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DIRECTOR GENERAL: Lic. Sergio Sáliche

CURSO: Acompañante Terapéutico

DOCENTE: Lic. Sergio Sáliche

MONOGRAFÍA: "El Acompañamiento Terapéutico y la externación de pacientes crónicos"

AUTORA: Noelia Brúscoli

CURSADA: Mayo- Agosto 2007

ENTREGA CERTIFICADO: 1 de Septiembre de 2007

 

INTRODUCCION

El presente trabajo da cuenta de la importancia de contar con recursos apropiados para el tratamiento de la esquizofrenia y otras psicosis.
La esquizofrenia es una enfermedad mental compleja, de la cual aun todavía no se tienen muchas certezas.
El funcionamiento del sistema de salud, tal como ha venido siendo hace muchos años, deja un saldo importante de pacientes crónicos, que pasan su vida internados en instituciones ya que no cuentan con los recursos para el desarrollo de su vida independiente.
Esto no solo es producto de políticas de salud mental, sino que se suma a la marginación y al rechazo de la sociedad.
La situación de los pacientes, y el escaso logro de objetivos a través de las intervenciones tradicionales, fue el catalizador para el surgimiento de nuevos dispositivos de tratamiento para la esquizofrenia.
Estos también cobran fuerza a través del movimiento de desinstitucionalización, que continua en la lucha para generar un cambio en la atención del paciente y en su calidad de vida.
El profesional actualmente dispone de distintos recursos para el tratamiento, ocupando un lugar destacado el acompañamiento terapéutico.

DESARROLLO

La estructura psicótica
Teniendo como perspectiva la teoría psicoanalítica, se puede hablar de la psicosis como una de las tres grandes estructuras subjetivas descriptas por Freud.
En la estructura psicótica no hay una inscripción inconciente, ni siquiera en el sentido de lo reprimido, de la experiencia normativa de la castración.
Freud explica la psicosis como el resultado de un conflicto con varias instancias en juego, denominadas "yo", "ello" y "realidad". La neurosis y la psicosis son distintas respuestas del yo a los requerimientos del ello. En la neurosis el yo sofoca un fragmento del ello de la vida pulsional, lo reprime. En cambio en la psicosis, ese yo va a ponerse al servicio del ello, se va a retirar de un fragmento de "realidad".
A esta fuga inicial le sigue una fase activa de transformación. El psicótico crea una nueva realidad exenta de los motivos de disgusto que la anterior ofrecía, es decir que niega la realidad e intenta sustituirla transformándola.

La semiología psiquiátrica
La psiquiatría realiza el diagnóstico del paciente a través de la evaluación de la presencia o ausencia de diferentes síntomas.
Actualmente la esquizofrenia tiene una definición clínico-evolutiva. Según el DSM IV TR, para realizar el diagnostico de esquizofrenia se requiere evaluar al sujeto según diferentes criterios:
A. Síntomas característicos: dos o más de los síntomas siguientes, estén presentes durante una parte significativa de un período de 1 mes:
- ideas delirantes
- alucinaciones
- lenguaje desorganizado
- comportamiento catatónico o gravemente desorganizado
- síntomas negativos, como aplanamiento afectivo, alogia o abulia.
B. Disfunción laboral/ social: desde el inicio del a alteración uno o mas áreas importantes de actividad están claramente por debajo del nivel previo al inicio del trastorno.
C. Duración: persisten signos continuos de alteración durante al menos 6 meses.
D. Se deben excluir los trastorno esquizoafectivo y del estado de animo.
E. No es debido a consumo de sustancias o enfermedad medica

La esquizofrenia y sus alteraciones
La esquizofrenia afecta diferentes esferas de la actividad cerebral, produciendo alteraciones a nivel de la memoria, el funcionamiento ejecutivo y la atención, entre otros.
Estas alteraciones, sumadas a los síntomas negativos de la enfermedad, tales como aplanamiento afectivo, anhedonia, abulia, alogia, conllevan dificultades para el desarrollo habitual de las actividades cotidianas y de las relaciones sociales e interpersonales.
Los déficits neurocognitivos producen un impacto en las áreas de funcionamiento social, ocupacional y habilidades para la vida independiente, por lo tanto pueden ser predictores del resultado disfuncional de las mismas.

La realidad del paciente
El paciente debe enfrentarse no solo con la problemática que le genera su enfermedad, sino también con el rechazo y la marginación de la sociedad, producto de concepciones erróneas y prejuicios, y de la herencia cultural de las creencias acerca de la locura.
Es necesario para el bienestar del paciente y la evolución del tratamiento poder contar con familiares o vínculos cercanos que funcionen como red de sostén.
Sin embargo esta es una realidad poco frecuente, la mayoría de las veces los familiares se encuentran ausentes del tratamiento. Esto a su vez se relaciona con los recursos que cuentan para mantenerse una vez fuera del hospital.
La internación implica un proceso de "desculturación" o "desocialización" para el enfermo. Supone una pérdida de las habilidades básicas para un desempeño adecuado en la comunidad, hecho que impacta de manera notable con las posibilidades de retornar de manera satisfactoria al ambiente de origen de la persona y provoca un mayor tiempo de permanencia en la institución
La permanencia de los pacientes se debe no solo a las dificultades especificas del individuo en particular sino también a la carencia de dispositivos de tratamiento eficaces.

La necesidad de alternativas de tratamiento
Actualmente existen numerosas alternativas de tratamiento para las personas que padecen esquizofrenia. La realidad del sistema de salud y del paciente demanda la creación constante de sistemas de asistencia. Estas alternativas se adecuan a las necesidades de los pacientes de acuerdo al momento evolutivo de la enfermedad por lo tanto tienen distintos objetivos y diferentes lugares de atención. Si bien se ha demostrado a lo largo de los años la eficacia de la intervención farmacológica, actualmente se ha comprobado que este tipo de tratamiento combinado con otras intervenciones pueden aumentar la mejoría clínica.
Por esto es importante que el profesional de la salud tenga información sobre los diferentes recursos que puede utilizar a la hora de pensar la estrategia de tratamiento.
La rehabilitación y las intervenciones psicosociales apuntan a mejorar aquellos síntomas que interfieren en las actividades de la vida cotidiana, y tienden a mejorar la calidad de vida. Tienen como objetivo entrenar a los pacientes en aquellas habilidades y competencias sociales que son afectadas por la enfermedad y que son necesarias para integrarse satisfactoriamente al medio.
En las últimas décadas surgieron excesivas alternativas de estrategias psicosociales, en parte por el gran movimiento para la desinstitucionalización y además por las numerosas necesidades y demandas de los pacientes.
Algunos dispositivos han venido demostrando su eficacia con el paso de los años.

El acompañamiento terapéutico como recurso imprescindible
Esta joven disciplina ha demostrado resultados eficaces a la hora de trabajar con pacientes crónicos.
Esta función muchas veces es malinterpretada y mal utilizada, otras veces la comunicación entre el acompañante y la institución o el profesional a cargo es escasa. Sin embargo, su utilización puede generar numerosos beneficios a la hora de intervenir con pacientes psiquiátricos.

La función del acompañante terapéutico se incluye dentro de un tratamiento, la cual se adecuara al despliegue del mismo y a las particularidades de cada caso. El acompañante desarrolla su actividad en función de la estrategia que construye el analista. Por eso esta función no puede definirse a priori sino que debe ser de acuerdo a la particularidad del paciente.
A pesar de la limitación para hacer intervenciones que tiene la función del AT, este cuenta con la posibilidad de establecer una táctica propia según los lineamientos de la estrategia.
Cuando se trabaja en rehabilitación, se trata de trabajar con las capacidades que cuenta el paciente y reconocer las capacidades potenciales que se pueden estimular. Se trata de trabajar en las áreas referentes al cuidado personal, las habilidades sociales y las interpersonales, así como también la orientación en tiempo y espacio, el manejo del dinero y otros códigos sociales.
De acuerdo a la estrategia, estas intervenciones pueden realizarse por medio de terapeutas, acompañantes terapéuticos y talleres grupales. El acompañante pasa tiempo con el paciente en su vida cotidiana, trabajando sobre los objetivos delineados por la estrategia.
También se trabaja sobre la posibilidad de autoabastecimiento, como desenvolverse en el trabajo, y la posibilidad de conseguir uno en el futuro, distintos dispositivos se dedican al logro de estos objetivos.
Cuando se considera apropiado que puede ser posible una primer salida del hospital, el acompañante es el recurso esencial con el que cuentan los profesionales. El acompañante es el primer mediador entre el paciente y el afuera, y además ofrece al paciente la posibilidad de su presencia en una situación que conlleva gran carga emocional.
Una vez que el paciente inicia su contacto con el mundo, la figura del acompañante va a ser la que acompañara al paciente en el proceso de externación.
Luego de la externación el paciente puede volver a su domicilio y continuar con tratamiento ambulatorio. La decisión de continuar o suspender el acompañamiento dependerá de la estrategia y la indicación del terapeuta.
La Casa de medio camino es otra alternativa de externación para aquellos pacientes que no cuentan con familiares o con recursos propios. El acompañante puede ser de mucha utilidad, ya que va a constituir el vínculo a partir del cual el paciente podrá empezar a desplegar sus intereses y a construir sus propios lazos con el mundo.
El acompañamiento también contribuye a evitar las reinternaciones, recaídas y empeoramientos que puedan sufrir los pacientes.
El acompañante terapéutico viene ocupar ese lugar vacío a la hora de buscar un medio diferente de tratar al sujeto.

CONCLUSIÓN

Las instituciones totales, tales como los neuropsiquiátricos, no siempre cumplen la función terapéutica que les atañe, sino que por el contrario alejan cada vez más al enfermo de la recuperación y el desarrollo de su vida normal.
Esta situación ha permanecido inmodificable durante mucho tiempo, pero actualmente se esta trabajando para lograr el cambio en la calidad de vida de los pacientes internados y en hacer posible la externación de los mismos en los casos en que fuera posible.
El acompañamiento terapéutico ha sido fundamental a la hora de planear el vínculo del paciente con el mundo externo.
La efectividad del acompañamiento terapéutico y su importante contribución en el tratamiento de enfermedades psíquicas no ha pasado desapercibido.
La ley de Atención Primaria de Salud Mental contempla como recurso de tratamiento para la intervención primaria en la comunidad el acompañamiento terapéutico, entre otras.
En este caso el acompañante terapéutico trabaja para la promoción de la salud, por lo tanto representa una primera opción antes del internamiento. Se trata de evitar la internación, siempre que la situación lo permita, para eludir las consecuencias negativas que acarrea la situación de encierro.
Es importante destacar que esta disciplina se encuentra en crecimiento y que actualmente esta luchando por su inscripción académica.
El reconocimiento de la función del Acompañante, traería consigo la mayor difusión y aceptación como recurso de tratamiento, transformándose en una herramienta accesible para todos.


REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
American Psychiatric Association. (2002). DSM-IV-TR. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Barcelona: Masson.
Casarotti, H.; Pardo, V.; Labarthe, A.; Labraga, P.; Valiño, G.; Fernández, M., et al. (2003). Pautas actuales del tratamiento de los trastornos psicóticos. Revista de Psiquiatría del Uruguay, 67 (1): 76-110. En formato digital disponible en: http://www.mednet.org.uy/spu/revista/ago2003/06_pautas.pdf
Fernández M, & Gabay, P. (2005). "Rehabilitación psiquiátrica y reinserción social de las personas con trastornos mentales graves". Argentina: Polemos.
Freud, S. (1923) "Neurosis y psicosis"
Freud, S. (1924)"La pérdida de la realidad en la neurosis y en la psicosis"


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