como un Yo auxiliar, asume funciones que el Yo del paciente no puede desarrollar. Ayudarlo a organizar su vida teniendo en cuenta su patología, separándonos de nuestras propias exigencias. Hay que evitar que nuestro Yo sea impuesto, hay que tener en cuenta en todo momento las posibilidades físicas y simbólicas del paciente.
4. Percibir, Reforzar y Desarrollar la capacidad creativa del paciente. Tratar de percibir las capacidades latentes y manifiestas del paciente para luego trabajar sobre ellas, alentando al desarrollo de las áreas mas organizadas, no forzar de modo intrusito, hay que tener en cuenta las capacidades e intereses del paciente y su voluntad de realizarlas, ya que podría ocurrir que esa capacidad creativa sea un disparador de un brote psicótico / Actino. Estar atentos de que este desarrollo de capacidades no sea desestabilizante para el otro, hay que tener siempre en cuenta la voluntad y el marco de referencia de nuestro paciente.
5. Brindar información para la comprensión global del paciente. Debido al contacto diario y al vinculo que se crea entre paciente y AT, éste podrá disponer de gran cantidad de información del comportamiento (callejero, de vínculos familiares, de amistades, de emociones, etc..) esta información deberá ser informada al terapeuta o equipo para elaborar o corregir la estrategia terapéutica.
6. Representar al terapeuta (representar la estrategia ). No hay que confundir los roles que le corresponden a cada uno. La función del AT será la extensión de la estrategia terapéutica planteada por terapeuta o Equipo terapéutico.
7. Actuar como agente Resocializador. Ayudar al paciente a vencer sus miedos, sus fobias, su alejamiento de las relaciones interpersonales. De por si el vínculo creado con el paciente ya es socialización.
8. Servir como agente catalizador de las relaciones familiares. El AT amortiguará, filtrará, descomprimirá las relaciones del paciente con su familia. Hay que limitarse al paciente, hay que evitar el riesgo de quedar comprometido en el rol de terapeuta familiar. Hay que informar al terapeuta todo intento de transgredir el encuadre por parte de algún miembro de la familia. El encargado de derivar a la familia a terapia familiar en caso de ser necesario será el terapeuta.


2.2 Condiciones del AT.

Los AT pueden ser tanto hombres como mujeres con vocación asistencial, que tengan un alto grado de compromiso y un verdadero interés y actitudes para poder trabajar en equipo, debe tener madurez para compartir y planificar las tareas dentro de un equipo interdisciplinario y, a su vez, autonomía y sentido de la oportunidad para asistir a pacientes graves que requieren decisiones rápidas y precisas que deberán ser resueltas en el momento ya que en muchas oportunidades no habrá tiempo de consultar al equipo tratante.
Es importante poseer capacidad de empatía, esta capacidad nos permitirá ponernos verdaderamente en el lugar del otro, ver su mundo como él lo ve, es vivenciar la situación y los sentimientos de la otra persona, introducirse hasta poder ver lo que ella no puede ver, la identificación puede nublar nuestro raciocinio y nos impide ver con claridad, lo ideal es poder entrar en el mundo del otro, ver sus sentimientos y motivaciones sin juzgarlo ni evaluarlo.
El AT debe incluirse en el mundo del paciente, escucharlo sin miedo, sin emitir juicios valorativos, sin apresurarse a indicar si lo que dice se corresponde o no con la realidad y sin interpretar.
Para poder contener eficazmente al paciente el AT necesita conocer claramente con quién está. La flexibilidad es la posibilidad de adecuarse a condiciones cambiantes sin perder de vista las pautas y el encuadre del trabajo; a la flexibilidad se opone la rigidez que termina empobreciendo los vínculos por la aplicación de modelos estereotipados. El AT debe saber establecer límites firmes pero no rígidos para permitir un juego amplio de movimientos entre las posiciones extremas.
Deberá poder poner en juego tácticas de abordaje desde la teoría a la práctica para llevar a cabo en tiempo y forma la estrategia terapéutica establecida, podrá crear, imaginar, inventar o promover diferentes recursos siempre teniendo en cuenta el momento y la singularidad del caso.
Debe saber ubicarse a una distancia prudencial para poder pensar con autonomía, comprometerse en el diálogo con el paciente manteniendo una disociación instrumental, identificarse puede hacer tambalear los objetivos terapéuticos deseados.
Lo mas importante es que su función sea sentida, valorada, que este al servicio del otro, con la finalidad de ayudar al otro.


2.3 Modalidades de AT

La Intervención del AT puede ser indicada o solicitada para 1. Acompañamiento Terapéutico a realizarse dentro de un dispositivo institucional, o 2. Para un Acompañamiento Terapéutico Fuera de una Institución (Domiciliario)

1. Acompañamiento Terapéutico a realizarse dentro de un dispositivo institucional, esta prestación generalmente es solicitada por la Institución.

1. a.) Acompañamiento por 24 hs. Es demandado por la institución en casos de crisis graves o momentos muy críticos (Pacientes adictos graves, con riesgo suicidas, con desborde Psicótico). Se trabaja en equipo con turnos de 6 u 8 horas. Se requiere una supervisión semanal o quincenal, con una coordinación que se agregue a la figura del terapeuta para realizar un seguimiento preciso del caso en cuanto al trabajo de los ATs. La relación con el paciente generalmente es complicada ya que el mismo no está de acuerdo con la internación.

1. b.) Acompañamiento por Hs. La consigna suele ser especifica sobre algún aspecto del tratamiento como podrían ser: Salidas recreativas o sociales, traslados desde o hacia la institución, salidas para trámites, clínica de día, por dificultades de autovalimiento o desorientación temporo-espacial, procesos de externación, etc...

2. Un Acompañamiento Terapéutico Fuera de una Institución (Domiciliario), esta intervención es solicitada por un terapeuta, no hay un encuadre institucional.

Se solicita cuando el tratamiento con el terapeuta no es suficiente para sostener a un sujeto en sus actividades diarias. Podemos hablar de dos tipos de intervención: a) En una internación domiciliaria, o, b) Sólo por algunas horas. Se pueden dar en casos de pacientes que en momentos de crisis presenten riesgos para sus vidas, para familiares o terceros; o solicitado en los casos que ayude al paciente a continuar o retomar sus actividades laborales, educativas y a sostener su inserción social.

3. ADICCION a las drogas

La droga es toda sustancia, que introducida en el organismo por cualquier vía de administración, produce una alteración del funcionamiento natural del Sistema nervioso central del individuo, es capaz de crear dependencia ya sea Psíquica, física o ambas. Las alteraciones que las drogas pueden causar son variadas desde: Excitación, Tranquilizar, eliminar o aplacar el dolor hasta ocasionar trastornos perceptivos.
La Dependencia, se presenta cuando alguien siente o cree que no puede vivir sin una sustancia y la utiliza en forma permanente y de manera compulsiva, la dependencia es el ultimo peldaño de una escalera que se ha comenzado a subir mucho tiempo antes, de manera gradual, sin conciencia de ello.
La dependencia a las sustancias conducirán inevitablemente al sujeto al abandono de su ser, al abandono de sus relaciones sociales, laborales y educativas. Ante la necesidad por conseguir más sustancias el individuo incurrirá en una serie de transgresiones que van desde el robo doméstico, robo a mano armada, venta de su cuerpo, asesinato, hasta encontrar su muerte.
La drogadependencia se caracteriza por la aparición de conductas que incluyen: La pérdida de control en el uso, un uso compulsivo y continuado de sustancias a pesar del daño causado y por el craving (deseo irresistible)

3.1 Criterios de Diagnóstico para la dependencia de sustancias (DSM-IV)

Un patrón desadaptativo de consumo de sustancia que conlleva un deterioro o malestar clínicamente significativos, expresado por tres (o más) de los siguientes ítems en algún momento de un período continuado de 12 meses:
1. Tolerancia, definida por cualquiera de los siguientes ítems:
1. a. necesidad de cantidades marcadamente crecientes de la sustancia para conseguir la intoxicación o el efecto deseado.
1. b. el efecto de las mismas cantidades de sustancia disminuye claramente con su consumo continuado.

2. Abstinencia, definida por cualquiera de los siguientes ítems:
2. a. el síndrome de abstinencia característico para la sustancia
2. b. se toma la misma sustancia (o una muy parecida) para aliviar o evitar los síntomas de abstinencia.

3. La sustancia es tomada con frecuencia en cantidades mayores o durante un período más largo de lo que inicialmente se pretendía

4. existe un deseo persistente o esfuerzos infructuosos de controlar o interrumpir el consumo de la sustancia

5. Se emplea mucho tiempo en actividades relacionadas con la obtención de la sustancia, en el consumo o en la recuperación de los efectos de la sustancia

6. Reducción de importantes actividades sociales, laborales o recreativas debido al consumo de la sustancia

7. Se continúa tomando la sustancia a pesar de tener conciencia de problemas psicológicos o físicos recidivantes o persistentes, que parecen causados o exacerbados por el consumo de sustancia.

Cada sustancia tiene su manifestación clínica para los cuadros de intoxicación y abstinencia.
El diagnóstico diferencial de los mismos es vital en situaciones de urgencia.

3.2 Como actúan las sustancias en el SNC (Farmacodinamia)

El cerebro humano regula las funciones normales del organismo, como respirar, dormir y la frecuencia cardíaca, y nos permite ver, oír, oler, gustar y tocar. Son también resultado de la actividad cerebral nuestros pensamientos, recuerdos, sentimientos y los movimientos. El cerebro permite que podamos concentrarnos, planificar, recordar, comunicarnos y relacionarnos con otras personas. Otras funciones en las que también participa el cerebro son nuestras emociones y personalidad. El cerebro y la médula espinal conforman el sistema nervioso central (SNC).
Aunque el control del comportamiento es función de la totalidad del sistema nervioso central, los sentimientos de placer o de castigo se llevan a cabo principalmente en regiones basales del cerebro, que en su conjunto se denominan sistema límbico. El sistema cerebral de recompensa forma parte del sistema límbico y está compuesto fundamentalmente por el núcleo accumbens y el hipotálamo.
Todas las drogas, legales o ilegales, actúan a través de modificaciones en la neurotransmisión cerebral y ocasionan cambios estructurales en el SNC.
Datos actuales sugieren que la capacidad de una droga de convertirse en sustancia de abuso depende de su capacidad para producir desde el inicio una activación del sistema cerebral de recompensa, fundamentalmente aumentando la actividad dopaminérgica en el núcleo accumbens.
El cerebro está compuesto literalmente por miles de millones de células nerviosas. La transmisión de la información entre las células nerviosas se efectúa mediante la liberación de sustancias químicas fundamentales conocidas como neurotransmisores.
El sistema funciona de este modo: Cuando la información alcanza el extremo de una célula nerviosa, la célula libera los neurotransmisores químicos que transportan la información de una célula nerviosa a la siguiente. De ese modo la información viaja a través de todo el SNC.
Muchos son los neurotransmisores que participan en el sistema cerebral de recompensa, entre ellos los sistemas dopaminérgico, serotoninérgico, gabaérgico y glutamatérgico.

3.3 La impulsividad del Adicto

La impulsividad refiere al pasaje desde niveles motivacionales primitivos (pulsiones) al acto, sin la mediatización de sistemas transicionales adecuados. Se pasa directamente del deseo al acto sin considerar las consecuencias.

El adicto vive sus impulsos como egosintónicos (aceptable para el Yo) ya que no tiene conciencia de enfermedad. Se trata de personas incapaces de postergar que usan la realidad para satisfacer su necesidad de descarga. No pueden mediatizar con la reflexión su necesidad de actuar. Como no pueden tolerar las perdidas, la droga les resulta imprescindible pues los sustrae a la ansiedad de la espera y a la angustia de la frustración.

3.4 La Adicción en la Adolescencia

En la adolescencia se rompe el equilibrio logrado durante la latencia. La modificación biológica y el crecimiento corporal producen un incremento en la ansiedad (angustia). El adolescente enfrentara en esta etapa vital cambios físicos y psicológicos cuyos puntos principales son:
1. La búsqueda de la propia identidad; 2. Tendencia a insertarse y se aceptado en su grupo de pares; 3. Necesidad de fantasías de intelectualizacion permanentes; 4. Crisis religiosa; 5. Desubicación temporal; 6. Evolución sexual del autoerotismo hacia la genitalidad heterosexual; 7. tiene una actitud social reivindicatoria (busca salvar el mundo); 8. Permanentes contradicciones en sus conductas; 9. Tendencia a la acción; 10. Mantiene una dura lucha para separarse de los padres; 11. Tiene constantemente fluctuaciones en el humor y en el estado de ánimo, producto de la ansiedad que invade su ser; 12. La elaboración de duelos correspondientes a la pérdida del cuerpo infantil, a la pérdida de identidad y de su rol infantil y a la pérdida de sus padres de la infancia.

Estas características que mantienen al adolescente en constante tensión son factores que propician el inicio de una adicción, no en todos los adolescentes, sino en aquellos sujetos que en su formación psíquica por ausencia o exceso de las funciones paternas han cobrado rigidez en las dos intencionalidades de la fantasía (Defensa del dolor psíquico y creación de versiones hipotéticas para entender la realidad) dando como resultado arbitrariedad y no contrastación (Modalidad omnipotente del uso de la fantasía- Dependencia adicta).

3.5 La Familia del Adicto

Según el Dr. Eduardo Kalina, hay que prestar atención al grupo familiar del paciente adicto, ya que es muy probable que haya en estas familias (en forma manifiesta o latente) uno o más miembros con conductas adictivas, sean éstas por alcohol, trabajo, comida, juego o medicamentos legales. La adicción estaría presente como modalidad relacional en estas familias, ya sea a través de la ingesta intensiva, como a través de la realización de actividades en forma compulsiva y/o desenfrenada, la diferencia radicará en que estas adicciones son socialmente aceptadas.
El adicto en su intento por diferenciarse y rebelarse contra los padres termina haciendo lo mismo que ellos. El adicto es en la mayoría de los casos un síntoma de una familia disociada.
Por su parte la familia sufre un fuerte shock cuando acepta la enfermedad de uno de sus miembros, será frecuente que haya resistencias al principio para participar en terapias familiares ya que existirá la negación de la enfermedad como enfermedad de la familia….."El enfermo es mi……" con el tiempo algunas comenzarán a aceptarlo y se unirán al tratamiento y otros dejarán al paciente solo y aislado, enjuiciándolo para, de ésta manera negar su participación activa en la problemática.
Se pueden distinguir dos tipos de familias: 1. las familias sismáticas, su característica es la dificultad para establecer relaciones con más de un miembro del grupo por vez, necesitan estar distantes para no correr el riesgo de perder su propia identidad, la consigna parece ser.".Dispersos no sobrevivimos, juntos nos aniquilamos.".
Y 2. Las familias simbióticas, No existe la distancia del tipo sismática, en ésta la dependencia recíproca es patológica, los miembros no pueden actuar en forma autónoma, todos se meten en la vida del otro, no existe la regla de asimetría entre padres e hijos, no hay sincronía comunicacional.
En la adicción el sujeto nunca deja de ser objeto de la madre (madre castradora, madre melancólica, etc...) y la función paterna (por ausencia o por exceso) no existe, es débil y no logra separar al sujeto de su madre para que pueda dejar de depender

4. Caso Clínico "M"

Historia Clínica

El paciente M de 16 años de edad ingreso en una Comunidad Terapéutica en el mes de marzo del 2005, derivado por un Consejo Gubernamental para realizar tratamiento por su drogodependencia, a través de un tribunal en el que tenia una causa penal por robo y portación de armas de uso civil.
En el tribunal es evaluado por una psicóloga que informa: "El menor esta detenido hace un mes por intento de robo en una panadería de la que escapo armado, tirando tiros sin herir a nadie". M de 16 años de edad, es entrevistado en el día de hoy con su padre que relata que tiene miedo de que un día se lo traigan muerto ya que su hijo comete actos delictivos en búsqueda de dinero para drogarse, no cuenta con familiares y no sabe como ayudarlo, solicitándose por tal motivo su internación en una comunidad terapéutica acorde a su problemática.
M es el menor de cinco hermanos, su madre de 46 años de edad esta internada desde hace varios años en un Hospital neuropsiquiatrico con diagnostico de esquizofrenia.
Su padre, de 46 años, tiene antecedentes de alcoholismo, consumo y tenencia de cocaína para venta, motivo por el cual estuvo preso en España.
M vivió desde su infancia varios episodios de descompensación psiquiátrica de su madre, sumados a la violencia física y verbal que el padre ejercía hacia ella en medio de episodios de consumo de alcohol y cocaína.
Al poco tiempo de haber sido internada la madre (M tenia 6 años de edad), su padre fue detenido en España, y él y sus hermanos fueron separados, a partir de lo cual comenzó a vivir un tiempo con su abuela, un tiempo con una de sus tías y sus primos, un tiempo con una de las parejas de su padre y mucho tiempo en la calle….
Así empezó alrededor de los 11 años de edad a consumir alcohol, marihuana, psicofármacos, inhalantes, cocaína, al principio ocasionalmente, llegando a un consumo casi diario antes de su internación sin ningún patrón particular, asociándose también a actividades delictivas reuniéndose con grupos de pares con perfil psicopático frente a quienes M adoptaba en general una actitud pasiva y obediente.
Relata haber padecido episodios de abuso sexual por parte de sus primos, en la calle y estando detenido, a partir de los cuales siente vergüenza y empieza a tener "dudas sobre su identidad sexual". Terminó con dificultades el colegio primario.
No presenta antecedentes de patología clínica de importancia.
Ya desde el comienzo de su internación se manifestó en M una tendencia a la distorsión cognoscitiva y perceptiva, ansiedad excesiva fabulación, ilusiones corporales, sensaciones de extrañeza e ideación paranoide.
Manifestaba permanentes cambios en su estado de ánimo pasando por momentos de aislamiento y otros en los que podía establecer un buen vínculo tanto con el equipo terapéutico como con sus pares.
En el primer período de su internación refirió que se provocaba vómitos luego de comer, relacionándolo esto con sensaciones corporales desagradables que comenzó a experimentar luego de los episodios de abuso sufridos, expresando que este síntoma había reaparecido en el tratamiento.
Luego de un tiempo en el que fue estrictamente controlado por el equipo terapéutico para descartar un posible trastorno de alimentación nos dice que en realidad nos había mentido ya que no había vuelto a provocarse los vómitos, aunque sí a sentir sensaciones extrañas en su cuerpo y a sentirse solo, no encontrando otra manera de pedir ayuda.
Avanzado el tratamiento se le permitió una visita a su madre en el Hospital, volvió muy angustiado y confundido, sosteniendo las ideas delirantes de su madre al estilo del trastorno delirante compartido.
El episodio remitió espontáneamente no requiriendo medicación psiquiátrica.
Mas adelante M terminó el EGB durante su internación.
En el mes de septiembre del año 2006, frente a las dificultades para establecer con quien viviría luego de ser externado, comenzó a tener ideación suicida. Sobre esto decía "se me impone la idea de matarme" reapareció su ideación paranoide y delirante congruente con el estado de ánimo sintiéndose observado y rechazado por todos. Aparecieron ideas de ruina, ansiedad excesiva e insomnio. Fue medicado con paroxetina (antidepresivo) 20 mg. x día, risperidona (antipsicotico) 2mg. x día y levomepromazina 25 mg. x día (antipsicotico).
El paciente evolucionó lenta pero favorablemente. Ya ha terminado su etapa de tratamiento en internación y deberá continuar el mismo en consultorios externos con un médico psiquiatra y con psicoterapia a cargo de un psicólogo.

4.1 Inclusión de Acompañamiento Terapéutico caso "M"

M es dado de alta de la Institución, continua su tratamiento en consultorios externos con un equipo de profesionales conformado por una médico psiquiatra y un psicólogo, el equipo tratante ha decidido que M vaya a vivir con su abuela materna ya que éste es el lugar mas seguro para continuar el proceso. Además deciden la inclusión de un AT para que acompañe al paciente 8 hs. por día (Lunes a Viernes de 10 a 18 hs.) mientras se encuentra solo.

El Diagnóstico Presuntivo Inicial es: Según Eje I DSMIV - Trastorno Depresivo mayor con síntoma psicótico, según Eje II DSMIV - Trastorno esquizotípico de la personalidad.

La consigna del Acompañante Terapéutico es la de: 1. Acompañar al paciente en el proceso de externación, 2. Ayudar al paciente en su resocializacion, 3. Estar atento a las actitudes y estado de ánimo del paciente teniendo en cuenta las ideas suicidas presentadas con anterioridad; 4. Informar al equipo ante cualquier cambio y/o novedades en las conductas del paciente; 5. Se realizarán reuniones quincenales del equipo para intercambiar opiniones y ajustar/modificar las estrategias.

Ante este caso deberemos en una primera etapa, llevar a cabo las siguientes funciones a los fines de cumplir eficientemente con la estrategia terapéutica establecida por el equipo tratante:

1. Establecer el Vinculo transferencial, buscaremos establecer una relación empática, estableciendo claramente el encuadre, comunicarle al paciente que somos parte de un equipo que está a su disposición para acompañarlo en esta etapa de externación de su tratamiento por adicciones, que realizaremos actividades con fines terapéuticos y que estamos ahí para ayudarlo a retomar su vida de manera sana, libre de drogas, le haremos saber que puede contar con nosotros que debe abrirse al diálogo y que estamos ahí para escucharlo, no para juzgarlo.

2. Contenerlo en su angustia provocada por los miedos de esta nueva etapa, y ante la ansiedad ante la posibilidad de que tenga ganas de consumir, hablaremos abiertamente reforzando la idea de que las drogas no corresponden a una elección de vida, que se puede llevar una vida mejor sin el consumo de sustancias. En todo momento deberemos estar atentos a las formas conductuales con las que se comparta el paciente para imponer el "NO" cuando se trate de conductas/Actitudes que favorezcan a la adicción. Hay que estar atentos ya que uno de los problemas de la recuperación es el mantener en el tiempo las habilidades aprendidas y llevarlas a cabo en la vida cotidiana.

3. Nos brindaremos como un modelo identificatorio para que el paciente pueda imitar nuestras conductas sanas y de esta manera pueda reestructurar conductas aprendidas/introyectadas durante su infancia y pueda adquirir mecanismos de defensa mas adaptativos. Debemos tener en cuenta que desde chico el vivió en una familia disfuncional con un padre alcohólico y una madre esquizofrenica, es por eso que esta función será muy importante para que pueda romper con los modelos estereotipados de vinculación que lo llevaron a la enfermedad.

4. Referente al proceso de resocialización deberemos trabajar en primer lugar el tema de la escolaridad, hay que hablar con el paciente para que retome los estudios, de acuerdo a la historia clínica habría terminado el EGB durante el tratamiento, lo acompañaremos a buscar una escuela para que comience el polimodal, comunicándole lo importante que es el contar con una educación en la vida, esto le permitirá relacionarse con nuevos grupos de pares y a partir de la inclusión en la escolaridad trabajar para agrandar la red de contención. Paralelamente iremos trabajando sus capacidades creativas para que el tiempo en las salidas sea tiempo productivo.

5. Observaremos de cerca la relación que se establece en sus relaciones familiares, El vivirá en un principio en la casa con su abuela, hay que tener cuidado ya que en la historia clínica menciona que fue abusado por los primos, hasta el momento no hemos tenido información referente a ellos, el equipo ha determinado que el paciente viva con la abuela ya que han observado que ese espacio es propicio para iniciar la externación.

6. Estar atentos para recopilar información tanto del paciente como de su medio y de las relaciones sociales y familiares para ser suministrada al equipo en las reuniones pactadas y poder evaluar correctamente si se continua con la estrategia inicial o hay que modificarla/cambiarla por alguna situación no tomada en cuenta al momento inicial del acompañamiento.

En cuanto al abordaje de estas funciones debemos tener en cuenta el diagnóstico inicial del paciente que es Trastorno esquizotípico de la personalidad, el DSMIV respecto a este nos dice que es " Un patrón general de déficit sociales e interpersonales, así como distorsiones cognoscitivas o perceptivas y excentricidades del comportamiento…… que pueden tener 5 o más de los siguientes puntos: Ideas de referencia, creencias raras, superstición, sexto sentido, telepatía, ilusiones corporales, fantasías, percepciones o preocupaciones extrañas, lenguaje raro, ideación paranoide, afectividad inapropiada o restringida, ansiedad social excesiva que tiende a asociarse con temores paranoides."

Por esto nuestras tácticas de abordaje deberán ser:

1. Impartiremos las consignas de manera simple para que no den lugar a la ambigüedad, hablaremos con frases cortas, claras y concretas.

2. Nuestras respuestas serán dadas en forma directa sin ambigüedad ni doble sentido. Buscaremos en todo momento nutrir su autoestima

3. Debemos estar en todo momento abiertos a la escucha empática, dejarlo hablar sin cortarlo, enjuiciarlo o contradecirlo. En caso de ideación suicida escucharemos su desesperanza sin intentar taparla maníacamente, estaremos junto a él en todo momento y notificaremos al equipo (Psiquiatra/Psicólogo)

4. Toleraremos el silencio, si él quiere estar en silencio, no debemos sentirnos obligados a hablar continuamente, respetar sus tiempo, no preguntar con insistencia porque de lo contrario podrían sentirse perseguidos.

5. No corregiremos, no criticaremos lo que dice, porque en su discurso puede existir significaciones importantes para él.

Estas serian las primeras intervenciones que a mi consideración deberíamos llevar a cabo como AT para el caso de externación del caso clínico propuesto durante una primera etapa, a partir de aquí se irán modificando, cambiando o reforzando aspectos de la estrategia de acuerdo a la evolución del paciente y a consideración del equipo tratante.

5. Conclusiones.

El Acompañamiento Terapéutico, incluido dentro de un equipo terapéutico especializado (Psicólogos, Psiquiatras o equipos institucionales) puede ser una herramienta muy eficaz para el tratamiento de las adicciones.
El Acompañamiento se puede hacer a nivel institucional en un tratamiento ambulatorio u hospital de día o con una psicoterapia individual con modalidad de internación domiciliaria, la ventaja fundamental del acompañamiento es que le permitirá al equipo confeccionar una estrategia terapéutica acorde con la individualidad del caso, se podrá tener un mejor control sobre el avance o retroceso del paciente y si existe una buena supervisión y reuniones de equipo periódicas se logrará predecir y actuar ante posibles recaídas.
Muchas veces hay pacientes que por su estructura, redes sociales no están preparados para enfrentar una internación, por no tener en cuenta la opción de acompañamiento terapéutico son recluidos en Comunidades terapéuticas o granjas las cuales no tienen en cuenta la individualidad del caso y ocurre que muchos pacientes terminan abandonando y sufriendo fuertes recaídas (algunos nunca más retornan).
El flagelo del consumo de drogas esta devastando a la juventud mundial, hay que tomar conciencia y trabajar en equipo para darle pelea a esta guerra, hay que aprender a reconocer los problemas reales que se presentan, saber buscar las soluciones adecuadas a estos problemas, sin reduccionismos, sin dogmatismos, hay que poder elegir y poner en practica la mejor estrategia para vencer, Lo importante es vencer la enfermedad, que la vida llene nuevamente los corazones de nuestros jóvenes y no quien lo logra.


6. Bibliografía

- "Acompañantes terapéuticos y pacientes psicóticos" de Susana Kuras de Mauer y Silvia Resnizky
- "Acompañamiento terapéutico" de Gabriel Pulice y Gustavo Rossi
- "Modulo I y Modulo II AT-Inicial" - Red Asistencial de Buenos Aires.
- "Modulo I y Modulo II OST" - Red Asistencial de Buenos Aires.
- "La acción y las drogas" Capitulo I - Lic. Susana Dupetit
- Manual Diagnostico y Estadístico de los trastornos mentales (DSMIV)
- Material seminario adicciones toxicas - Dra. Norma Lucia Fernández


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